Jueves, 09 de Octubre 2025
Suplementos | Se cree que la ampliación del templo fue a partir de 1696

Primera iglesia guadalupana a Guadalajara

Esta iglesia es una de las más antiguas de nuestra ciudad

Por: EL INFORMADOR

Construida por los frailes y los indios del barrio de Analco entre los siglos XVI y XVII, está formada por un conjunto de tres capillas de distintas épocas.

La primera referencia histórica de San Sebastián data de 1560; nos la da Alberto Santoscoy: "El 10 de diciembre de 1560 se notaba inusitado movimiento en la ciudad de Guadalajara de Indias, perteneciente al Reino de la Nueva Galicia”.

El templo era de construcción sencilla, de adobe, techos de zacate y tenía una imagen de San Sebastián mártir, de la que se dice que sudó sangre un Miércoles de Ceniza. Al paso del tiempo la ermita se agrandó sucesivamente, hasta formar una nave central con dos capillas laterales que cruzan al centro; casi toda la construcción es de la segunda mitad del siglo XVII. Al lado derecho de la portada central del templo, se encuentra una placa conmemorativa que dice:

“Aquí estuvo la ermita de San Sebastián Mártir hasta la primera mitad del siglo XVII en que dio principio la construcción actual".

Se cree que la ampliación del templo fue a partir de 1696.

Capilla de San Sebastián


Capilla de tres naves, que originalmente tenía un techo plano de vigas de madera. En 1903 fue retechada con bóveda y se elevó el techo de la nave central, con el propósito de colocar ocho ventanas de iluminación en forma ovalada, cuatro por lado.

El piso estaba primero tapizado con huesos de res, y los de las naves laterales con cantera; después se colocó un pavimento de mosaico. El templo es de estilo neoclásico, cúpula gótica en forma de cuarto de esfera; en el altar mayor está la imagen de la Santísima Virgen del Refugio, pintada por el artista Pablo Valdez en 1879.

La imagen de San Sebastián Mártir está encerrada en una hornacina; al frente de la nave izquierda hay otra hornacina, donde está la imagen del Sagrado Corazón de Jesús.

Este templo tiene tres fachadas, el arco de acceso es de medio punto con sobria archivolta; el friso está dividido en recuadros con lazos, y la cornisa superior se quiebra sobre los capiteles.

El segundo cuerpo tiene al centro la ventana del coro enmarcada por hornacinas y sobre la ventana un nicho que aloja a la Purísima Concepción; a los lados dos medallones en relieve, uno con San José y el otro con San Antonio. La torre de la capilla central sólo tiene su primer cuerpo y falta la cúpula.

El origen de la Capilla de Nuestra Señora de la Salud.


Fue tanta la fama que adquirió la imagen de Nuestra Señora de la Salud de Pátzcuaro, que se quería levantarle un templo. Para adquirir fondos para su construcción se hicieron viajes por Valladolid y Nueva Galicia, llevando una pequeña imagen de la Virgen, a la que llamaban "La Peregrina".

 Llegó a esta ciudad en enero de 1696 y fue recibida en la antigua iglesia de San Sebastián. Después de varios años de estancia en este templo, la imagen regresó a Pátzcuaro; pero el cariño que adquirió en muchos de los feligreses tapatíos, logró que le mandaran hacer una copia de "La Peregrina", y para continuar con su culto, se pensó erigirle una capilla anexa al templo.

 Con el fin de colectar limosnas para la construcción de la capilla, los indígenas llevaron a la imagen a los pueblos de Toluquilla, San Gaspar, Tetlán y San Pedro Tlaquepaque, que en ese entonces pertenecían a la Parroquia de Analco. En 1757, el 7 de abril se colocó la primera piedra por el Cura Fray Nicolás de Campos. Muchos años permaneció la Virgen de la Salud en su capilla, después la cambiaron al templo de San José de Analco.

Capilla del Calvario

Después de que se trasladó la imagen de Nuestra Señora de la Salud a San José, se le llamó Capilla del Calvario: mide 20.30 mts. de longitud por 6.80 mts. de latitud y 10.50 mts. de altura. Está cerrada por magníficas bóvedas; tenía una portada que comunicaba con el interior del templo y era de marcado carácter herreriano, con un arco de medio punto y dos pilastras de orden dórico muy sencilla.

Poseía un cancel de madera muy típico y de mucho estilo; por desgracia, en una de tantas reformas fueron destruidos, quedando sólo un gran arco recortado en el muro demasiado sencillo; en 1890 Manuel Tello renovó su interior y la decoró el presbítero José María Plascencia, costeando las obras Manuel L. Corcuera; en esta capilla domina el barroco italiano y los capiteles son de orden corintio romano.

Capilla de la Virgen de Guadalupe

Esta capilla fue la primera iglesia guadalupana en Guadalajara, y la más antigua de las dos capillas que se le anexaron al templo de San Sebastián. Se colocó la primera piedra en 1721 por Fray Felipe Hernández. El altar está construido en mármol; en el muro del fondo, dos pilastras sostienen un arco de medio punto, presentando cuadros que llevan figuras cuadrifoliadas, y bajo el arco un marco que encuadra una imagen de la Virgen de Guadalupe y sobre éste dos querubines que sostienen una corona.

En el atrio se encuentran restos de un Vía Crucis en barro ingenuo y simple en colores sepia y negro, así como una cruz de piedra, que estuvo en San Francisco. En el jardín adjunto se encuentran dos interesantes esculturas en bronce, de héroes indígenas: una representa a Cuauhtémoc y la otra al valeroso guerrero Tenamaztli, caudillo de la tribu cazcana que combatió a los españoles invasores.

Domicilio: Calle Cuauhtémoc No. 287, Colonia o Barrio de Analco.

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