Suplementos | Un recorrido de 32 kilómetros que incluye paisajes hermosos y descomunales Cañón del Sumidero: una mirada al cielo Un recorrido de 32 kilómetros que incluye paisajes hermosos y descomunales Por: EL INFORMADOR 9 de marzo de 2014 - 03:24 hs Esplendor. El Cañón del Sumidero, un espacio donde la naturaleza domina el horizonte. / GUADALAJARA, JALISCO (09/MAR/2014).- Para quien no conoce el Cañón del Sumidero, la primera experiencia en él será imponente y cambiará su forma de entender lo que puede llegar a hacer la naturaleza. Paredes que se elevan hasta un kilómetro de altura, con un diseño esculpido a capricho de las formaciones de la tierra, hasta navegar por aguas profundas cuyo abismo llega a ser desde los tres metros hasta los 250 metros, a lo largo de los 32 kilómetros del río, es lo que encontrará en un pequeño paseo por sus aguas. Las fotografías se quedan cortas ante la experiencia de estar en el Cañón del Sumidero. Así, un grupo de 15 personas tuvimos que embarcarnos desde la parte más tranquila del Río Grijalva (el segundo más caudaloso de México), sobre Chiapa de Corzo, para embarcarnos en una aventura que necesita vivirse en persona para poder creerla. Con la barcaza a toda máquina, la brisa de las aguas nos acompañó a 60 km/h sobre el río. De pronto, una enorme pared nos saludó, abriéndonos las puertas a un mundo que, para muchos, sigue siendo misterioso: el Cañón del Sumidero. Ir de un lugar a otro en el barco de Ángel, un lugareño que desde hace más de una década ha dedicado su vida a llevar miles de turistas a conocer lo que llaman “el lugar de los Dioses”, nos conduce de forma rápida a través del río. Un cocodrilo, medio centenar de “changos” y miles de aves a nuestro paso adornan ese paisaje único en suelo chiapaneco. Aunque no conocimos al detalle los 32 kilómetros que comprende este gran Cañón, pudimos ser testigos de una de las formaciones más impresionantes que pueden existir en el planeta, el “Árbol de Navidad”. Una estructura de moho sobre las rocas, que por la cascada que ahí cae, en tiempos más “secos” como el invierno, suele pintarse de un color verde muy vivo y muestra todas sus capas como si fuera realmente un gran árbol navideño. La tarde cae rápidamente en el fondo del Cañón del Sumidero, por lo que hay que desembarcar en los alrededores de Tuxtla, pero nos hubiera encantado regresar a Chiapa de Corzo, donde esta aventura comenzó. Al final del recorrido, el dolor de cuello sería delicioso, pero se pasaría rápido al recordar que fue el motivo para registrar con los ojos y no con la cámara aquellos bellos momentos que nos regaló el Cañón del Sumidero. Temas Pasaporte Lee También Zacatecas y La Antigua: Viaje a dos joyas históricas de México El arte de saborear Nayarit Un viaje por el tiempo en Cuitzeo, Michoacán Abrazo otoñal en la Riviera Nayarit Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones