Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Lunes, 20 de Noviembre 2017

Suplementos

Suplementos | Este es uno de los destinos coloniales y culturales con mayor abolengo

Mil razones para amar a Zacatecas

Uno de los destinos coloniales y culturales con mayor abolengo te presume sus nuevos colores, al tiempo que se renueva de forma constante para atraer a los aventureros que anden detrás de experiencias enriquecedoras
La ciudad es dueña de postales únicas. NTX /

La ciudad es dueña de postales únicas. NTX /

GUADALAJARA, JALISCO (16/JUL/2017).- Zacatecas ofrece un importante acervo cultural y es considerado uno de los estados con el número mayor de museos por habitante del país.

Uno de los museos que la gente recorre con singular interés es el dedicado a Rafael Coronel, en el antiguo convento de San Francisco, donde se exhibe su colección de máscaras.

Se estima que existen más de cinco mil máscaras en la sala denominada “El Rostro de México”. Asimismo está el área destinada a la colección de los títeres de la compañía Rosete Aranda, además hay una exposición de ollas y vasijas prehispánicas, dibujos, bocetos y proyectos arquitectónicos de Diego Rivera.

Con piezas del México prehispánico, de Egipto, Grecia, Italia, China, Japón, India y Oceanía, y de importantes artistas como Dalí, Picasso, Miró, Chagall, Braque, Hogarth y Vasarely, se compone el Museo de Pedro Coronel, en lo que fue el Real Colegio y Seminario de San Luis Gonzaga ubicado en la Plaza de Santo Domingo.

Por su parte, el Museo de Arte Abstracto fue inaugurado en 1998 y ampliado en el año 2001, cuenta con 15 salas de exposición permanente y se encuentra ubicado donde fuera la sede del Seminario Conciliar de la Purísima.

También fue la penitenciaria de la entidad, por lo que aquí se recreó una celda para mostrar al visitante como vivían los reclusos en un ambiente saturado e insalubre.

Minas, el atractivo bajo el suelo

El visitante puede disfrutar de otro atractivo que es la visita a la mina El Edén o recorrer un trayecto en cuatrimoto para llegar a la entrada de una mina ya abandonada, en donde hay piedras con plata o pirita.

El Edén, ubicada a unos cuantos metros del centro histórico, fue abandonada en los años 60. Para entrar ahí es necesario subir a un pequeño tren, el cual avanza como por un “túnel del tiempo”, para llegar a un museo que exhibe las herramientas de los mineros y minerales de diferentes partes del mundo, hasta llegar a una discoteca.

Hay representaciones con maniquíes de los mineros, hasta como dormían colgados, la tienda de raya y sus oraciones y peticiones al Santo Niño de Atocha, cuya figura se encuentra en el interior de la mina.

Para quienes gustan del ecoturismo extremo, está disponible la tirolesa que se encuentra en el Cerro de la Bufa, y de la cual, niños y adultos disfrutan sin descanso.

No puedes dejar de visitar Zacatecas sin dejar de probar sus platillos tradicionales, como el asado de boda, enchiladas zacatecanas, birria, taco envenenado, tostadas de jerez, gorditas de chicharrón, carne desherbada y los clásicos dulces de guayaba.

Un Estado que no deja de sorprender nunca y menos en la compañía vinícola de Campo Real, donde se han obtenido galardones mundiales, como la medalla de oro en el festival de Merlot, Suiza, o el Concurso Mundial Bacchus de Madrid en 2006 y la medalla de plata en Bruselas 2015.

La ciudad que cambió de nombre

Durante el trayecto por carretera se observa un poblado que vivió el auge por la explotación de sus minas, hasta ser considerado un pueblo fantasma por el abandono en que se encontró por años

En la actualidad, el pueblo de Mineral de Pozos está resurgiendo gracias a sus ruinas mineras, gastronomía y fiestas patronales que obligan al turista a realizar una para obligada.

Su historia podría empezar como el clásico cuento de: “Había una vez una ciudad llamada Porfirio Díaz”, y así fue, gracias al esplendor que llegó a tener cuando en sus tierras semidesérticas fueron encontradas las minas más ricas de la región.

Mineral de Pozos fue asiento de las tribus chichimecas, hasta la llegada de los jesuitas en un afán de evangelizarlos, pero fue hasta 1880 y 1888, cuando alcanzó una importante fama al ser explotadas minas con yacimientos de oro plata, mercurio, manganeso, plomo, estaño y cobre.

Al lugar llegaron inmigrantes de Francia, España, Italia, Inglaterra y Estados Unidos, además de trabajadores de otros Estados del país. Se estima que hubo más de 80 mil habitantes en el lugar, donde se contó con hoteles, restaurantes, cantinas y hasta un teatro.

En tiempos del porfiriato, se llamó Ciudad Porfirio Díaz y se construyeron vías de comunicación como la red ferroviaria, el telégrafo, el servicio eléctrico, pero el esplendor empezó a caer con la revolución y posteriormente el movimiento cristero.

Las minas fueron desmanteladas por sus propietarios, la mayoría se encuentran inundadas y la gente salió del poblado, dejando sus casas cerradas, sin llevarse nada, se estima que en los años 50 habitaban este lugar cerca de 200 personas.

En la actualidad es considerado un pueblo mágico, el cual ha empezado a resurgir apostándole al turismo extremo y la visita obligada a los restos de lo que fueron las haciendas mineras más ricas del país.

Paseo por el pasado

La zona arqueológica “La Quemada”, museos, turismo extremo con recorridos en cuatrimoto para visitar minas abandonadas, una tirolesa en el Cerro de la Bufa, gastronomía, y callejoneadas con música de banda y mezcal, son algunas razones para visitar Zacatecas.

Diferente a otras ruinas, La Quemada no ofrece el clásico espectáculo de luz y sonido en las noches, por el contrario, permite observar con tranquilidad y en silencio la bóveda celeste con una amplia explicación sobre las estrellas y planetas.

Así, el salón de las columnas espera al visitante con antifaces para dormir, colchonetas y telescopios. Cuando los guías lo consideran necesario, piden al turista acostarse en las colchonetas y ponerse los antifaces, un frío leve se siente en ese lugar y se oye música prehispánica, el sonar del palo de lluvia, vuelve el silencio y el guía pide que se destapen los ojos.

El escenario más espectacular y hermoso se abre ante la vista del visitante, cientos de estrellas titilean, te quedas absorto, te olvidas de todo y te quedas segundos y minutos viendo las estrellas.

El guía empieza a explicar con un rayo láser como se forman las constelaciones, escuchas y oyes el movimiento de la hierba.

Los astrólogos invitan a observar por telescopio a Plutón y sus tres lunas. Destacan las manchas cafés del planeta, las cuales son huracanes que se forman.

“Realmente este cierre tomando café de olla se convierte en una experiencia que ningún viajero ha vivido en otra zona arqueológica”, comentan los visitantes del lugar.

Los guías con la vestimenta tradicional de sus antepasados explican al turista lo importante e histórico de la zona, por ejemplo que ahí se realizaba el mercado de trueque.

Estas ruinas son consideradas como un núcleo de la ciudad de Teotihuacán. Las excavaciones arqueológicas realizadas en la zona durante los años ochenta revelaron que La Quemada se desarrolló entre 300 y 1200 d. C.

Temas

Lee También

Comentarios