Viernes, 10 de Octubre 2025
Suplementos | 50 aniversario del IIHS

Pasado y presente se enfrentan

Con un choque frontal, el instituto encargado de analizar la seguridad de los coches celebró medio siglo de vida

Por: EL INFORMADOR

Hace algunos días, el Insurance Institute for Highway Safety (IIHS) cumplió  su 50 aniversario de dar certeza a los consumidores acerca de la seguridad que ofrecen diversos vehículos en el mercado estadounidense y que sirve como referente para el resto del mundo.

Para celebrarlo, el IIHS puso en su pista de trabajo un precioso Bel Air de 1959, para chocarlo de frente, a 40 millas por hora, contra un Chevrolet Malibu 2009. El resultado, más que interesante y que puede desempolvarnos la mente a algunos para darnos idea sobre la seguridad de los autos de hace 50 años y lo que se ha hecho en el presente.

Hace 50 años, el Bel Air carecía de cinturones de seguridad confiables, sin pretensores, cabeceras, además de frenos antibloqueo (ABS), controles de tracción o estabilidad y su carrocería estaba fabricada de materiales sumamente rígidos, predominando el acero y su motor de hierro forjado. Cuando la fibra de carbono empezó a cubrir parte de la piel de los autos modernos, algunas personas siempre nos dijeron, de niños, que los autos de ahora se destrozaban con facilidad y que no eran durables. Cosa que nos tragamos como una verdad. Sin embargo, con el tiempo todos nos hemos dado cuenta que los vehículos que se destrozan con facilidad no quiere decir que sean débiles, ya que tienen una finalidad.

No estamos en contra de los autos antiguos, ni decimos que es malo conducir un modelo como el invaluable Bel Air que destrozaron, ya que cuando fueron fabricados, para la gente de esa época y la tecnología que había, estaban bien equipados, sin embargo para nuestros días ya es necesario tener más elementos que garanticen nuestra seguridad, como precisamente las estructuras deformables.

En la prueba realizada por el IIHS, se puede ver lo que pasaría con uno de los coches “viejos”, si se topara con algún auto de nuestro tiempo en una colisión frontal.

El resultado es evidente en estas imágenes. El Bel Air de 1959, queda completamente destrozado. La mole de metal no es tan segura como un tanque de guerra, ya que en este tipo de autos, el golpe inicial del impacto va directo sobre el conductor y pasajeros. Al final, podríamos hablar de una tragedia, lo cual es confirmado por el IIHS, al decir que el conductor hubiera muerto en este impacto.

Con el Malibu 2009, la colisión deja una escena similar, completamente destrozado en el frente, pero podemos observar que el habitáculo se encuentra con menos daños que el Bel Air, ya que la estructura monocasco del Malibu, más la tecnología desarrollada en esa estructura, hace que el golpe ya no vaya directamente al conductor (que también es protegido por bolsas de aire frontales) sino que se distribuya de manera uniforme por toda la estructura que protege la cabina y la fuerza del impacto salga por los extremos del auto.

Así, el conductor sufre menos lesiones y puede salvar la vida. Claro, siempre y cuando use su cinturón de seguridad.

Esta “prueba reina” va más allá que ser ilustrativa y educativa. Porque aunque en estos tiempos, a pesar de toda la tecnología implementada a los autos, nunca será suficiente si nosotros mismos no nos cuidamos al tener una conducción adecuada y siempre utilizar el cinturón de seguridad.

EL INFORMADOR/ Mario Castillo

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