Suplementos | Uzbekistán La tuya en bicicleta Esmeralda Por: EL INFORMADOR 30 de septiembre de 2012 - 02:32 hs TASKENT, UZBEKISTÁN (30/SEP/2012).- Soy una persona nerviosa. Sobre todo al cruzar fronteras. Mi pulso sube de ritmo y muchas veces suelo echarle mucha crema a mis tacos cuando contesto preguntas propias del protocolo fronterizo. En Irán recuerdo que terminé narrándole al oficial fronterizo mis futuros planes de viaje en el país cuando tan sólo me había pedido ver mi pasaporte. No soy tan macho cuando me enfrento ante la autoridad fronteriza de cualquier país. Hoy cruzábamos un país que yo considero difícil: Uzbekistán. Desde el trámite, pudimos percatarnos de que Uzbekistán es, por decirlo así, reservado. Para tramitar una visa primero debes obtener una invitación oficial a través de una agencia con un costo de 40 dólares y esperar 10 días para que te la den. Si te la dan, entonces debes presentarte en la Embajada y pagar 75 dólares adicionales para obtener la visa de 30 días que usualmente otorgan a los turistas. Así que con eso en mi mente, lentamente nos acercábamos a la frontera para ingresar a Uzbekistán. A 300 metros de la puerta de entrada nos recibía un grupo de militares Uzbekos. “Passport please!”, me dijo con una voz firme y que impone respeto. Yo un poco nervioso, saco los pasaportes y abro el mío en la página de la visa. La ve y me los regresa. “Go”, me indica con su índice hacia la garita de entrada. Permanezco en silencio y observo como los militares armados resguardan el orden de entrada y salida en el ingreso peatonal. Puedo ver que un grupo de habitantes de Turkmenistán espera su turno para entrar al control médico y de visado de la frontera. Al llegar me recibe un militar con un par de implantes de oro en los dientes. “Where you from?” me dice con una voz calmada pero con autoridad. Saco los pasaportes y le muestro la portada del mío y le digo, “México”. Su boca se agranda y suelta una carcajada, “Esmeralda”, me dice. Entonces veo que le grita a su compañero palabras en uzbeko y se acerca conmigo y me saluda. Al parecer esta novela mexicana que en su momento protagonizó Leticia Calderón era nuestro “as bajo la manga”. El militar nos abre el ingreso para autos y nos escolta personalmente hacia el control médico y de pasaportes. Ahí nos recibe otra persona que nos ayuda a llenar los formularios en ruso y en menos de 15 minutos ya estamos pedaleando en Uzbekistán. Han pasado varias semanas desde nuestro ingreso. Me enteré por varias personas uzbekas que "Esmeralda" en 2005 había sido la gran sensación. Todos los días a las nueve de la noche, Uzbekistán se conectaba al mundo de la invidente de ojos esmeralda que buscaba el amor de José Armando. Hasta he llegado a escuchar de los locales que si querías tener amigos en Uzbekistán en 2005, no podías hablar mal de la novela. Yo en lo personal, no soy fanático de este género televisivo. Sin embargo, ese día "Esmeralda" me quitó los nervios y nos obsequió un cruce cómodo entre tanta milicia fronteriza. Con decir que ni nuestro equipaje revisaron. Quizá en el pasado critiqué sin misericordia a la telenovela, pero hoy ella me dio una inesperada y merecida cachetada con guante blanco. Increíble lo que puedes descubrir mientras viajas en bicicleta. Temas Tapatío Lee También Samuel Kishi y su cine que cruza fronteras y generaciones Un museo vivo: Experiencias y arte en el Cabañas La gran estafa que nos hizo “americanos” El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones