Suplementos | Paseo. Misión cumplida Hasta el fin del mundo “El Chino” Vargas narra su aventura en motocicleta hasta la Patagonia Por: EL INFORMADOR 23 de febrero de 2013 - 20:52 hs Travesía. Treinta hoteles, 18 mil 470 kilómetros recorridos, 96 recargas de gasolinas y 21 aduanas visitadas. / GUADALAJARA, JALISCO (24/FEB/2013).- Para Roberto “El Chino” Vargas no hay límites ni excusas para cumplir los sueños y satisfacer los placeres de la vida. Quien lo conoce, puede coincidir en que este caballero de 64 años de edad, es un ejemplo a seguir. La recompensa no siempre tiene que llegar hasta el final tras décadas de trabajo y dedicación. “El Chino” Vargas se adelantó, subió a su motocicleta e inició uno de los retos más importantes de su vida: llegar hasta el fin del mundo. Montado en su motocicleta, viajó hasta Ushuaia, Argentina, acompañado por entrañables amigos, con quienes recorrió más de 17 mil kilómetros para demostrar que los sueños no conocen de fronteras. En 62 días (del 4 de diciembre 2012 al 6 de febrero 2013) “El Chino” Vargas –quien desde 1970 ha viajado en moto por todo México– conociera las entrañas de cuatro países: Colombia, Ecuador, Perú, Chile y Argentina en una travesía que es sinónimo de audacia y perseverancia. Todo inició en 2010, aunque el viaje se concretó hasta finales de 2012, hasta que junto a su amigo Jesús Henao Callejas, otro motociclista aventurero, idearon la ruta ideal para este viaje. Los tres viajeros (incluida la esposa de Henao Callejas) consultaron costos de hospedaje, sitios turísticos a visitar, se adentraron en las experiencias de otros trotamundos. La idea inicial de este reto era comenzar el viaje desde las calles de Guadalajara, pero la situación de inseguridad de algunos países de Centroamérica hizo que el trío de aventureros cambiara el punto de partida a la ciudad colombiana de Cartagena. El grupo creció luego a cinco; los motociclistas volaron a colombia y esperaron ahí por sus motocicletas que viajaron en barco. Ya con los vehículos en tierra y tras un engorroso papeleo, los viajeros emprendieron la travesía a las 18:00 horas del 13 de diciembre de 2012. El primer destino fue Medellín y después Bogotá, donde conocieron la popular Iglesia de la Sal de Zipaquirá. La próxima parada fue Cali, y de ahí viajaron a Ecuador, donde hay que hacer una serie de trámites para conseguir los permisos legales para transitar con motocicletas extranjeras, sobre las cuales –por cierto– la bandera de México lució en todo momento. La caravana siguió hasta Quito, ciudad en la que “surge el primer incidente, pues Aureliano se lesionó una pierna. Su motocicleta se falseó y derrapó. Afortunadamente no pasó nada tan grave, sólo que mi amigo tuvo que seguir el viaje con una férula durante ocho días debido al pequeño esguince que se hizo”. Los viajeros continuaron la travesía con mayor precaución. En Quito estuvieron en el centro de la tierra, en el trópico de Cáncer, además de tener la oportunidad de descubrir una ciudad moderna y bastante amigable al bolsillo. Este punto sería el enlace hacia Perú. lugar perfecto para disfrutar las fiestas decembrinas. El 24 lo pasaron en la localidad de Trujillo, después viajaron a Lima. “El Chino” recuerda como un bello lugar de visita el mítico Oasis de Huacachina, un paraíso en el desierto a cinco kilómetros de Ica. El 27 de diciembre los viajeros decidieron separarse: Aureliano y Carlos se desviaron hacia Bolivia, para disfrutar del Rally Dakar. Pero los otros tres decidieron seguir la ruta hacia Cuzco, donde enfrentaron condiciones extremas, desde el aguanieve, hasta la lluvia y la neblina. Para celebrar la llegada de 2013, los viajeros originales se pasearon por las ruinas de Machu Picchu, y después arribaron a la ciudad de Puno, donde disfrutaron de la laguna de Titicaca y sus comunidades étnicas. Saliendo de Perú, a 80 kilómetros, la esposa de Jesús Henao sufrió una fractura de clavícula luego de que ella y su pareja derraparan de la motocicleta. Hubo que regresar a Puno para que ambos recibieran atención médica. Después, el recorrido continuó sólo para los dos hombres rumbo a la ciudad de Arica en Chile, luego a Santiago, pasando por algunos obstáculos, donde se encontraron con Carlos y Aureliano para continuar el camino a Villa Rica y Bariloche. Los cuatro motociclistas se dirigieron a Río Gallegos, tierra en la Patagonia, justamente hasta el final del mundo en Ushuaia. “El Chino” Vargas recuerda su travesía por el famoso tramo de carretera no pavimentado llamado “ripio”, a lo largo de 120 kilómetros entre la frontera de Chile y Argentina. La alegría de cumplir el sueño se vería acompañada por un estandarte tricolor, en el que presumían la bandera mexicana: “El reto era llegar al fin del mundo, ese era el objetivo. El viaje no fue un paseo, era un reto, pero había que cumplirlo con aventura (…) hubo días que durábamos en la moto de 10 hasta 15 horas seguidas, solamente nos deteníamos para cargar gasolina y comer rápido, para así tener tiempo de conocer los lugares más importantes de la ciudades a las que llegábamos”. Tras cumplir su promesa, los viajeros deciden moverse hasta Buenos Aires, no sin antes descansar durante cinco días en Punta Arena y toparse con un grupo de motociclistas chilenos y argentinos que se reunirían en Puerto Madryn. Si deseas emprender un viaje similar puedes ponerte en contacto con “El Chino” Vargas y Jesús Henao a los correos: chinovargas07@hotmail.com y jesushenao@equimar.mx Temas Pasaporte Lee También Zacatecas y La Antigua: Viaje a dos joyas históricas de México El arte de saborear Nayarit Un viaje por el tiempo en Cuitzeo, Michoacán Abrazo otoñal en la Riviera Nayarit Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones