Suplementos | Juan Villoro se fue de la FIL y luego volvió y yo seguía aquí La voz tomada Juan Villoro se fue de la FIL y luego volvió y yo seguía aquí, como un misionero que ha perdido la fe y el rumbo Por: EL INFORMADOR 8 de diciembre de 2013 - 01:44 hs GUADALAJARA, JALISCO (08/DIC/2013).- El título de mi libro es demasiado largo. Lo sé porque en la FIL y sus inmediaciones es común que algunos me pregunten por él. Y me pasa que antes de terminar de decir el título la persona supuestamente interesada ya se dio media vuelta o pidió un whisky o dijo “Mira: ahí está Juan Villoro” y se fue corriendo. El título de mi libro es muy largo y Juan Villoro es ubicuo. El primer día de la feria se trató de esperar a que acabara el primer día de la feria. Porque los primeros días son siempre incómodos: no se ha roto el hielo con la primera fiesta y todavía nos sentimos en la obligación de ser pacientes con los cretinos. A partir del segundo día, el desvelo apuntala la empatía que nos une a los amigos, pero también afina el juicio para ignorar a los necios. Y a partir del quinto día, al menos en mi caso, se anuncian en el rostro los efectos de un deterioro tanto físico como psicológico. Para mitad de la semana comencé a soñar con fiestas en donde todos se drogaban con el inhalador para el asma de Mario Bellatin; me volví afónico (prefiero la muy gráfica expresión castiza “tener la voz tomada”); empecé a saludar por los pasillos a perfectos desconocidos. Juan Villoro se fue de la FIL y luego volvió y yo seguía aquí, como un misionero que ha perdido la fe y el rumbo y ha terminado por adoptar el canibalismo y los incestuosos modos de los nativos. Deliro. “Mira, ahí está Juan Villoro”, me dice uno que hace un momento prometía leer mi novela sin escuchar su título (“es la siguiente en mi lista”, mentía) y que ahora corre a saludar a un tipo altísimo que claramente no es Juan Villoro. Temas Tapatío Lee También Samuel Kishi y su cine que cruza fronteras y generaciones Un museo vivo: Experiencias y arte en el Cabañas La gran estafa que nos hizo “americanos” El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones