Suplementos | El ambiente de este lugar invita al disfrute de todos sus elementos La Trojita, una hacienda para el disfrute El ambiente de este lugar invita al disfrute de todos sus elementos, ya sean naturales o arquitectónicos Por: EL INFORMADOR 17 de noviembre de 2013 - 00:53 hs Contemplación. La capilla de San Tadeo es un lugar en el que se puede pasar un largo rato para admirar toda la construcción. / GUADALAJARA, JALISCO (17/NOV/2013).- Al noreste de San Tadeo, sobre una loma bordeada por dos arroyos, llamados Zarco, y como el santo referido, se asentó una hermosa hacienda que se le nombró, “La Trojita”, en relación con La Troja, estancia vecina. La Trojita es la hacienda hermana de San Tadeo, por estar muy cercanas, separadas sólo por las cañadas que forman los citados arroyos, o podría ser la hacienda San Tadeo la hacienda madre, por ser más añeja. El arroyo San Tadeo alimenta la presa Los Ángeles, cuesta arriba, el agua siempre ha sido el elemento primario. Por la cercanía de las haciendas es muy probable que ambas pertenecieron a la familia Escobedo. Berumen citó: “1843. José María Escobedo del Árbol y Bonilla, Alcalde 1ero. Constitucional. Casado con Feliciana Dena. 1879. Muere Hilario Llamas Escobero, propietario de la casa del Portal de las Palomas y dueño de la Hacienda de Santa Fe”. Enseguida de admirar la capilla de San Tadeo, continuamos nuestro paseo de haciendas por la brecha que lleva a La Trojita, que se encuentra frente a la capilla. Al salir vimos en la esquina de un potrero de piedra, un pequeño nicho con santo, con piedritas de rezos y reflexiones. Saludamos a un labriego de barba blanca y con sombrero de ala ancha, montaba alegre su burro. La brecha bajo a la sosegada barranca del arroyo San Tadeo, cruzamos el arroyo y el sendero subió entre frondosos árboles, al salir de la espesa sombra, La Trojita se dejó ver sobre un plan. Detrás de un lienzo de piedra vimos dos gruesos mezquites y detrás de ellos, altas tapias de adobe y unas anchas pilastras. Más adelante apreciamos dos bonitas trojas de piedra, bien conservadas, con marcos de cantera en sus puertas, de dos hojas, arriba, grandes respiraderos ovalados. Los remates delataban sus bóvedas de cañón, entre ellas una almena. Los muros laterales fueron reforzados por contrafuertes. A un costado miramos tres conservadas eras, animadas por mezquites. Enfrente, miramos una bonita casa de piedra con ventana y puerta, altas y arqueadas, más adelante un portón con marco arqueado, enseguida hay un corral, donde saludamos a un precioso burro cara blanca. Le sigue una troja con respiradero rectangular y horizontal, y sin techumbre, continua un muro de piedra que abraza una puerta, un portón y dos puertas. A unos pasos, fuimos cautivados por la casa grande y la capilla. La casa grande con un magnifico portal, comprendido por siete arcos en medio punto, sobre capiteles dóricos y columnas redondas. Tres ventanas y dos puertas se asoman al espacio, primero dos ventanas, verticales, con forja y adornos en su base, le siguen las puertas, arqueadas, la segunda es la principal, de dos hojas, que abren al zaguán, por último la ventana restante, el piso es de cantera y el techo con vigas de madera y adobones. Del costado izquierdo se levantó la bella capilla, el atrio presume de diversos árboles, la puerta principal con columnas dóricas y arco de medio punto, embellecida por una media columna por lado, con capiteles jónicos. El friso fue dentado y la cornisa con frontón truncado, la abertura dio paso a la ventana coral, vertical y con forja. El remate es simplemente insólito, curveado y suspendido por unos fantásticos cortes, que permitieron que surgiera una gran basa, que antaño sostenía una cruz. En la esquina izquierda luce una almena y en la opuesta está el cautivador campanario, de planta arquitectónica cuadrada y de un solo cuerpo, pero muy alto, con un vano arqueado por cara, enriquecido por columnas redondas con capiteles jónicos en sus esquinas. El cornisamento fue dentado y en el eje de cada columna posa una almena, fue cubierto por una bizarra cúpula de ocho gajos y en cada uno corresponde una pequeña almena. Sobre la cúpula miramos una linterna con cruz. Por último vimos el salón ejidal con remates curveados y enfrente otra troja de piedra. Adquirimos corazón de nopal y lo saboreamos en ensalada. Temas Patrimonio Pasaporte Lee También ¿Qué día es la Romería 2025 en Guadalajara? Un viaje por el tiempo en Cuitzeo, Michoacán Abrazo otoñal en la Riviera Nayarit Pasaporte: la vocación de contar el mundo Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones