Suplementos | La fábrica Río Grande debería ser un espacio cultural y turístico como ''La Fundidora'' En El Salto La fábrica Río Grande debería ser un espacio cultural y turístico como ''La Fundidora'' de Monterrey Por: EL INFORMADOR 3 de noviembre de 2012 - 20:36 hs PRODUCCIÓN. La industria dio origen a un barrio y poco a poco éste se fue convirtiendo en ciudad. / GUADALAJARA, JALISCO (04/NOV/2012).- Al noroeste de la cautivadora fábrica Río Grande, la colonia obrera fue creciendo paulatinamente. A la fábrica, para identificarla fácilmente le fueron llamando “El Salto”, por la maravillosa catarata aledaña a las naves. En 1899, los primitivos operarios fueron algunos labriegos de las haciendas: El Castillo y Jesús María. Para 1907 se instaló maquinaria de San Fernando, Tlalpan. Obreros del referido lugar, de Querétaro y de Puebla, fueron contratados para hilar y tejer. Entonaban: “Ya se acabó San Fernando, ya los obreros se van, se llevan la maquinaria, se van a Juanacatlán. Nos vamos a Juanacatlán, a tomar puro tequila, adiós pulquito curado, con plátano de Manila, nos vamos a Juanacatlán, a tomar puro tequila”. Luego de haber admirado la peculiar fachada de la fábrica, la más bella de Jalisco, sitio que debería ser un espacio cultural y turístico como “La Fundidora” de Monterrey, ejemplo a seguir. Caminé rumbo Norte y a unos cuantos pasos fui nuevamente sorprendido, esta vez por la cuadra de los Jefes de la fábrica, dividida por una calle que colinda con bizarros jardines salpicados por esbeltas palmeras, cinco preciosas casas por costado, cada una con terraza, donde abre una puerta arqueada entre dos ventanas verticales y arqueadas, los techos de buena altura y con un sobrio cornisamento. La cuadra es vecina de los encantadores jardines de la fábrica. Calle arriba miré un romántico caserón donde dos escaleras suben a un saliente del portal, alto y añejo, delimitado por columnas cuadradas de ladrillo aparente, altos vanos arqueados se asoman al legendario espacio. No dude en subir por una de las escaleras y percibir más de cerca aquel portal. Enseguida subí otros peldaños, crucé una calle y empecé a mirar el ábside de piedra y semicircular. Por la pendiente de la loma, el templo se edificó en dos niveles, el primero cobija a la capilla del Santísimo, La puerta principal es en arco de medio punto sobre capiteles dóricos, arriba de la cornisa, posa la Virgen Morena, canteras rojas contrastan con la piedra aparente. El interior es de tres naves, con santos entre los pilares de las arcadas. Subí una gradería para observar el segundo nivel que se asoma a la plaza. La fachada principal se adentra entre las torres de un solo cuerpo, con un vano arqueado por lado y adornado por medias columnas de cantera, fueron cubiertas por altas cúpulas con volutas. La puerta principal me mostró un arco en medio punto sobre columnas toscanas, enmarcado por medias columnas estriadas y con capiteles dóricos, en el friso se lee entre flores: “MATER ADMIRABILIS”, por remate un frontón triangular, arriba, un nicho enconchado con la virgen sentada, volutas y almenas a los costados, la hornacina fue rematada por un frontón de arco rebajado, enseguida está la ventana coral, vertical y emplomada. Una placa aledaña dice: “Se inició la construcción de este templo en 1941, bajo la dirección del Sr. Pbro D. Rafael Gómez Parra, fue consagrado por el Emmo. Sr. Cardenal José Garibi Rivera el año de 1949”. En el atrio hay una fotografía del padre Rafael sobre un pedestal. Las puertas laterales, arqueadas, con cornisas dentadas y grandes nichos con santo. El interior corresponde con las tres naves, dividido por columnas redondas y arcos de medio punto, en el altar posa la bonita virgen entre ángeles. Rubén Navarro Vargas escribió: “La imagen permaneció en la capilla de la hacienda de La Azucena hasta el año de 1905, en que Virginia Bermejillo rogó encarecidamente a su madre viuda doña Dolores Martínez Negrete y de Alba, que donara la imagen para la fábrica de hilados y tejidos a fin de que, por representar a la virgen joven hilando, constituirla patrona de los hilanderos y a la cual accedió y la Madre Admirable fue trasladada a El Salto, en donde los obreros comenzaron a llamarla “La Virgen Hilandera”. Del templo caminé por la plaza, animada por un kiosco con frontones truncados con héroes, a un costado vi la alta cúpula de la presidencia, con linterna y un águila sobre ella, elemento algo replicado. El 25 de diciembre de 1943, El Salto fue constituido municipio. El rico almuerzo consistió en un omelet con frijolitos y gordas, en el Cactus Café. Temas Pasaporte Lee También Zacatecas y La Antigua: Viaje a dos joyas históricas de México El arte de saborear Nayarit Un viaje por el tiempo en Cuitzeo, Michoacán Abrazo otoñal en la Riviera Nayarit Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones