Jueves, 09 de Octubre 2025
Suplementos | Un yugo es una pieza generalmente de madera, que se coloca sobre el cuello de un par de animales

¿Quién necesita un yugo llevadero?

Por naturaleza, un animal joven y lleno de fuerza no siempre quiere o sabe trabajar conforme a los deseos de su dueño

Por: EL INFORMADOR

    ¿Qué es un yugo? ¿Por qué Jesús mencionó que debemos cargar con su yugo? ¿Es el yugo la solución contra el cansancio y el agobio?. Comencemos respondiendo a estas preguntas. Un yugo es una pieza generalmente de madera, que se coloca sobre el cuello de un par de animales, quienes trabajan juntos jalando alguna herramienta de labranza. Colocar a dos animales trabajando juntos en el campo, es una buena estrategia para optimizar la fuerza en conjunto de los dos, pero también es un oportunidad de entrenar a un animal joven, para que aprenda a trabajar al lado de otro más experimentado.
    Por naturaleza, un animal joven y lleno de fuerza no siempre quiere o sabe trabajar conforme a los deseos de su dueño, sino que puede responder con violencia o salir del camino, afectando el resultado de la siembra; por eso es tan importante que sea enseñado a dirigir su fuerza, y esto se logra poniendo un yugo sobre su cuello y obligándolo a acompañar al otro animal.
    ¿Cuál es el yugo de Jesús? Jesús decidió obedecer a su Padre en todo, y con frecuencia mencionó que Él no había venido a la tierra para hacer su voluntad, sino la del Padre celestial. En diversas ocasiones el diablo tentó a Cristo, para que Él manejara independientemente sus impulsos, deseos o necesidades, tales como comer en el desierto donde no había pan, o evitar la cruz, pero en todos los casos Cristo se sometió a la voluntad de Dios; es decir, puso el yugo del Padre sobre su cuello, para ir a donde el Padre le enviara, incluyendo ese pequeño monte en las afueras de Jerusalén, en donde sería clavado en una cruz.
    ¿El yugo soluciona el cansancio y el agobio? Antes de responder a esto, meditemos cuál es la fuente del cansancio, de vivir trabajado y cargado, de estar agobiado por los problemas y las circunstancias. En cuanto el hombre tiene la oportunidad, intentará vivir su vida de manera independiente de todo lo que pueda significar reglas o control; eso está dentro de nuestra naturaleza. Adán y Eva, por ejemplo, decidieron hacer su voluntad por encima de lo que parecían ser reglas absurdas e impositivas: era irracional e injusto que Dios les reservara un árbol y su fruto, habiéndoles dado todo lo demás. Así que decidieron sacudirse ese yugo de Dios y hacer lo que se les diera la gana.
        ¿Cuál fue el resultado? Todos lo conocemos. Lo mismo sucede con la sociedad de hoy. La gente ha decidido sacudirse toda regla o mandato que haya sido dado a los hombres, tales como no robar, no matar, no codiciar o no adulterar; estas reglas de Dios parecer obsoletas e irracionales, así que medio mundo las ha rechazado. Pero ¿cuál es el resultado en sus vidas? Viven cansados, agobiados y sin saber qué hacer, y aún en muchos casos trayendo  angustia y dolor a quienes los rodean.
       Por eso necesitamos poner sobre nuestros hombros el yugo de Cristo, porque aunque pareciera que se trata de una esclavitud, lo cual suena ilógico para el siglo XXI, más bien se trata de aprender a obedecer a Dios a través del ejemplo de Cristo. Y puesto que Él ya vivió en la tierra una vida perfecta de obediencia, siendo un hombre semejante a nosotros, Él puede enseñarnos a obedecer a través de llevar juntos el mismo yugo, y eso producirá verdadero descanso a nuestra alma. La vida plena y con bienestar no está en la independencia, está en la obediencia.

Angel Flores Rivero  
"mailto:iglefamiliar@hotmail.com"  
 

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