Suplementos | Por: Guillermo Dellamary Explorando el mundo Hospedarse con incomodidades Por: EL INFORMADOR 8 de noviembre de 2009 - 01:41 hs Una empresa internacional tiene su junta anual de evaluación y para ello se reúnen 20 ejecutivos en algún lugar turístico de la República Mexicana. Evidentemente se hospedan en hoteles de lujo y gozan de todos los privilegios y comodidades. Pues este año decidieron cambiar de estrategia y en vez de un centro turístico, los altos mandos decidieron, irse a un rústico hotel de montaña, cerca de la Ciudad de México, y desde luego los asistentes, cuando fueron informados, pegaron el grito en el cielo y se molestaron con sus jefes, pero donde manda capitán, no gobierna marinero. Desde que llegaron les pareció el peor lugar en el que pudieran tener una junta, con frío, incomodidades, dormían en un galera con literas y el baño se encontraba a unos pasos. Todo era construido con adobe y madera, nada especial todo muy sencillo. La junta se llevó a cabo en un modesto salón al lado de la cocina. Todo parecía patético, las primeras horas se convirtieron en un complejo proceso de adaptación. Sin embargo, la junta inició y se concentraron en su trabajo y comenzaron a olvidar el ambiente que los rodeaba. A la hora del café, se sorprendieron de lo rico que estaba todo, a la hora de la comida se dieron cuenta de que la sencillez era un gran consejero para el paladar. Qué decir que la fogata en la noche, el ambiente de unidad y la grata conversación los fue uniendo más y no había otra cosa que hacer que escucharse y compartir sus ideas sobre la empresa. Finalmente, en tan sólo tres días y dos noches, habían logrado más que en varios años de lujos, la austeridad y las adversidades logran hacer maravillas en los equipos de trabajo. La lección es bastante evidente, las incomodidades pueden ser aparentes y transitorias, todo depende del objetivo. Un entorno bello, rústico y enclavado en las montañas puede ayudar mucho más que la dispersión y tentaciones que existen en los centros turísticos y en los hoteles de lujo. Parece que vale la pena tomarlo en cuenta. A veces nos hace más bien desprendernos de tantas comodidades y disfrutar mucho más lo natural. Hasta la próxima Temas Pasaporte Lee También Un viaje por el tiempo en Cuitzeo, Michoacán Abrazo otoñal en la Riviera Nayarit Pasaporte: la vocación de contar el mundo Cuatro imperdibles para tu primera visita a Madrid Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones