Suplementos | Jesús animaba a sus discípulos en los días previos a su partida de este mundo Orfandad anulada Jesús animaba a sus discípulos en los días previos a su partida de este mundo Por: EL INFORMADOR 28 de mayo de 2011 - 11:00 hs “No los dejaré huérfanos, volveré”. Con esta declaración, Jesús animaba a sus discípulos en los días previos a su partida de este mundo, sabiendo que por un tiempo ellos se sentirían desprotegidos y temerosos. Los peores días serían los siguientes a su muerte en la cruz, y todos se esconderían por miedo a los judíos. Poco después las cosas cambiarían radicalmente, cuando ellos confirmaran que verdaderamente su Maestro había vencido a la muerte y estaba otra vez con ellos. Es muy posible que todos esperaran que Jesús se presentara resucitado, para desafiar públicamente a los que lo habían condenado, y de esta manera avergonzar a sus enemigos e iniciar un tiempo nuevo para la nación; pero esos no eran los planes del Señor, como poco a poco se fueron dando cuenta. Para comenzar, el Señor no se estaba presentando resucitado a sus enemigos, sino que sólo lo estaba haciendo con un grupo selecto de sus seguidores; es más, parecía que, de una manera premeditada, Jesús no estaba demostrando su resurrección a quienes le habían rechazado. Esto hacía que el testimonio de los discípulos fuera cuestionado en ocasiones, por aquellos que no creían en Jesús. Si bien es cierto que la tumba vacía ofrecía un testimonio irrefutable, la verdad es que ante los ojos de los discípulos, nada hubiera sido mejor que presentar a su Maestro resucitado ante los ojos de sus enemigos. Con todo, la presencia de su Maestro entre ellos les daba una gran consolación y seguridad, ya que intuían que las cosas permanecerían así, pero gradualmente comenzaron a recordar las palabras que el Señor les había dicho tiempo atrás, en donde les anticipaba que volvería a dejarlos para preparar un lugar para ellos con su Padre. Esto seguramente volvió a inquietar a los discípulos, que sabían que volver a quedarse solos no sólo era motivo de tristeza, sino aún de preocupación. ¿Qué pasaría si los dirigentes de los judíos iniciaban una nueva persecución en contra de ellos? Sus posibles temores se vieron expuestos a aumentar, cuando el Señor finalmente ascendió al cielo y entonces ellos supieron que ya no verían a Jesús de la manera en que lo habían visto durante esos cuarenta días. Es por eso que el Señor les anticipó que ellos no se quedarían solos, que les enviaría otro Consolador para que estuviera con ellos siempre. La promesa del Señor fue clara y categórica: ellos no quedarían abandonados ni un solo día, hasta el momento en el que Jesús volviera por ellos. Como era de esperarse, el Señor cumpllió su Palabra, ya que vino el Espíritu Santo de una manera en que nunca antes se había dado, y los discípulos experimentaron con el Espíritu Santo una relación tan cercana como la que habían tenido con Jesús. A partir de ese día --y apenas pocos días después de la ascensión de Jesús-- el Espíritu Santo cobijó a los discípulos con el mismo amor, y les dio la misma seguridad que les había dado su Maestro, de manera que no quedaron en la orfandad. Sus temores y soledades siempre fueron atendidos por el Consolador. De hecho, pronto se dieron cuenta de que tener al Espíritu Santo con ellos era como si Jesús mismo estuviera allí. La noticia maravillosa es que el Espíritu Santo todavía sigue entre nosotros, hasta el momento en que volvamos a ver a Jesús. Angel Flores Rivero iglefamiliar@hotmail.com Temas Religión Fe. Lee También ¿Cómo llegar en camión o tren a la Romería 2025? La gran reunión mágica Romería: Los kilómetros al ritmo de la fe ¿Qué día es la Romería 2025 en Guadalajara? Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones