Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Lunes, 10 de Diciembre 2018

Suplementos

Suplementos | ¡Agua a las cuerdas!

La historia de un obelisco

¡Agua a las cuerdas!

Por: EL INFORMADOR

    Quien haya visto una foto, o visitado la Plaza de San Pedro en Roma, podrá recordar que en el centro está levantado un gran obelisco. Si embargo, es poco conocido que fue traído a Roma desde la ciudad egipcia de Heliópolis, por órdenes del emperador Calígula. Era el año 37 d.C. cuando quiso ponerlo en el circo romano como trofeo de la guerra. Años después el obelisco fue un “testigo mudo” de la crucifixión cabeza abajo de San Pedro, en el Circo de Nerón.

     Sin embargo, siglos después el Papa Sixto V, como parte de su plan para embellecer a Roma, encargó su traslado al frente de la Basílica Vaticana. Para el proyecto de esta mudanza se presentaron 500 planes diferentes; finalmente le fue adjudicado al arquitecto Domenico Fontana. Fue una hazaña de la ingeniería que duró todo un año.

     El 10 de septiembre del año 1586 había 900 hombres con 250 caballos, innumerables poleas y cientos de metros de cuerda, intentando poner en pie en el centro de la Plaza de San Pedro aquel enorme obelisco egipcio de 350 toneladas, más de 25 metros de altura y 4,000 años de antigüedad.

     Dado que era un lugar sagrado, y para evitar blasfemias, se impuso la obligación de permanecer en riguroso silencio, bajo pena de muerte. Los obreros, en absoluto silencio, empezaron a izar mediante cuerdas tan descomunal piedra de granito rosa, pero debido a la fricción las sogas empezaron a echar humo y a ceder. De repente un gran grito resonó en toda la Plaza de San Pedro: “¡Aqua alle funni!”, esto es “¡Agua a las cuerdas!”. Era la voz del capitán Bresca, marinero de Liguria, conocedor de que las cuerdas de cáñamo se rompen si no se las enfría. Se arriesgó y valientemente, sin temor a ser ahorcado, alzó su voz para salvar este bloque pétreo labrado, así como las vidas que estaban en peligro.

     ¿Qué fue de aquel valiente marinero llamado Bresca que gritó a todo pulmón?

     Fue inmediatamente detenido y llevado ante el Papa. Pero Sixto V, en vez de castigarlo, le recompensó concediéndole el privilegio de poder izar la bandera vaticana en su barco.

     Además le otorgó a él y a sus herederos el derecho a poder vender en exclusiva las palmas del Domingo de Ramos en la Plaza de San Pedro. Desde entonces, hace más de 420 años, sus descendientes siguen teniendo esa prerrogativa papal, siendo ellos los que suministran las ramas de palmera. La gran hazaña de Bresca es aún recordada en Bordighera, su pueblo natal.

Fue el primer obelisco alzado en el período moderno y es el único de Roma que no ha caído desde los tiempos romanos. La cúspide contiene un trozo original de la cruz donde Cristo fue crucificado, llamado ese madero “Lignum Crucis”.

     “¡Aqua alle funni!” es una frase que se utiliza para expresar con valentía la solución que se piensa es correcta, aunque ello implique comprometerse, no importando las graves consecuencias personales que vengan. Originalmente fue un grito realizado en dialecto genovés: “Daghe l’aiga a le cordel!”. Es un grito que se ha convertido en todo un símbolo de quien antepone el bien común a su propio beneficio, y que nos invita a denunciar siempre el mal.

articulosdog@gmail.com

Temas

Lee También

Comentarios