Viernes, 10 de Octubre 2025
Suplementos | Por: Adrián Castañeda Fonseca

Lo que podemos y no podemos hacer

Aerodinámica

Por: EL INFORMADOR

Tarde o temprano, a los motociclistas nos ataca un gusano que ha atacado también desde hace mucho tiempo a los automovilistas, se trata de investigar si podemos hacer algo por mejorar la aerodinámica de nuestras máquinas.

Para empezar, no podemos hacer lo que los automovilistas: atornillar superficies externas temerariamente creyendo que eso basta. Lo que sucede es que hablamos de máquinas muy diferentes, un automóvil tiene toneladas de inercia para desperdiciar y metros de superficie para compensar los efectos negativos de un spolier mal puesto, una toma desequilibrada o un “tuning kit” que incremente coeficiente de fricción en lugar de reducirlo. Las motocicletas son máquinas más sofisticadas y sensibles a acusar los errores, así que no voy a recomendar ningún accesorio que no haya probado yo mismo.

Empecemos por definir la aerodinámica: Es la interacción entre el flujo de aire y los cuerpos sólidos a través del mismo, por lo tanto se refiere lo mismo a un cuerpo que se mueve a través del aire, estático o dinámico, como un cuerpo estático y un flujo de aire que lo rodea. 

Los motociclistas estamos más conscientes que otras personas del efecto de resistencia del aire sobre un cuerpo que lo traspasa. Esta resistencia no es lineal, es decir, a 20 kilómetros / hora no tenemos la mitad de resistencia que a 40 km/h, ni una quinta parte de la resistencia a 100 km/hora. El factor es exponencial, es decir, a 40 kilómetros/hora encontramos cuatro veces más resistencia que a 20 km/h y a 100 encontramos 25 veces más resistencia que a 20 km/hora. Es por eso que la aerodinámica resulta altamente importante también en las motocicletas.

El efecto de una aerodinámica eficiente sobre la velocidad y el rendimiento en kilómetros por litro de gasolina es entonces evidente, además, influye de manera determinante en la estabilidad del aparato, más evidente resulta esto cuando llevamos un pasajero con nosotros.

Los factores que afectan a la aerodinámica son el coeficiente de fricción y la superficie con que se enfrenta al aire, para aclarar esto, en objetos del mismo tamaño será más fácil mover a través del aire al más aerodinámico y en objetos de la misma forma, será más fácil mover al más pequeño, esto suponiendo la misma dirección y velocidad.

Entonces, para movernos con menos esfuerzo tendremos que reducir la superficie frontal de la motocicleta y el tripulante, además de modificar la forma de la motocicleta dentro de lo posible, para que se desplace mejor entre la masa de aire. La ropa pegada al cuerpo es más aerodinámica y confortable que la ropa suelta que se mueve a capricho con las corrientes de aire, amén de ser más segura.

Reducir la superficie frontal es tan sencillo como adoptar una posición más inclinada en primer lugar, en segundo lugar, podemos ya entrar en gastos poniendo un manillar más angosto.

Un asiento más bajo, un descansapiés en la parte trasera, que nos obligue a tendernos sobre el tanque de combustible, son formas sencillas pero eficientes de reducir la superficie frontal. Emplear un casco con visera es, además de una obligación básica pensando en la seguridad, una manera de mejorar la aerodinámica. El gasto aquí lo debemos considerar en pro de la seguridad, aunque suele suceder que un casco mientras más seguro tenga mejor aerodinámica.

La forma de la motocicleta es más laboriosa para hacerla aerodinámica. Quitar el guardabarros delantero  o ponerlo con un perfil más angosto suelen ser pasos para mejorar la aerodinámica. Instalar una carena suele ser ya un paso definitivo, pero aquí encontramos un problema insoluble: el enfriamiento del motor depende de el aire que fluya a su alrededor, en caso de un motor enfriado por líquido dependerá del aire que circule en el panal del radiador. Más calor enviará a la atmósfera cuando mayor superficie de metal tengan las aletas disipadoras. Por lo tanto, un sistema de enfriamiento debe ser en cierto aspecto antiaerodinámico.

Si no chocara aire en las superficies calientes y encontrara cierta resistencia, para llevarse calorías, el motor se sobrecalentaría en un santiamén.

Seleccionar nuestra motocicleta por el factor aerodinámico únicamente sería un desatino, pero si encontramos dos modelos de motocicleta equivalentes en potencia, calidad y precio y uno de ellos más aerodinámicamente evolucionado, probablemente estemos entrando dentro de categorías de precio elevadas. Una motocicleta suele costar en forma directamente proporcional a sus ventajas, una motocicleta económica con carena frente a una sin carena del mismo precio, requieren de un análisis más a fondo. Si el fabricante de la primera puede ofrecer esa ventaja extra sin sacrificar calidad y duración, gracias a un mejor sistema de administración, distribución y producción, es muy buena noticia, pero si la calidad de la motocicleta sin carena es superior, decidámonos por esta opción, al fin la aerodinámica no resulta tan determinante en ciudad, que sería el destino de esa máquina.
Y no nos engañemos. Una motocicleta podrá ser bella, podrá ser atractiva, podrá tener un color impresionante y un ruido sobrecogedor, pero su objetivo principal debe ser transportarnos con confiabilidad y seguridad.

La aerodinámica es un factor de seguridad que se manifiesta con mayor intensidad a medida que empleamos el acelerador, pero esa aerodinámica no nos ayudará a enfrenar de forma más eficiente en una emergencia, por lo tanto, no compremos una máquina capaz de grandes velocidades si el ámbito donde nos moveremos no es propicio para emplear esa velocidad con seguridad.

Claro… si empleamos la máquina con prudencia y el estilo aerodinámico le hace lucir cuando está detenida, no podremos resistir el deseo de sentir algo de orgullo de posesión. Eso también cuenta.

Adrián Castañeda Fonseca

¿Dudas, comentarios? adrianc@informador.com.mx

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