Suplementos | Los Migue-lotes de Acatic DE VIAJES…y aventuras Elotes que han sido cultivados a buen llover con cariño y diente presto Por: EL INFORMADOR 20 de septiembre de 2008 - 21:14 hs GUADALAJARA, JALISCO.- Para elotes de buen maiz prieto del cuamil, recién cortados y cocidos -a buen hervor con todo y hojas- en un gran cazo, sobre la lumbre que hicimos en un recodo del potrero… puedo decir que no hay más allá de los de Miguel Loza. Elotes que han sido cultivados a buen llover -con cariño y diente presto- entre las barrancas del Río Verde no muy lejos del pueblo de Acatic, ya en la zona de Los Altos de Jalisco. Una aclaración -que bien vale un párrafo aparte- es que, si los elotes de Acatic están más que buenos, las hembras de por allá no se quedan ni un tantito atrás. ¡Buena crianza de unos y de las otras en esas tierras de Acatic…! Si una vez alguien dijo que París vale una misa, por crianzas como las de ahí, creo que sin dudarlo, hasta un vía crucis completo bien valdrían… Las nubes iban y venían allá en lo alto desde lo lejos. Unas que traían agua nos ensopaban de a de veras; y otras que nomás pasaban, nos dejaban una rociadita mojadora en las ropas y sombreros de los que estábamos esperando que la lumbre tímida cociera los elotes prietos que Miguel, cazanga en mano había cortado, nomás por el gusto de estar ahí. Hay placeres tan sencillos que por lo mismo de sencillos se nos escapan en nuestra vida. Estar en el campo entre las milpas ya crecidas, cobijados con un endeble poncho, la nariz goteando los recuerdos de la lluvia, mientras mordisqueamos unos granos tiernos con sal y limón, buena plática y mentiras tequileras, son delicias de los bonachones dioses campiranos. En Acatic también se siembra Chía (Salvia hispánica). La Chía es una extraña semillita oleaginosa, un poco ovalada que mide unos dos milímetros, sumamente nutritiva, y que ya desde hace milenios nuestros ancestros mexicanos cultivaban, junto con el maíz, el frijol y el amaranto como parte básica de su dieta. Sin embargo, según Fray Bernardino de Sahagún, su cultivo fue perseguido hasta casi su extinción por considerarse como sacrílega, ya que era un importante elemento en las ceremonias religiosas a los dioses regionales (otra dádiva de las religiones). La Chía, actualmente la tomamos en escasas ocasiones con agua de limón o con jugo de naranja, en los que después de reposar tantito, se convierten en ricas esponjitas flotantes, que además de mejorar el tracto digestivo debido al poder de retención de agua que tiene su fibra, es sumamente alimenticia por la gran cantidad de proteínas, grasas y carbohidratos que contiene; además de la mayor parte de los aminoácidos esenciales y ácidos grasos polinsaturados de la serie Omega 3. ¡Muchas maravillas en una diminuta semillita que se cultiva con gran éxito en Acatic! Las plantas son frondosas, de hoja ancha, como de un metro de altura, parecida al quelite, que para el mes próximo ya estará luciendo sus flores azules, de donde, en racimos como de una pequeña manita saldrán las prodigiosas semillitas que… Si. Ya lo adivinaron… serán enviadas ¡A China…! A menos que nosotros alcancemos a echar un puñito de ellas en las aguafrescas; o rociarlas sobre nuestras ensaladas a las que darán un cierto saborcito a nuez; o encima del plato de cereal; o bien así tostaditas y con un poco de sal como botana; o… bueno, ustedes tienen más imaginación culinaria que el charro que aquí escribe, que no tiene más gracia que viajar, observar y escribir para compartir lo que creyó que sería interesante para ustedes. ¡Que lo disfruten, y que de algo sirvan estas conocencias! deviajesyaventuras@informador.com.mx Temas Pasaporte Lee También Entre viñedos, altares y hojas: destinos ideales para el otoño Mascota, el viaje prometido Zacatecas y La Antigua: Viaje a dos joyas históricas de México El arte de saborear Nayarit Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones