Suplementos | Por: Aimeé Muñiz Entre las piernas Cumpleaños feliz… Por: EL INFORMADOR 24 de octubre de 2009 - 04:45 hs Creo que fue en la puesta en escena A punto de turrón, de Silvia Mejía, cuando conocí a Ana Luz Navarro y Yosi Lugo; dos mujeres súper luchonas en el quehacer escénico, a sabiendas de que no es cosa fácil y que seguramente su historia estará siempre ligada a sufrir, enojarse porque a veces parece que no se avanza hacia ninguna parte, pero levantándose una y otra vez convencidas de que eso es lo que planean seguir haciendo. Eso fue hace ocho años y todavía me las encuentro en su constante lucha: Yosi Lugo al frente de Aria Cultural (asociación que se integra por diversos espacios, algunos de los cuales hoy son centros culturales), en la dirección escénica y de vez en cuando en la actuación; y Ana Luz Navarro que también es directora con su grupo Teatralerías y que cada año se interna en algún panteón para dar vida (ja, ja, ja) a La muerte irredenta. Justo por estas fechas Navarro está de manteles largos, pues su agrupación y su muertita celebran sus 15 otoños y ya se está preparando para la pachanga y parece que habrá chambelanes y toda la cosa. Me gusta que Ana Luz Navarro esté de fiesta -aunque sé que le está costando un poquitín, por aquello de las luchas constantes a las que me refería en el otro párrafo-, porque es una de las pocas (poquísimas) personas del teatro que simplemente se dedican a lo suyo sin estarse metiendo en si fulanito fue invitado o no a tal curso, o si zutano va a estar en el festival de teatro a pesar de lo malo que es y “guara, guara, guara!”. Ana Luz simplemente hace teatro para la gente y esta convencida de que hay que seguir trabajando para ella, invitándola a que al menos por un momento se libere de las presiones de su vida, conociendo otros mundos, individuos y posibilidades. Puede que el trabajo de Ana Luz Navarro pocas veces sea visto en alguno de los teatros formales de la ciudad, porque ella pertenece a ese grupillo de teatristas que lleva sus obras a las colonias marginadas e incluso a los centros penitenciarios… ah, porque ésa es otra de las características de esta mujer. Por eso me da gusto que con Teatralerías cumpla 15 años. También celebro los tres lustros de La muerte irredenta, trabajo unipersonal o monólogo, que la actriz ha sabido mantener bien durante tanto tiempo, con una que otra actualización para que se adecue al tiempo que vivimos hoy. Felicidades a Ana Luz Navarro por la fiesta del mes… y ya que estamos en esto, aprovecho para enviar vítores y porras a La Nada Teatro, de Miguel Lugo, por su primer lustro de trabajo con varia obra, y La Casa Suspendida, de Sara Isabel Quintero, que cumple este otoño dos años de vida -en este segundo intento- y ha dado techo a un sinnúmero de trabajos escénicos. lexeemia@gmail.com Temas Tapatío Lee También Samuel Kishi y su cine que cruza fronteras y generaciones Un museo vivo: Experiencias y arte en el Cabañas La gran estafa que nos hizo “americanos” El río Lerma: un pasado majestuoso, un presente letal Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones