Suplementos | El programa Westin Weekends ofrece la posibilidad de comenzar la semana con energía El cielo en la tierra El programa Westin Weekends, en Guadalajara y la Ciudad de México, ofrece la posibilidad de comenzar la semana con toda la energía y mucha buena vibra Por: EL INFORMADOR 25 de mayo de 2013 - 21:18 hs Promesa. Los hoteles Westin ofrecen unn descanso pleno en una cama que se parece al cielo. ESPECIAL / GUADALAJARA, JALISCO (26/MAY/2013).- Dicen que cuando Jaqueline Bracamontes se casó y se hospedó en el Hotel Westin de esta ciudad, se quedó prendada de la cama, así que decidió adquirir una para asegurarse de que siempre tendría un sueño tan reparador como el que disfrutó aquella noche. Parece una campaña publicitaria el que digan que las camas de ese hotel son las mejores, que el sueñito que se agarra en ellas no tiene comparación y que dan ganas de quedarse ahí, “encamado” todo el día. Lo cierto es que es cierto. Le llaman “Cama celestial” (Heavenly Bed), incluso el nombre está patentado ya, y aunque uno en realidad no sabe lo que es dormir en el cielo –entre nubes–, es posible que la sensación de descanso sea muy similar. “Ven, ven”, parece decir la cama con su colchón cubierto por blanquísimas sábanas y cinco almohadas que dan soporte a la cabeza e incluso a las piernas (según el gusto de cada quien); y entonces uno, que aprendió desde niño a obedecer: “Va, va” y se tiende al placer. Aunque los hoteles Westin de la Ciudad de México y Guadalajara bien podrían considerarse aptos para personas que viajan de negocios; la verdad resulta difícil pensar que puedan despertar por la mañana y decidirse a salir de la cama para ir a cerrar un importante trato. Para ello, habría que tener una tremenda fuerza de voluntad. Es que las cortinas no ayudan. Las habitaciones lucen en oscuridad aunque sean las dos de la tarde; a pesar de que el Sol se estacione en la ventana. Allá adentro, en el cuarto, la luz no tiene cabida y si no se desea verla por ahí merodeando. Al placer de la oscuridad y la cama se suma el aire acondicionado que se adecua al gusto de cada huésped. Ni frío ni calor se siente en la habitación, a menos que sea el deseo del inquilino. Y si la tremenda fuerza de voluntad se aparece para escapar de la “Cama celestial”, habrá que correr al baño para toparse con otro placer: la regadera, de donde sale la cantidad de agua exacta para disfrutar de un buen baño, con la posibilidad de regular la temperatura con un solo movimiento. Uno se pregunta en cuál tlapalería compran estos artefactos para acudir presto en busca de uno para la casa. Al salir de la regadera es imprescindible abrazarse con la bata de baño; regresar al agradable clima de la habitación y vestirse en tres patadas para no dar siquiera la oportunidad de poner el cuerpo de nuevo en esa cama que seduce. Para comenzar el día un desayuno ligero. En la terraza (el décimo piso) del Hotel Westin Santa Fe, en la Ciudad de México, se dispone una barra con varias opciones: pan integral con salmón y alcaparras, yogurt con frutas, variedad en quesos y carnes frías, cereal, smoothies de manzana verde, unos enormes emparedados, jugos de diferentes sabores, café y pan. Aunque la idea es comer algo ligero, todo está tan bueno que es fácil terminar con el estomágo al tope. La vista desde ahí es excepcional, a menos que haya contingencia ambiental, lo que “nubla” un poco el paisaje arbolado de la zona. Un espacio de relax Son pocas las diferencias entre el Westin Santa Fe y el de Guadalajara: la decoración es prácticamente la misma: habitaciones con cuadros (si acaso uno o dos) que se incorporan perfectamente al ambiente al ser pequeños y de colores cálidos; las camas blancas cubiertas de almohadas; los armarios cafés; la televisión plana y un área para trabajar (un escritorio con todas las conexiones posibles a la mano). Pero en el Westin Santa Fe hay además un área para dejar atrás el estrés: el spa, donde manos expertas se posan sobre el cuerpo para deshacer los nudos que deja la vida día con día. Antes de comenzar hay que responder un cuestionario para asegurarse de que las consecuencias del masaje serán absolutamente relajantes. Después, fuera la ropa. Luego, el encuentro con la masajista que hará magia en el cuerpo con el uso de diversas fragancias en una cama especial situada en un cubículo a media luz y con música ambiental para relajarse, relajarse, relajarse... Cocina gourmet y otros placeres Si lo que se busca es seguir con la dinámica de descanso absoluto, la habitación es una opción. Quedarse ahí por un largo rato para ver alguna película en la televisión, o incluso volver a los brazos de Morfeo. Pero ya sea aquí en Guadalajara o en la Ciudad de México, también está la opción de salir y tomar el aire. Podría ser en alguna de sus terrazas. Contemplar el día mientras bebe un trago o consume un aperitivo. Y si está en Santa Fe, vale la pena darse una vuelta por Park Plaza, un pequeño centro comercial cuya arquitectura se funde a la perfección con el diseño del Westin. Ahí, diversas tiendas de moda aguardan para aquellos que disfrutan del glamour. Para comer, varias alternativas, entre ellas la Cantinetta del Becco. Un bello lugar para disfrutar de la cocina italiana con un excelente servicio y una atención personalizada. Temas Pasaporte Lee También Un viaje por el tiempo en Cuitzeo, Michoacán Abrazo otoñal en la Riviera Nayarit Pasaporte: la vocación de contar el mundo Cuatro imperdibles para tu primera visita a Madrid Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones