Sábado, 01 de Noviembre 2025
México | Entrevista

Una Policía Única, vital contra el narco: Obdulio Gaviria

La mano derecha del ex presidente colombiano Álvaro Uribe habla de la necesidad de concentrar a los cuerpos de seguridad contra el crimen

Por: EL INFORMADOR

Durante la administración de Uribe, éste dispuso de los cuerpos de seguridad para combatir al crimen organizado.  /

Durante la administración de Uribe, éste dispuso de los cuerpos de seguridad para combatir al crimen organizado. /

CIUDAD DE MÉXICO (12/MAR/2012).- ¿Depuración de policías? Mientras ésta no dependa del Ejecutivo, difícilmente podrá perpetrarse. Obdulio Gaviria, el hombre más cercano al ex presidente colombiano Álvaro Uribe, y el encargado de trazar la estrategia política y de comunicación de éste, así lo menciona en entrevista con esta casa editorial.

Enfático, afirma: “El tema de la droga convirtió a Colombia en un infierno”. Sin embargo, a cada momento resalta la estrategia usada por Álvaro Uribe, aunque por momentos él mismo la considere llevada al extremo. Parte de esa instrumentación contra el narcotráfico fue la Policía Nacional, un organismo del cual el Ejecutivo es el líder máximo. Ahí, Gaviria encuentra uno de los problemas de la estrategia mexicana: al tener tantas organizaciones policiacas, la mayoría de éstas fuera del alcance del Presidente Felipe Calderón, hablar de una depuración es complicado, y más cuando se trata de una coordinación entre fuerzas de seguridad.

En el caso Colombia, que tuvo entre sus protagonistas al poderoso Pablo Escobar en los noventa, también se usó la colaboración absoluta de las Fuerzas Armadas bajo las órdenes del presidente en turno.

El tema de la depuración de policías en México ha sido permanente en la agenda de seguridad, sin que hasta el momento haya resultados tangibles. El noviembre del año pasado, el Presidente Felipe Calderón reprochó la lentitud de los gobernadores al aplicar los filtros de confianza a los cuerpos de seguridad. Y es que, si se revisan los intentos del Ejecutivo por organizar a las policías, éstos resultan fallidos. El 6 de octubre de 2010, Calderón firmó la iniciativa con la que pretendía lograr un mando único policial, mediante el cual los gobernadores tendrían la responsabilidad de la Policía estatal y la municipal, con la intención de evitar infiltraciones por parte del crimen, además de mejor comunicación para la coordinación en materia de seguridad.

Tras el fracaso del proyecto, la Presidencia promocionó la Policía Estatal Acreditable. Hasta hoy, ésta opera en estados como Guanajuato y Chihuahua; en el caso de Jalisco, está en proceso de creación.

Uno de los puntos clave es la cooperación de Estados Unidos, el mayor consumidor de drogas del mundo y el principal origen de las armas que los narcotraficantes ingresan a México. Obdulio Gaviria habla de cómo Colombia sobrellevó esta relación bilateral en la administración de Uribe, así como de otros puntos que él considera claves y hasta “heroicos” en esta lucha que, hasta hoy, se resiste a finalizar.

— En México se dice que la Iniciativa Mérida es insuficiente, ¿Cuál debe ser el papel de Estados Unidos en la lucha?

— Es un asunto crucial definir cuál es el papel del principal consumidor. México y Colombia cooperan con Estados Unidos en un problema de salud pública de los Estados Unidos, y lo hacen también en su propio interés porque poco a poco crece el consumo en ambos países. La cooperación debería ser integral, total, y los costos principales de salud deberían correr por cuenta del Estado que se beneficia con su defensa de la salud pública (Estados Unidos) (…) En Colombia no se asociaba el concepto narcotráfico con terrorismo, y no se enfrentaba el problema del terrorismo del as FARC (…) no se asociaba como dos elementos que había que tratar de la misma manera. Los Estados Unidos, durante el Gobierno del presidente Álvaro Uribe, comprendieron y eliminaron una restricción: que la ayuda del Plan Colombia no se podía utilizar para el combate para el terrorismo; entonces, por ejemplo, las aeronaves no estaban habilitadas para realizar ese combate. El Gobierno de (Bill) Clinton y (George W.) Bush comprendieron ese hecho y abrieron las puertas para una lucha integral contra el narcotráfico y el terrorismo.

Para 2013, la ayuda que Estados Unidos brindará a México y Colombia para el combate contra el narcotráfico será mejor. La petición presupuestal para México asciende a 234 millones de dólares en combate al narcotráfico y a siete millones de ayuda militar, comparada con los 248.5 millones de dólares en el año fiscal 2012. Para Colombia la petición de ayuda en 2013 asciende a 297 millones de dólares, comparados con los 249.7 millones en 2012.

Gaviria, como ya se dijo, fue el arquitecto de la estrategia de comunicación de Álvaro Uribe. Así pues, tiene la autoridad para hablar sobre el manejo de la percepción en las audiencias.

— En México la gente es escéptica en lo que corresponde a la lucha contra el narco, ¿Cómo cambiar esto?

— Primero, la convicción total. Segundo, el liderazgo ejercido con toda la decisión, sin miedo, es el principal repelente de la lucha del Estado contra el narcotráfico. En Colombia, antes del presidente Uribe no había una decisión heroica de confrontarlo. Por ejemplo, había un sector de la criminalidad llamado paramilitarismo que había crecido geométricamente respecto a la guerrilla, total y absolutamente alimentado con el narcotráfico. Eso generó que después de un proceso de desmovilización pactado con el Gobierno, hubiese la necesidad de su extradición a los Estados Unidos, porque continuaron desde la cárcel manteniendo la estructura del narcotráfico, como si eso no pudiese ser un castigo. No hubo otra manera de resolver el problema, con todos los peligros que ello supone. El presidente Uribe ha sido objeto de unos ocho atentados gravísimos contra su vida, y la mayoría de ellos ha tenido que ver con la persecución que desde la gobernación, desde el Senado y desde la Presidencia se hizo a la actividad del narcotráfico concentrado en Colombia, en las FARC y las actividades terroristas.

— ¿Esta decisión heroica es la extradición?

— Totalmente. Le ha costado a Uribe toda su tranquilidad, porque estos narcotraficantes se han convertido en enemigos del Gobierno y alimentan información falsa para que se adelanten procesos contra el presidente o sus colaboradores. Toda una conspiración criminal que ha tenido además orígenes de odio político, y una cooperación entre la criminalidad y sectores de la justicia que hacen peligrar la vida del presidente y de quienes estuvieron al frente de esa lucha. La espada política de la seguridad democrática se llama Luis Carlos Restrepo, uno de los mayores intelectuales colombianos; un hombre que es considerado como un gran filósofo colombiano y un gran psiquiatra, denominado hasta cuando llegó al Gobierno como el “doctor ternura”, porque su libro, El derecho a la ternura, fue uno de los bestseller de la década de los 90; hoy está siendo juzgado y tiene orden de captura por sus enemigos políticos en la fiscalía.

— ¿Qué hay con el ataque a las finanzas del narcotráfico?

— Colombia tiene una política que es tal vez la más enérgica del universo, y es la política de extinción de dominio, donde la carga de la prueba del origen de los fondos que proveyeron la compra de inmuebles y de bienes en general, quedan no del Estado al particular, sino del particular mismo para demostrar el origen de sus fondos. En un sistema democrático liberal parecería como un despropósito, pero en la lucha contra el narcotráfico aquí en Colombia se hizo evidente que era el único mecanismo posible. Segundo, Colombia desarrolló un sistema, un software propio, que permite cruzar toda la información financiera de todas las personas en cualquier momento. También los controles de manejo de efectivo y de divisas, que son un conjunto de políticas.

— A cinco años del inicio de la lucha en México aún no hay ley de “lavado” de dinero, ¿Habla esto de una falla en la estrategia?

— Es un problema de liderazgo político, porque el Ejecutivo genera una estrategia y ésta debe ganar opinión mayoritaria en el Parlamento (Congreso). Eso también supone una política de convicción, de cuáles son los verdaderos propósitos políticos y los verdaderos intereses comunes de una nación. En eso el presidente Uribe fue muy eficaz, porque la aprobación de esa norma tan drástica del manejo de los bienes, de extinción de dominio, se logró casi con apoyo unánime del Congreso de la República, y también la Corte Constitucional de inmediato le dio vía libre a su aplicación.

— ¿En Colombia hubo depuración de policías?

— La vivió, y sobre todo con el presidente Uribe. Una decapitación en todos los campos. Pero eso debe ser un trabajo permanente.

— ¿Qué tan difícil fue hacerla?

— Hay que recordar que tenemos una Policía Nacional. Entonces la cabeza es el Ejecutivo y tenía todos los elementos para actuar. Pero nunca es fácil (…) una labor de día a día, de fiscalización, de una presencia permanente de una contrainteligencia en la Policía. Los resultados en Colombia, aunque no perfectos, fueron elevados. De hecho la Policía colombiana comenzó a perfeccionar muchísimo su inteligencia, y la base de la operación contra los terroristas. Estuvo en muy buena parte de los grandes operativos contra el narcotráfico y la criminalidad terrorista.

— En México hay elecciones este año y se dice que hay riesgo de narcopolítica, ¿Cómo vivió Colombia esta etapa?

— Tuvimos incluso un proceso federal contra el propio presidente de la República (Ernesto Samper), por el origen de los fondos de su campaña, dado que la DEA (Agencia Antidrogas de Estados Unidos) mantuvo un monitoreo de las conversaciones del presidente, en ese momento candidato, con los jefes del narcotráfico, particularmente del cártel de Cali. Eso supone que prácticamente todo el conjunto del Estado es susceptible de ser comprado por la fuerza del narcotráfico (…) tenemos que saber que el dinero es capaz de desestabilizar cualquier régimen por más sólido que éste sea.

En México ya hay un caso. El diputado perredista Julio César Godoy está prófugo de la justicia desde 2010, luego de que se le acusara de estar relacionado con el cártel de “La Familia Michoacana”. En Colombia, el mismo Pablo Escobar fue parte del Congreso en la primera mitad de los ochenta.

— ¿Cuál es la solución?

— La solución curiosamente no está en la justicia, sino en los partidos mismos. Nosotros tuvimos unos partidos que se negaron a tener cualquier contacto con el narcotráfico, y sectores de la política que enfrentaron siempre conceptualmente e internamente con sus mecanismos de disciplina y de seguimiento a los políticos. Si los partidos mayoritarios se comprometen y son laxos con las actividades criminales, por más justicia que haya terminan dominando o permitiendo que el narcotráfico domine.

— ¿Necesitan afinar los partidos su fiscalización de recursos?

— Exactamente (…) la decisión del Estado (colombiano) es intervenir para evitar que la presencia del narcotráfico cambie la voluntad de los electores. Ése es un asunto que también supone una permanente decisión del Estado. El narcotráfico tiene una particular propensión al dominio del a política, sabe cómo se pueden crear redes para la corrupción y cambiar decisiones; para evitar persecuciones.

— Con estos elementos en la mano, ¿Cómo ve la estrategia del Presidente Felipe Calderón?

— Más que calificar la estrategia del Presidente, creo que habría que estudiar el conjunto de la estructura del Estado mexicano. Por ejemplo: la existencia de tantas organizaciones policiacas; la imposibilidad de tener un comando conjunto como lo tuvo Colombia para la persecución de los principales capos, además de la colaboración absoluta de las Fuerzas Armadas. El Ejército y toda la infantería y todas las agrupaciones de la Policía militar, y en general todo el conjunto del Estado movilizado. Eso supone un elemento que Colombia hoy lamenta no tener, y es la cooperación técnica de los países que son consumidores. Colombia había firmado un acuerdo para la colaboración norteamericana en siete bases militares, en todo el sistema de telecomunicaciones. Un sector de la justicia y el actual Gobierno hizo que esa política quedara fuera. Eso genera unos costos enormes para México y Colombia; además genera la dificulta del Estado de que el desarrollo tecnológico de los narcotraficantes es muchísimo más acelerado que el de los estados y tienen mucho más dinero. Ellos tienen todos los elementos de telecomunicaciones (…) estamos hablando de una lucha muy compleja en donde el Estado en su conjunto y los estados deben involucrarse convertirlo en una política nacional, no en una política de un partido que gana las elecciones.

— Dos ex presidentes mexicanos se han pronunciado por la legalización de la droga, ¿Es el camino?

— Un país que intentó ese camino, Holanda, está de regreso a la persecución. El problema parecería que es otro. Es un problema de la combinación de la penalización con una fuerte política dirigida a los adictos.

— ¿Cuántos años se tardó Colombia en salir de este infierno?

— No hemos salido. El crecimiento de las FARC nos tiene bastantes preocupados. El hecho mismo de que hoy tengamos un país como Venezuela con más de dos mil kilómetros de frontera con Colombia, totalmente desinteresados en la lucha contra el narcotráfico, incluso acusados de colusión con el narcotráfico (…) tenemos que estar conscientes de que si no estamos despiertos, renace con toda la fuerza el narcotráfico. El presidente Uribe por lo menos heredó la confianza de que se le puede ganar.


PERFIL

El cerebro detrás del poder


Obdulio Gaviria nació en Antioquia, Colombia, el 3 de marzo de 1952. Se le conoce como el hombre más cercano al ex presidente Álvaro Uribe, quien gobernó el país en dos periodos (2002-2006 y 2006-2010).

Es el artífice de la estrategia política y de comunicación de Uribe. Construyó una ruta de vinculación del Gobierno con la sociedad en un escenario en el que la violencia provocó desconfianza y escepticismo.

Como prueba de su efectividad, logró que Uribe alcanzara más de 80% de aprobación durante varios periodos consecutivos.

Fue el responsable de blindar al ex presidente  de muchos ataques mediáticos, sobretodo por parte del Gobierno de Venezuela.

Actualmente es director del Centro de Pensamiento Primero Colombia.


PARA SABER

Visita Guadalajara


Obdulio Gaviria estará presente el 29 de marzo en la Universidad Panamericana, en el Congreso Internacional de Comunicación Política.

Para mayor información, ingrese a la página web www.up.edu.mx, en donde encontrará la manera de inscribirse al evento.

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