Suplementos | Eduardo Escoto Leonor montijo y sus dos amores la música y la docencia Por: EL INFORMADOR 10 de julio de 2009 - 21:39 hs El común denominador de los homenajes realizados a las personalidades de relevancia en la vida cultural y artística de una comunidad es -como suele afirmarse- que siempre llegan tarde. Afortunadamente, este principio negativo se ve alterado ocasionalmente, como el próximo día 16 de julio, fecha en la que se llevará a cabo un homenaje a la pianista y maestra Leonor Montijo. Con casi 50 años dedicados a la enseñanza del piano, Leonor Montijo ha tenido una destacada labor en la formación de muchas generaciones de músicos, de los cuales, varios han logrado trascender. Por este motivo, ya en 1996 la Universidad de Guadalajara le otorgó el reconocimiento de Maestra Emérita. “He tenido tantos alumnos y todos me han dado tantas satisfacciones...”, declara la profesora originaria de la ciudad de Hermosillo, Sonora, donde inició, a los ocho años de edad y bajo la guía de su madre, sus estudios de piano, instrumento por el que mostraba gran interés. Una vez que su familia se traslada a la ciudad de Guadalajara, Leonor Montijo continúa sus estudios musicales con el padre Manuel de Jesús Aréchiga, fundador de la Escuela Diocesana de Música Sacra. Ya como pianista concertista continúa su preparación con maestros como Fausto García Medeles, Luz María Puente y Albert Ferber, entre otros. Como instrumentista, ha destacado profesionalmente como solista y pianista acompañante, facetas que le han valido reconocimiento principalmente en México y en Estados Unidos, además -claro está- de su invaluable trabajo pedagógico, que representa sobre todo un brillante servicio a la sociedad en su conjunto. Es ésta una labor constante y comprometida que realiza aún hoy ya jubilada con gran entusiasmo. “No sé que me gusta más, si dar clase o tocar”, apunta Leonor Montijo. Este trabajo que no duda en considerar como su misión y que disfruta enormemente se ve enriquecido por el cariño que siente por sus alumnos, sentimiento que como afortunadamente ha podido constatar, es correspondido. Abundando respecto a esta labor docente, la maestra Montijo reconoce haber ganado fama de estricta y dura, percepción que seguramente viene de la seriedad con que toma la labor de enseñar y del convencimiento de que la disciplina “es la única manera de hacer las cosas bien y como se debe... Aquí la disciplina es diaria”. Música que merece El concierto-homenaje en reconocimiento a su trayectoria se realizará en el Paraninfo Enrique Díaz de León el próximo 16 de julio en punto de las 20.30 horas y está organizado por Cultura UDG en conjunto con los pianistas Joel N. Juan Qui, Rosa María Valdez y Juan Pablo García, quienes se cuentan entre los numerosos alumnos de la maestra Montijo. El programa diseñado está compuesto por la Fantasía-Impromptu de Federico Chopin (1810-1849), una selección de piezas pertenecientes a los ciclos Images de Claude Debussy (1862-1918), así como la Baladická Suita del compositor eslovaco Eugen Suchon (1908-1993), una interesante obra de un compositor que es poco tocado a pesar de la importancia de su trabajo en el panorama musical del siglo XX. Para cerrar y como una ingeniosa y muy simbólica manera de enfatizar el concepto bajo el que se lleva a cabo este homenaje, se interpretará la Sonata en Re mayor para cuatro manos KV 381 de Wolfgang Amadeus Mozart, en la que la propia maestra Leonor Montijo alternará con sus tres alumnos en cada uno de los tres movimientos que la conforman, algo que seguramente tendrá una gran significado para esta destacada educadora que revela estar “muy agradecida con todos mis estudiantes, han sido mi vida, mi trayectoria”. Para esta cita con el talento musical forjado en esta ciudad la entrada es libre, aunque por medio de invitación, que se puede solicitar en las instalaciones de la Coordinación de Música (Ignacio Ramírez 24, entre Hidalgo y Morelos, centro) o a través del el teléfono 38 27 59 11. “No sé que me gusta más, si dar clase o tocar”, Leonor Montijo Temas Tapatío Lee También Samuel Kishi y su cine que cruza fronteras y generaciones Un museo vivo: Experiencias y arte en el Cabañas La gran estafa que nos hizo “americanos” El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones