Suplementos | Zona Arqueológica de Tehuacalco, en Guerrero Antiguo centro ceremonial de la cultura yope Enmarcado por cerros que representan los cuatro puntos cardinales, emerge Tehuacalco como gran centro ceremonial de culto a la lluvia Por: EL INFORMADOR 17 de enero de 2010 - 06:36 hs TEHUACALCO,GUERRERO.- Es uno de los pocos señoríos de finales de la época prehispánica, que nunca pudieron ser dominados por los mexicas, fue abierto al público el 16 de diciembre de 2008. El Proyecto Arqueológico Tehuacalco representa la conjunción de esfuerzos federales y estatales para investigar las culturas prehispánicas, difundir la identidad guerrerense y sus raíces históricas, y diversificar la oferta turística en el Estado de Guerrero. Significado del nombre Tehuacalco, palabra náhuatl que tiene varias traducciones: “Lugar de la caja de piedra”: tetl-huacalli-co “Lugar de casas de sacerdotes”: teo-hua- calli co “Lugar de la casa del agua sagrada”: Teo-atl calli-co. Localización de la zona arqueológica Tehuacalco se encuentra en la porción Sur de la Región Centro del Estado de Guerrero, en el municipio de Chilpancingo, cerca ya del límite con el municipio de Juan R. Escudero y de la ciudad de Tierra Colorada. Se accede por la autopista desde Chilpancingo o Acapulco, haciendo alrededor de 50 minutos desde cualquiera de las dos ciudades. Antecedentes históricos y arqueológicos Tehuacalco se halla adentrado en el territorio que al final de la época prehispánica era conocido como el Yopitzingo, careciéndose hasta ahora de investigaciones arqueológicas que versen sobre los yopes. De manera inmediata, el conocimiento que poseemos de los yopes se debe a escasas referencias e ilustraciones en el Lienzo I de Chiepetlán y en el Códice Tudela, así como breves menciones en fray Bernardino de Sahagún, fray Juan de Torquemada y fray Diego Durán, entre otros. En general, sabemos que los yopes era un grupo semisedentario, sin un centro rector, aunque usando la representación en el Códice Tuleda, donde se asocia una coa y un hacha de metal, Vié-Wohrer (2002) considera que los yopes conocían la agricultura y la metalurgia. El complejo prehispánico de 80 hectáreas, 12 de ellos área monumental, está enclavado en el ejido Carrizal de la Vía. Características del sitio arqueológico Es el remanente de un asentamiento prehispánico que se ubica en el desemboque de un largo corredor intermontano, que seguramente comunicaba el área costera con el altiplano central; se halla emplazado en lomeríos graníticos y con una extensión de aproximadamente 80 hectáreas. Su área cívico-ceremonial posee una extensión de 20 hectáreas, donde se hallan 11 estructuras mayores entre las que destaca un juego de pelota alineado Norte-Sur y con cabezal cerrado en forma de “I”, y una gran estructura denominada E5, con cerca de 80 metros de lado y sobre la cual se hallan diferentes unidades arquitectónicas secundarias como patios y basamentos. Sobresale también la estructura E1, consistente en un agudo lomerío natural, que fue convertido en estructura piramidal, al ser nivelado en la parte superior para disponer una masiva plataforma y el basamento de un templo, a la vez que se adosaba a este pequeño cerro una escalinata de acceso para ingresar a la cúspide. La escalinata es en realidad parte de una calzada prehispánica que permitía ascender a la estructura E1, que seguramente figuraba como el cerro sagrado de Tehuacalco; de hecho, en la base de la estructura E1, como parte de la calzada se hallan dos pequeños basamentos con una función ritual. El basamento en la parte superior de la estructura E1 se denomina Templo Corona o estructura E1, y posee cuatro etapas constructivas, lo que denota su amplio uso ritual a través del tiempo. Ahí se pueden observar aún los remanentes de las antiguas nociones religiosas de Tehuacalco, tratándose de un lugar donde se realizaban rituales vinculados a la propiciación acuática y al sol, incluyendo los conocimientos del tiempo y su registro, como lo demuestra el hallazgo de un símbolo de Venus, planeta asociado a la guerra y las cuentas largas de 52 años. La proyección del Templo Corona se realiza hacia el Cerro de la Compuerta, lo cual demuestra el gran valor que poseían para los habitantes de Tehuacalco los rituales a los cerros, considerados como sagrados, vinculados además al culto del agua. En el caso del Cerro de la Compuerta, se convierte en el marcador principal de equinoccio: están orientadas varias estructuras de Tehuacalco hacia esa topoforma, representando un claro culto solar. El Juego de Pelota era una estructura que se asocia a ceremonias y rituales que representaban la lucha cósmica entre fuerzas contrarias: luz-oscuridad, fuego-agua, etcétera, las cuales se complementan mutuamente. También posee una relación solar, al vincularse con el tránsito del Sol por el firmamento. En el caso del Juego de Pelota, éste se encuentra alineado en sentido Norte- Sur y mide 37.80 metros de largo. La Plataforma W consistente en unidades habitacionales con patios internos y sistemas de drenaje. Por las características de los vestigios hallados aquí, y por la ubicación colindante con la plaza principal del asentamiento prehispánico, es de suponer que en estas unidades habitacionales vivían personas de alto rango o de posición privilegiada en el sistema social en Tehuacalco. En esta zona arqueológica conocerá los espacios sagrados de los grupos prehispánicos que habitaron este lugar, su arquitectura, los petrograbados, la importancia del horizonte y la observación de los astros, así como disfrutará de un entorno natural que fue integrado en la edificación de Tehuacalco desde época prehispánica. Temas Pasaporte Lee También Un viaje por el tiempo en Cuitzeo, Michoacán Abrazo otoñal en la Riviera Nayarit Pasaporte: la vocación de contar el mundo Cuatro imperdibles para tu primera visita a Madrid Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones