Sábado, 11 de Octubre 2025
Suplementos | De viajes y aventuras

Cruzar el Atlántico ¿Remando? ¿Solo?

Un hombre que decidió lanzarse a la aventura más grande sin mayor compañía que un pequeño bote de remos

Por: EL INFORMADOR

Valiente. Una travesía a la que pocos se hubieran atrevido. EFE / ARCHIVO

Valiente. Una travesía a la que pocos se hubieran atrevido. EFE / ARCHIVO

GUADALAJARA, JALISCO (20/DIC/2015).- Un valiente muchacho mexicano de 34 años nacido en Colima y afincado en México, hace un año estaba a medio mar sentado en una Cascarita, solo y sin ninguna ayuda más que sus brazos y su poderosa mente, dando una remada a la vez en la dirección correcta, hacia su lejanísima meta al otro lado del Atlántico.

Acertadamente “Cascarita” le llamó a su pequeño bote de remos, al que —quizás para darle ínfulas de trasatlántico— lo catalogó como un “BRO” (Bote de Remos Oceánico). Cascarita” no tiene motor, ni velas, ni nada que sirva para impulsarlo: tan solo cuenta con un par de remos de 3.75 m de largo, que cuelgan a los lados de la pequeña embarcación de tan solo 7 metros de largo y 1.60 de ancho.

Abraham salió del puerto de Palos en España, con la pretensión de llegar “a golpe de remo”, solo y su alma, sin ayuda o vigilancia alguna, hasta el famoso Cancún de las costas del caribe mexicano. ¿Está loco este hombre? Sí, a no dudarlo.

Esto me recordó la frase que me gusta repetir: “Yo no sufro de locura… ¡La disfruto a cada instante...!”. Igualmente la famosa del Quijote… “¿Locos Sancho?… ¡Locos los que no están locos...!” Enhorabuena para nuestro aventurero amigo a quien todas estas frases le vienen como anillo al dedo.
          
“En la búsqueda de lo imposible, el hombre siempre ha logrado lo posible; y aquellos que sabiamente se han limitado a lo que creían posible… ¡jamás han dado un paso adelante…!", afirma Mijail Bakunin.

Abraham Levy no solo ha dado un paso adelante; ha dado millones y millones de remadas para dejar de lado los posibles. Enhorabuena para este enorme muchacho que ha tenido el valor de lanzarse a cumplir sus sueños.

Otra medalla —muy merecida— vaya para su mamá que, según el mismo con admiración declara: “Ella tuvo que aguantar sus miedos para que yo pudiera vivir mis sueños”. Ya podrán imaginar a esta admirable mujer cuando, por los días de navidad del año pasado, Abraham era revolcado por las enormes olas de un ciclón atlántico, teniendo que permanecer días enteros encerrado en la cabinita de la endeble Cascarita que daba marometas entre las olas del mar enfurecido. ¿Miedo? Mucho… declara abiertamente Abraham al narrar este suceso.

El 21 de octubre del 2014 partió de España. Duró 106 días remando en solitario para llegar a Cancún el sábado 14 de marzo del 2015 ¿Héroe? a no dudarlo. ¿Digno de admiración? por supuesto. Firmemente creo que este hombre debe ser ejemplo vivo para quienes se pasan la vida picándole a la cómpu y viviendo mundos irreales sin disfrutar del hermoso planeta en que vivimos.

¿Qué a lo loco se lanzó al Atlántico? No hombre… nada es más falso. Unos 11 mil kilómetros y 13 largos meses fueron invertidos en remar en un pequeño kayak y en solitario, para recorrer las costas mexicanas como primer entrenamiento. Cuando finalmente recibió su soñada Cascarita… realizó una riesgosa travesía por el Golfo de Baja California en medio de tormentas y temporales, nomás para calarse en ella. Largos años de preparación física y mental fueron invertidos tesonudamente en clínicas y gimnasios.

No. Ciertamente no es tan sencillo lanzarse a cumplir un sueño. Todo cuesta; cuesta vivir; cuesta ser; cuesta soñar; cuesta realizar lo que soñaste. Por eso es que debemos admirar a quienes se atreven a gozar el prodigio de vivir la vida ¡Intensamente… y con pasión…!

Seis años además tuvo que invertir para la preparación de su proyecto. Conseguir patrocinadores no fue nada fácil. Lograr que la gente creyera en él… ya imaginarán lo difícil que fue. Tocar puertas para pedir ayuda… además de penoso es complicado. Hacer todo esto a sabiendas de que te tachen de iluso y fuera de la realidad, es muy conocido. ¿Y todo esto para cumplir un sueño?… creo que es por demás loable.

Lancémonos a vivir nuestros sueños nos dice Abraham. ¡La vida sucede tan solo una vez en la vida! Que tristeza morir sin haber cumplido nuestros sueños repite sin cesar. Hay que salir a ver la luna… ¡que la vida es sólo una…!

Abraham, sentado en su pequeña Cascarita… se maravilla de la belleza de las olas, y de la paz reinante cuando no has hay. De la tranquilidad de ver salir el sol, y de la angustia al ocultarse. Del silencio abrumador de una calma chicha, y del sonido de los remos que lo llevarán a su destino. De la dicha de hacer lo que siempre quiso hacer

Abraham,  con mucha filosofía agrega una frase que, dicha por su abuelo está visiblemente grabada en la popa de su barco: “Tienes todo lo que puedes querer… la grandiosa fuerza interna de ti mismo”.

pfs@telmexmail.com

Suplemento Pasaporte

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones