Sábado, 18 de Octubre 2025
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¿Cruzar América por en medio? ¡Qué maravilla!

Muchos proyectos fueron presentados por visionarios de todas nacionalidades

Por: EL INFORMADOR

Las enormes compuertas dejan salir las aguas de la esclusa, ya a nivel con el océano. EL INFORMADOR / P. Fernández Somellera

Las enormes compuertas dejan salir las aguas de la esclusa, ya a nivel con el océano. EL INFORMADOR / P. Fernández Somellera

GUADALAJARA, JALISCO (24/ABR/2016).- Desde que por allá por los años del 1513 cuando un vasco llamado Núñez de Balboa oteando el horizonte desde la cima de la angosta tierra de Panamá, “descubrió” que había otro mar diferente de aquel de donde venían… los empeños por franquear la curvilínea y estrecha tierra empezaron con vehemencia a suceder.

El interés por lograrlo fue en aumento al darse cuenta que el cruzar este angosto istmo, facilitaba todavía más el saqueo que se hacía a los pueblos indígenas a quienes trataban de “cristianizar” a sangre y fuego, cruz y espada, despojándolos además de su valioso arte acuñado en preciosos metales que por carretadas enviaban a sus tierras, para ser fundido en monedas o bisuterías que harían brillar los ojos de los europeos.

En el curso de los años… caminos de herradura, ferrocarriles y grandes proyectos fueron febrilmente trazados en ambos lados. Hasta que se llegó al consenso de que, dada la abundancia de lluvia en la región y la gran cantidad de ríos y lagos existentes, el agua era quien debía ser la protagonista en esta titánica tarea que evitaría que las embarcaciones tuvieran que rodear todo Sudamérica para acceder a los prometedores puertos del Pacífico.

Muchos proyectos (algunos de ellos ciertamente inverosímiles) fueron presentados por aventureros, inversionistas y visionarios de todas nacionalidades. Finalmente llegó a la escena la reconocidísima figura de Ferdinand de Lesseps, quien con gran éxito (en 1869) había abierto en las arenas del desierto egipcio el famoso Canal de Suez, que comunicó al Mediterráneo con el Mar Rojo y las costas de Asia y África del este.

Largas historias de quiebras, encuentros y desencuentros sucedieron, hasta que finalmente diez años después, de Lesseps trazó la ruta por donde debía construirse el canal. Era un interesante proyecto en donde las infalibles y copiosas lluvias de la región que surten al caudaloso Río Chagres, eran base y fundamento para el sistema propuesto. Les platicaré…

En el proyecto se indicaba que al represar este río, se formaría un gran lago: el Gatún, por donde podrían navegar los grandes barcos; aunque tendría que ser resuelto el gran problema de que la superficie de este quedaría ¡26 metros arriba! del nivel del mar. Igualmente se tendría que cruzar la cordillera de firme y sólida tierra de más delante para poder llegar al siguiente mar… que se estaba igualmente ¡26 metros abajo!

¡Fácil…! Dijeron… (recordemos que era el año de 1884)…  haremos tres “escalones de agua” (esclusas) con enormes tinas de concreto conectadas por la parte inferior -basadas en el principio de los “Vasos Comunicantes” de Blaise Pascal- que serán represadas para su llenado y vaciado por simple gravedad con las aguas Lago Gatún que -ya dijimos- está a un nivel superior. Cortaremos las montañas (el famoso Corte Culebra) por donde los barcos navegarán unos 14 kilómetros hasta llegar a otra esclusa llamada Pedro Miguel, en donde ¡bajaremos! 9 metros y medio, para llegar a otro pequeño lago (Miraflores) igualmente artificial, en donde, con dos esclusas más ya estaremos a nivel del otro Océano (el Pacífico).   

En cuanto a cortar las montañas para hacer ahí el canal… 17 mil trabajadores eran los que -a pico sudor y pala- se afanaban en abrirlo bajo el radiante sol del trópico. La intensa lluvia que desbarataba todo lo recién hecho, la malaria y a la fiebre amarilla (que dejaron más de seis mil tumbas) y los contratiempos políticos y financieros, precipitaron a la quiebra a la afamada compañía francesa.

Muchos tratados de todo tipo sucedieron en esos tiempos con la Panamá ahora independiente, hasta que en el año de 1914, en tratos con los americanos -quienes se apropiaron de “vidas y haciendas” de la zona- inauguraron el anhelado canal con el paso simbólico del vapor “Ancón”.

Desde 1999 el canal -ya propiedad de Panamá- constituye una importante fuente de ingresos para la nación. Unos 80 mil dólares -en efectivo y por anticipado- es lo que pagan en promedio los grandes barcos por cruzarlo. Algunos enormes “Panamax” súper cargados, tienen que pagar hasta ¡250 mil dólares! en promedio. El record ha sido de ¡317,142 dólares! (5 millones y medio de pesos) del enorme buque “Fabienne”. Si tenemos en cuenta que unos 14 mil tránsitos son los que suceden anualmente… es visible la importancia económica que significa el canal para la nación de Panamá.

NB: Los barcos “Panamax” miden 294 metros de largo (eslora) por 32 de ancho (manga): las esclusas miden 330 de largo por 33.50 de ancho; o sea que solo quedan unos escasos centímetros a cada lado para transitar. Es por eso que -atados con fuertes cuerdas- deben ser guiados por las potentes locomotoras llamadas “mulitas”.

 Los enormes buques “Pospanamax” que ya comienzan a circular, miden aprox. ¡370 metros de largo por 50 de ancho! por lo que se están construyendo unas nuevas y enormes esclusas al lado de las actuales, que supuestamente -después de una larga demora- se entregarán a fines del 2016.

Cruzar América por en medio…

¡Una maravillosa hazaña del ser humano!  

PD: Si pudimos abrir un continente para juntar a dos océanos… ¿Por qué no podremos hacer lo mismo entre las naciones?

pfs@telmexmail.com

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