Suplementos | Sensualidad en el aire Acrobacias de encanto Actualmente, el pole dance representa un escape emocional y físico para las mujeres que sueñan con un cuerpo escultural y lleno de ritmo Por: EL INFORMADOR 6 de enero de 2012 - 01:52 hs El pole dance ha crecido en popularidad en la ciudad, con esta forma de baile es posible ejercitar diversas partes del cuerpo. / GUADALAJARA, JALISCO (06/ENE/2012).- Son ocho barras verticales, brillantes e inmóviles que surgen desde el suelo y atraviesan el pequeño salón hasta llegar al techo, frente a un muro de espejos. Los tubos están listos para soportar el peso de ocho mujeres que en instantes escalan con ligereza el frío metal. Sus atléticas piernas se deslizan por los tubos, sus brazos fungen como columpios para impulsarse hacia arriba. Con un solo salto, la cadera es enviada hasta las tres cuartas partes de la barra. Sus trabajados abdómenes resbalan lentamente y envuelven a la estática barra, tal cual lo hiciera una serpiente de cascabel. “Más arriba niñas. Al impulsarse, sus pies ya no deben tocar el suelo. Que sus piernas ya no rocen la barra”, indica Andrea Laveaga Vuilleumier, maestra de baile y titular de Pole Studio, escuela dedicada a la enseñanza de danza y acrobacia corporal en Guadalajara. Esta técnica de ejercicio –dice Andrea– se rige sobre la práctica de elasticidad, como cualquier otro deporte. La diferencia aquí, es que sus partícipes hacen uso de un tubo fijo para realizar acrobacias y giros en el aire, objetivo primordial del pole dance o fitness. Los trabajos físicos que se realizan, son similares a los que se observan en los centros nocturnos para caballeros, donde algunas señoritas también se apoyan de una barra vertical para realizar bailes cargados de sensualidad y erotismo. Desde hace casi cuatro años, Pole Studio nació y se identificó como pionero en la práctica profesional del pole dance en la ciudad. Andrea Laveaga es bailarina, su amor al movimiento corporal la especializó en ballet clásico y contemporáneo. Y aunque su licenciatura se dedicó a la Ciencias de la Comunicación y el maquillaje artístico, en el baile encontró una fuerza mayor para motivar a otras mujeres a mejorar su condición física y elevar la autoestima. Tras realizar una docena de giros y diversos “splits” sobre la barra, esta joven de 26 años concluye su clase con una serie de calentamientos y advierte con seriedad que el pole dance no tiene nada que ver con lo que se hace en los centros nocturnos: “Aquí venimos hacer ejercicio”. Su escuela es exclusiva para mujeres, aquí los hombres no tienen acceso, con el fin de salvaguardar la tranquilidad de sus alumnas ante la presencia de una figura masculina. Pero ante este reglamento, algunos curiosos no dudan en enclavar sus miradas en los vitrales del establecimiento ubicado al interior de Plaza Bonita. Sin tabúes Las alumnas tienen control total sobre cada una de sus extremidades. Sus brazos parecen de hierro cuando por segundos se agarran del tubo y elevan las caderas y piernas a su antojo. Al paso de las clases, se convierten en gimnastas y bailarinas. “El pole dance mezcla danza, acrobacia y elasticidad, que se complementan para hacer una rutina de ejercicios que te ayuda a perder peso, tonificar la piel, dar elasticidad e incrementar la autoestima, por ser un ejercicio que se pone muy en contacto con la mujer”, comenta Andrea, mientras hace una invitación a tomar una clase de prueba. Así lo hizo Fernanda, diseñadora gráfica, quien guiada por la curiosidad y tras checar algunos videos en internet, decidió aprender un poco de pole dance. Aunque apenas es su segunda clase, asegura que este ejercicio “es como la gimnasia, moldeas todo el cuerpo y es muy divertido. Vine a una clase de prueba y me encantó. Se ve fácil, estoy acostumbrada a hacer ejercicio –natación, escalada y futbol–, pero me ha costado trabajo por la cuestión de la flexibilidad”. Andrea, viajó a Londres y durante su estancia conoció el pole dance. Decidida y sin prejuicios a lo que la gente pensara, instaló su escuela tras tomar algunos cursos en la capital británica, pues allá este ejercicio es visto de manera normal, como si se tratara del pilates. Durante todo el día, Pole Studio luce lleno, con clases a reventar donde las alumnas parten desde los 14 años hasta señoras madres de familia. “La primera impresión, cuando llegan, es que no saben qué esperar (…) con el pole aprenden a soltarse más, hacer las cosas con gracia y mezclar la fuerza al mismo tiempo. Algunas personas no saben de qué se trata; han venido alumnas chiquitas con su mamá y las dejan quedarse porque ven que es un ejercicio muy completo y no tiene nada que ver con lo vulgar”. ¡Uno, dos, tres: escorpión! La voz de Andrea retumba en el estrecho salón: “Hay que enganchar el pie fuera del tubo, como en posición de mariposa, giren hacia el piso… ahora, una escuadra en el aire”. Quien no puede ejecutar las posiciones, es socorrida por las demás alumnas con experiencia o por la misma maestra que no termina su clase hasta que se logre el ejercicio marcado. Entre las acrobacias, giros e inversiones más clásicos del pole dance están “el bomberito”, “la mariposa”, “el escorpión”, “el tutsi roll” y “el géminis”. Explicar paso por paso textualmente es complicado, pero basta con imaginar que el cuerpo de Andrea se transforma en estas figuras cuando sus manos y piernas se enganchan a la barra vertical. Para iniciarse en el pole dance hay que seguir rigurosos pasos, para que posteriormente la imaginación construya sus propias rutinas. Aquí la clase se divide en tres partes: la primera es de absoluto acondicionamiento físico; la segunda es de resistencia, para emprender los giros e inversiones en el aire, y la tercer parte es dedicada a un ensayo para montar un elaborado musical. La disciplina y constancia tienen sus frutos en el cuerpo. Tanto Andrea como sus alumnas destacan que los resultados más notables en el cuerpo se visualizan así: “En los giros trabajas los brazos, en las inversiones trabajas el abdomen al levantar la cadera, las piernas, glúteos, espalda y chaparreras se tonifican. Realmente es un ejercicio muy completo. Mueves músculos que a lo mejor en otros ejercicios no trabajabas, lo más padre es que no lo sientes, estás divirtiéndote haciendo posturas en el tubo”. Una vez que la alumna se familiarizado con la elasticidad e incrementa la fuerza muscular. “Se inician diferentes acrobacias o posturas en el tubo (…) al final le damos un toque diferente al ejercicio porque mezclamos jazz, un poco de ballet contemporáneo, salsa, o según la coreografía que montemos, pero siempre hacemos actividad cardiovascular al momento de estar bailando, y fuerza al estarnos subiendo el tubo”. Además de la barra vertical, Andrea Leveaga menciona que también se utilizan pelotas, tapetes y sillas como complementos en las coreografías y ejercicios de preparación. Al escenario Como en cualquier centro de enseñanza, lo aprendido en clase debe mostrarse con algún trabajo final. En Pole Studio las rutinas no sólo concluyen con el último desliz en el tubo, sino que como forma de agradecimiento y apoyo, las mismas alumnas montan una coreografía especial que durante seis meses es ensayada para exhibirla en algún foro. En diciembre de 2011 –explica Andrea– la escuela montó Burlesque (musical protagonizado por Christina Aguilera y Cher) en un restaurante-bar de la ciudad, que fue acondicionado con tubos portátiles. Por seguridad, el acceso a esta puesta en escena sólo es permitido para las alumnas y sus invitados. “Nosotras hacemos el vestuario y bailamos en zapatilla de ballet. Cada coreografía –del musical– es realizada por un grupo de la clase (…) todas bailan para que sus familiares vean los resultados. Es algo que las motiva para no faltar a clases y seguir dándole duro al baile”. Recomendación Andrea cuenta con cuatro años de experiencia en la enseñanza del pole dance y destaca que sí ha notado un incremento en la apertura de escuelas similares. Aunque jamás ha presenciado clases ajenas a su escuela, recomienda estar al pendiente del nivel de profesionalismo que tienen los demás centros de baile. “De repente tengo alumnas que se las llevan a dar clases y no siento que estén capacitadas para impartirlas. Hay que checar el nivel de la maestra, porque sí es un ejercicio en el que te pueden lesionar y deben tener mucho cuidado con lo que haces, qué mueves, porque estás trabajando el cuerpo de alguien más”. Para saber ¿Dónde aprender? *Pole Studio: Av. México, Plaza bonita, local 16-A. Teléfono: 3343-8977 / e-mail: andrea@polestudio.com.mx *Costos y horarios: dependiendo de la disponibilidad y número de clases a elegir mensualmente. Temas Calor de hogar Lee También ¿Cómo quitar el mal olor de los zapatos de manera natural? ¿Cómo secar rápido la ropa y evitar malos olores en temporada de lluvias? Conoce la planta que ayuda a espantar a las cucarachas de la casa ¿Cómo quitar manchas difíciles y malos olores de la ropa? 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