Jueves, 09 de Octubre 2025
Suplementos | La visa de muchos santos, conocidos o anónimos...

El Bien y el Mal

Los cristianos están llamados a hacer el bien y a esperar una recompensa no transitoria, sino eterna

Por: EL INFORMADOR

.  /

. /

En este domingo en el mensaje del Evangelio de San Marcos, da tema a nuestro Señor Jesucristo para dejar una enseñanza profunda sobre hacer el bien o hacer el mal.

El bien y el mal, luz y sombra, verdad y mentira, siempre se dejan ver entre los seres humanos por la profunda y temible realidad de la libertad del hombre.

Todos están llamados a hacer el bien, no solamente los cristianos, los que han sido elegidos para formar parte del pueblo del Reino de Dios. Todos en este breve espacio temporal llamado vida están llamados a practicar el bien.

La visa de muchos santos, conocidos o anónimos, ha sido el tránsito por el tiempo haciendo el bien.

Los cristianos están llamados a hacer el bien y a esperar una recompensa no transitoria, sino eterna.

Hace años al que pedía ayuda de puerta en puerta –ahora lo hacen donde hay semáforos- se les daba el nombre de pordioseros, porque pedían una limosnita por el amor de Dios y al recibirla contestaban: Dios se lo pague.

Ahora ya no piden una limosnita por el amor de Dios, ni dan las gracias.

Dar, es hacer el bien y se debe hacer sin esperar recompensas humanas y con tal discreción que la mano izquierda no sepa cuando la mano derecha ha ofrecido un poco de amor a los necesitados aunque no carezcan de otros recursos.

El mundo actual es un escenario abierto en el que abundan los falsos maestros, los engañadores, los perversos que presentan el mal, el pecado, de tal manera atractivo, que lleva a muchos al pecado y a la corrupción.

Así en las pantallas –la grande del cine, y las de la televisión y la Internet- continuamente ofrecen escenas y mensajes que inducen al mal.

En el ámbito de las ideas, hay quienes se empeñan por arrancar la fe de los corazones jóvenes o despreciar el sentido de la vista y sus valores.

Con frecuencia se escuchan lamentos por la carencia de valores en los jóvenes y pocos hablan de la cobardía de los padres de familia y los maestros, en ser de verdad educadores en lo fundamental. De poco o nada sirven las lamentaciones, sino se busca el remedio y este se encuentra en el hogar, con el testimonio y los consejos orientadores de los propios progenitores. Y en cuanto a la educación, que imparta los valores espirituales, éticos, culturales y sociales que conviertan a los jóvenes en excelentes ciudadanos.

Los demonios de la violencia, el odio, la injusticia, el hambre, y la corrupción, han sentado su cátedra y han dominado porque los orientan el egoísmo y la irresponsabilidad de los hombres.

Ante el egoísmo, está la ley de Cristo en el sermón de las 8 Bienaventuranzas.

Así se vive la más bella libertad, sin las cadenas con que los demonios esclavizan a muchos.

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones