Suplementos | Delicias. Una invitación a descubrir también la gastronomía El arcoíris marino llamado Bacalar Gracias a sus atractivos, esta población de Quintana Roo ha sido declarada Pueblo Mágico Por: EL INFORMADOR 9 de marzo de 2013 - 22:16 hs delicias. Una invitación a descubrir también la gastronomía / GUADALAJARA, JALISCO (10/MAR/2013).- Si de efectos visuales se trata, el estado de Quintana Roo es la mejor muestra del paisajismo multicolor. La Naturaleza se encargó de crear una de las estampas más exóticas de las playas mexicanas: la Laguna Bacalar, un paraíso que seduce las miradas de sus visitantes con una entrega de azules y blancos en el ir y venir de sus olas de agua dulce. La laguna de Bacalar es uno de los destinos más privados e íntimos que el turista puede encontrar en las costas de México, pues a pesar de ser un sitio de interés nacional e internacional, su infraestructura y servicios otorgan al paseante una experiencia colmada por la tranquilidad y la relajación, donde cada atracción es adaptada a las necesidades que el visitante desea, desde lo más familiar hasta lo más reservado y alejado del bullicio. A poco más de 40 kilómetros de la capital, Chetumal, este sitio ofrece diversos ambientes de convivencia cultural, de espectáculos y de gastronomía, punto en el que Bacalar se consolida como una de las cocinas más multifacéticas de la región. Entre ocasos y magia Desde 2011, la localidad de Bacalar fue segregada del municipio Othón P. Blanco, con el propósito de constituirla como una independiente, debido a su autonomía económica, además del impacto turístico que genera al ser nombrado como Pueblo Mágico. La laguna de Bacalar se distingue como un punto de descanso por excelencia. Las bondades de su entorno le valen distintos nombres para exaltar el impacto de los colores que destacan, principalmente, durante los atardeceres, pues al pertenecer al Caribe Mexicano, considerado como segundo arrecife coralino más grande del mundo, el turista ve de cerca las formaciones de corales y la transparencia de las aguas templadas que se dibujan desde los más intensos verdes hasta confundirse con tonalidades de azul turquesa en combinación a la reluciente arena blanquecina que se rodea de una flora selvática de acentos verde esmeralda. Paralelo a las estampas visuales, Bacalar cuenta con un ambiente más que festivo durante todos los días del año, radicado esencialmente en la tradición musical de la región muy similar a la yucateca, destacando los espectáculos de trova, jarana y boleros. Pero si de festejos y folclor se trata, en Bacalar la celebración del Día de Muertos significa la realización de verbenas populares a lo largo de toda la localidad, en la que el principal atractivo es la decoración de los cementerios, así como los altares que los habitantes construyen a la par que ofrecen un variado buffet de platillos típicos del municipio. Diversión garantizada Al visitar Bacalar es importante darse una vuelta por su centro histórico que se nutre de sitios de interés familiar y que recuerdan la evolución social y cultural de la comunidad que según cuentan leyendas y vestigios, fue un punto de combates piratas, como se evidencia en el Fuerte de San Felipe, que fue construido en 1729 con el propósito de hacer frente a los ataques que acechaban procedentes del Mar Caribe. Actualmente, esta área alberga el Museo de la Piratería. En el corazón del pueblo está la Parroquia de San Joaquín, que presume la época colonial que se asentó en Bacalar durante el siglo XVIII; cada agosto los habitantes se encargan de rendir homenaje a este patrono. No muy lejos, está la Casa de la Cultura, una casona que data del siglo XIX en el que ahora se imparten talleres de poesía, danza tradicional, teatro, bailes populares, entre otras actividades. Para aquellos que gustan de la exploración, Bacalar cuenta con zonas arqueológicas, rindiendo honor a su origen, pues el nombre de esta localidad se deriva de dos palabras mayas Siyan Ka’an Bakhalal, que significan “nacimiento del cielo” y “cercado o rodeado de carrizos”. En el área de influencia de Bacalar se localizan varias zonas arqueológicas abiertas al público como Dzibanché, Kohunlich, Chakanbakán y Oxtankah. La primera de éstas cuenta con una serie de conjuntos arquitectónicos de gran formato. En Kohunlich –palabra que se debe a la palabra inglesa cohun ridge (colina de corozos)- es el sitio que cuenta con más áreas abiertas a los visitantes en las que aún son posibles de apreciar las costumbres más ancestrales del pueblo maya. Chakanbakán, es el sitio arqueológico en donde se hallan la acrópolis y la pirámide número uno, con edificios y esculturas de estuco y piedra. La época de esplendor de la ciudad se produjo en el período clásico, etapa en la que el asentamiento alcanzó su máxima extensión, en tanto que en Oxtankah fue situado en el litoral de la bahía de Chetumal, ofreciendo panorámicas directas a la laguna de agua turquesa. TOMA NOTA ¿Dónde dormir? -Hotel Villas Ecotucan. Hospedaje en cabañas desde 650 pesos por noche. -Hotel Rancho Encantado. Hospedaje de lujo en un concepto resort y spa, desde mil 400 pesos por noche. -Hacienda Bacalar. Hospedaje familiar desde los 450 pesos. Temas Quintana Roo Pasaporte Lee También Zacatecas y La Antigua: Viaje a dos joyas históricas de México El arte de saborear Nayarit Alcalde de Tulum anuncia acceso libre a playas, pero sin alimentos ni bebidas Un viaje por el tiempo en Cuitzeo, Michoacán Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones