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Jueves, 20 de Septiembre 2018

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Suplementos | Monumento majestuoso, símbolo representativo de la ciudad

Catedral Metropolitana de Guadalajara

Esta magnífica construcción cuenta con varios estilos arquitectónicos, entre los cuales destacan el barroco, el neoclásico, el morisco y el gótico

Por: EL INFORMADOR

Es el corazón del Centro Histórico de Guadalajara.

La Catedral de Guadalajara o Catedral de la Asunción de María Santísima, es parroquia sede de la Arquidiócesis de Guadalajara y uno de los edificios más representativos de la ciudad, no sólo por sus torres con agujas neogóticas, sino porque tiene una gran historia.

Historia

En 1561 el Rey de España Felipe II la mandó construir, fue dedicada en el año de 1618 y consagrada el 12 de Octubre de 1716. Su construcción estuvo a cargo del Alarife (arquitecto) Martín Casillas. La fachada está construida con una mezcla de estilos arquitectónicos gracias a la combinación de influencias góticas, barrocas, moriscas y neoclásicas. Única en el país con su interior estilo gótico, las tres naves constan de seis tramos altos y espaciosos cubiertos con bóvedas y nervaduras de dorados pinjantes. A la misma altura cada nave, en los muros laterales hay redondos pilarones estriados.

En el año de 1818 un fuerte terremoto sacudió a la ciudad, y cuando éste terminó había ocurrido una nueva tragedia: las torres y la cúpula se habían derrumbado. Fueron sustituidas por unas nuevas, mismas que también se derrumbaron por un posterior terremoto en el año de 1849. Las nuevas torres fueron construidas por el Ingeniero Arquitecto Manuel Gómez Ibarra.

Estilo arquitectónico

Los cubos de las torres sostienen el antiguo primer cuerpo de los campanarios de pilastras y cornisas toscanas, con dos arcos en cada frente; ya el segundo cuerpo es de mediados del siglo antepasado, con apareadas lucernas ovales; de él arrancan los remates piramidales. Como dato curioso, a los campanarios se llega tras 98 escalones. En 1915 se quitó el atrio que tenía la Catedral, el cual era amplio, enverjado entre pilastras rematadas con macetones, y cuatro grandes canceles, obra toda del primer arzobispo Don Pedro Espinosa (1853 -1866).

La portada central es de cantera, con tres portadas de estilo renacentista con un arco de medio punto. Las torres están apoyadas en contrafuertes poligonales y poseen arcos de medio punto de cantera y tezontle. El templo tiene la llamada planta Basilical, es decir, de tres naves con bóvedas de estilo gótico. Destacan entre sus tesoros la escultura de la Virgen de la Rosa, regalo del emperador Carlos V, un órgano bicentenario, el segundo más grande la República Mexicana, de origen francés, que da un especial realce a los conciertos que se han efectuado en este recinto, un Cristo de marfil, otras esculturas diversas y óleos de artistas mexicanos, como Cabrera y Páez.

Carece de capillas laterales, cuyos muros presentan arcos rehundidos con altares de cantería, y la capilla mayor es cuadrada. Los soportes son pilares cruciformes con medias columnas de fuste estriado y capitel toscano.

Corona el pilar un trazo de entablamiento; el vano rectangular y los ósculos de los ventanales se parecen a los de la Catedral de Málaga. En el friso se continúa la convexidad de las columnas. La cubierta es gótica y de la misma altura de las tres naves; las bóvedas de la nave central son de terceteles y las ventanas, formadas por un vano rectangular y de dos ósculos, son de "estirpe granadina".

La Catedral de Guadalajara guarda obras pictóricas de incalculable valor, entre ellas un cuadro atribuido a Bartolomé Esteban Murillo titulado “La Purísima Concepción”, ubicado en la sacristía; ahí mismo se encuentra un mural de Felipe Castro llamado “La Disputa del Sacramento”, copia de uno de Rafael, así como “La Virgen del Apocalipsis” y “San Cristóbal”, de José de Paéz, nacido en 1720.

En la Capilla de la Purísima destaca “La Última Cena” de José María Uriarte, pintada entre 1817 y 1821; la imagen de la Virgen de Guadalupe, en su propio altar, es de José de Alcíbar, discípulo de Cabrera.

Muy notable es el mural “La Iglesia Militante” en la sala capitular, obra de Cristóbal de Villalpando (1650-1714).

La “cripta de los arzobispos” es uno de los mayores atractivos. Debajo del coro y del altar mayor se encuentran las criptas de los obispos y cardenales, donde yacen los restos de quienes han gobernado la diócesis desde el siglo XVI incluyendo el cuerpo de Juan Jesús Posadas Ocampo, asesinado en 1993 en el Aeropuerto Internacional de Guadalajara. También están los restos de los obispos Francisco Gómez de Mendiola y Don Juan Santiago de León Garabito.

Cuenta la historia que esta casa de Dios albergó en sus naves a los hombres que lucharon por la Independencia del país.

Al centro de la fachada de Catedral está un reloj que antes estaba colocado en la torre sur hasta 1877; en 1910 se traslado al Santuario de Guadalupe; se colocó uno nuevo (el que hoy está) "con sonería, adquirido por el Exmo., Sr. Lic. Don José de Jesús Ortíz"; corona a este reloj una cruz de hierro catada.
En el entablamento de la fachada, entre dos amplias comisas, está escrito el texto del Salmo

126:   NISI DOMINUS EDIFICAVERIT DOMUM, IN VANUM, LABORAVERUNT QUI AEDIFICANT EAM

Que significa: "Si el señor no edifica la casa, en vano trabajaban los que la construyen".

La Catedral está rodeada por cuatro plazas: enfrente se encuentra la Plaza Guadalajara; en el costado derecho la Rotonda de los Jaliscienses Ilustres; a espaldas la Plaza de la Liberación, y por su lado izquierdo la Plaza de Armas, desde donde se puede contemplar una de las mejores vistas de la Catedral y del Palacio de Gobierno.

* La palabra catedral se deriva del griego “cathedra” (asiento) y se refiere a la presencia de la silla o trono del obispo o arzobispo.

* Es reconocida en todo el mundo por la forma característica de sus campanarios "como alcatraces al revés".

* El templo tiene la llamada planta Basilical, es decir, de tres naves con bóvedas de estilo gótico.

* Destacan entre sus tesoros la escultura de la Virgen de la Rosa, regalo del emperador Carlos V; un órgano bicentenario que da un especial realce a los conciertos que se han efectuado en este recinto; un cristo de marfil; otras esculturas diversas y óleos de artistas mexicanos, como Cabrera y Páez.

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