Suplementos | Queti Clavijo cumplió hasta el final; descanse en paz Queti Clavijo, española universal Entre sus alumnas, Aída Quintero se ganó primero su amistad; posteriormente el reconocimiento de sus capacidades Por: EL INFORMADOR 13 de septiembre de 2008 - 17:23 hs GUADALAJARA, JALISCO.- Habiendo recorrido el mundo con la majestuosidad de su arte, en el baile, el canto y sus insuperables coreografías, llegó a esta ciudad en donde encontró cariño y afectos de alumnas y alumnos que adoptaron su mística y aprendieron de ella sus esplendidas enseñanzas; jóvenes amantes del baile español y lo que esa cultura representa en nuestra sangre, se acercaron a ella y abrevaron gracia y talento que sabiamente pudo transmitirles. Entre sus alumnas, Aída Quintero se ganó primero su amistad; posteriormente el reconocimiento de sus capacidades, hasta llegar a convertirse tal relación en una virtual adopción de madre e hija. Fue así como al tener que retornar a su tierra natal, Queti Clavijo brindó su consentimiento para que Aída Quintero y sus extraordinarias alumnas formaran una prestigiada Academia que bajo su nombre y filosofía continuara formando a muchas generaciones que dieron vida año con año a las coreografías de la añorada maestra Clavijo, simultáneamente enriquecidas con las creaciones de Aída Quintero. El cariño que nació entre ambas, Queti Clavijo y Aída Quintero llegó a tal grado que la comunicación personal fue íntima y profunda. El trato frecuente posibilitó que a la distancia la maestra Queti conociera al detalle el avance de su herencia. La circunstancias de la vida y una salud quebrantada no permitieron cumplir el deseo de Queti Clavijo de estar presente en la ceremonia del matrimonio de su querida alumna o hija afectiva y en el homenaje que Aída y su alumnado prepararon en su honor. La vitalidad y el cariño le dieron tiempo para que su entrañable Aída quedara en buenas manos. La noche del sábado en que la ceremonia matrimonial se llevaba a cabo, la maestra Queti dejó este mundo. Los familiares y alumnos por prudencia no le comunicaron la noticia a la heredera Aída Quintero para no interferir la felicidad de ese acontecimiento. por: sergio zepeda castañeda Temas Tapatío Lee También Samuel Kishi y su cine que cruza fronteras y generaciones Un museo vivo: Experiencias y arte en el Cabañas La gran estafa que nos hizo “americanos” El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones