Suplementos | Descanso de ensueño Hospedarse en un Pueblo Mágico Las calles más pintorescas, la cultura y los hoteles llenos de artesanías, dan la bienvenida en San Miguel de Allende Por: EL INFORMADOR 1 de mayo de 2011 - 06:25 hs La fachada del hotel Rosewood muestra la arquitectura y colores que se aprecian en todo San Miguel Allende. ESPECIAL / GUADALAJARA, JALISCO (01/MAY/2011).- El nombramiento de Pueblo Mágico le hace honor a este lugar. Sus coloridas calles evocan los recuerdos y tradiciones del México más antiguo, y la convivencia entre nacionales y extranjeros da un aire único a cada rincón de San Miguel de Allende. Ubicada en el corazón histórico de México, Guanajuato, esta pintoresca ciudad colonial declarada Patrimonio de la Humanidad por la UNESCO, irradia una variada gama de tonalidades y texturas, su brillo durante la puesta del Sol la hace lucir romántica como ninguna otra. La fascinante arquitectura colonial y el encantador paisaje urbano son parte de sus principales atractivos, casi cualquier fachada, fuente o jardín, se convierte en la perfecta fotografía del recuerdo, en una postal que encierra tradiciones, historia y leyendas. La diversidad cultural y artesanal de San Miguel se cuida tanto como a las costumbres. En esta ciudad a la que con orgullo sus habitantes denominan “mi pueblo”, los colores y la arquitectura se respetan. Cada nueva construcción debe formar parte de una estampa que representa a México ante los ojos de miles de turistas que cada año llegan buscando descanso y tranquilidad. Así lo hace un hotel que en cada restaurante, habitación o pared presume a México, el Rosewood San Miguel de Allende, ubicado entre las preciosas villas coloniales, los caminos empedrados y la punta arquitectónica de la Parroquia del pueblo más antiguo del centro del país. Inaugurado por el Presidente de la República Mexicana, Felipe Calderón Hinojosa, el hotel abrió sus puertas para rendir un homenaje al pasado, ya que tanto en los pasillos como en las 67 habitaciones, Rosewood destaca artesanías y obras de arte de talentos de la región y de cualquier parte del país, que buscan preservar mediante su trabajo, las costumbres más típicas de México. En ciertos puntos, los toques y pinceladas de diferentes artistas dan vida y luz; en otros espacios, las esculturas y figuras bien logradas, colocan un acento que mezcla etnias de diferentes épocas. La intención es hacer pasar al huésped un momento inolvidable, es transmitirle la esencia pura de un país lleno de costumbres que no se dejan atrás. No importa si se camina por los jardines o en los espacios de la casona, en este lugar siempre se encontrará el aroma de la tierra mexicana. Por la mañana, los viajeros podrán dedicarse a conocer la riqueza cultural de San Miguel, incluyendo las iglesias, museos y el Instituto Allende, y navegar en las muchas galerías y mercados que se encuentran a lo largo de la ciudad. Por la tarde, el descanso soñado se encuentra en la alberca y los espacios abiertos del hotel, o bien en Sense, el spa de Rosewood. El sabor de México En el año de 1826, San Miguel el Grande adoptó el nombre de San Miguel de Allende en honor al héroe de la Independencia de México, Ignacio Allende. Este inolvidable suceso es el que da nombre al restaurante bar del hotel, “1826”, un lugar donde la herencia cultural del país es celebrada con las tradicionales e innovadoras expresiones culinarias de México. En su interior, es fácil admirar la artesanal cocina abierta, al mismo tiempo que los platillos se disfrutan con una sazón y toque que resaltan el concepto “del huerto a la mesa”, en el que la frescura y la calidad, son los ingredientes insustituibles. Luego de cenar en un ambiente acogedor, el bar invita a saborear deliciosas botanas ligeras y una barra con más de 120 etiquetas de los mejores tequilas y mezcales del país. Ahí mismo, “Rayito”, como cariñosamente le llaman al maestro tequilero del lugar, puede sugerir lo mejor para el paladar de cada persona, o bien, compartir un poco de su infinita pasión por la bebida jalisciense. Apartada en un rincón que por la iluminación de sus paredes luce casi mágico, se esconde La Cava, un espacio en el que los huéspedes pueden disfrutar de una cena privada con las mejores creaciones de Carlos Hannon, chef ejecutivo del lugar. El pequeño pero confortable espacio dedicado a Frida Kahlo presume una colección de cerca de dos mil botellas de los mejores caldos del mundo. Una cena tranquila acompañada por luz tenue asegura momentos inolvidables custodiados por una de las más reconocidas artistas mexicanas. A la luz de la luna Opuesto a La Cava, justo en el último piso, brilla con la compañía del Sol o las estrellas el Luna Rooftop Tapas Bar, que se distingue por tener entre sus especialidades deliciosas tapas internacionales que se preparan para disfrutarse en un ambiente informal. Las inigualables vistas a todo San Miguel de Allende, principalmente a la Parroquia, invitan a quedarse durante un par de horas ya sea para apreciar las tonalidades del atardecer que se mezclan con las construcciones coloniales o para admirar el manto de estrellas, usual en el cielo guanajuatense. Paso a paso, cada espacio del hotel reflejará la armonía con la historia, la cultura y la creatividad de San Miguel, pero al mismo tiempo mantendrá el confort y lujo inigualable, sellos distintivos de los Hoteles Rosewood. UBICACIÓN Nemesio Diez 11, Col. Centro, San Miguel de Allende, Guanajuato. www.rosewoodhotels.com Temas Pasaporte Lee También Entre viñedos, altares y hojas: destinos ideales para el otoño Mascota, el viaje prometido Zacatecas y La Antigua: Viaje a dos joyas históricas de México El arte de saborear Nayarit Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones