Domingo, 19 de Mayo 2024
México | PERGEÑO POR VÍCTOR E. WARIO ROMO

Esteban: el urbanista, el amigo

Era un laguense ilustrado y ocurrente, a la vez que era un tapatío cosmopolita, preparado, visionario, serio y muy creativo

Por: EL INFORMADOR

Víctor E. Wario Romo.  /

Víctor E. Wario Romo. /

Desde hace muchos años había decidido adoptar la “doble nacionalidad”. Era un laguense ilustrado y ocurrente, a la vez que era un tapatío cosmopolita, preparado, visionario, serio y muy creativo. En efecto, había nacido en Lagos de Moreno hace 58 años y ahí pasó sus años de infancia, pero se formó desde Guadalajara (no sólo “en”) como todo un profesional de la arquitectura, la planeación urbana y lo que llaman la gobernanza.

Algunos años de diferencia en nuestras edades no fueron obstáculo para que en las últimas tres décadas nos hiciéramos, más allá del parentezco, muy buenos amigos. Él desde su ascendente desempeño en la administración pública y en la academia, yo desde mi trinchera periodística, compartimos información respetando un pacto que nunca formalizamos ni firmamos, de no transgredir los marcos éticos de nuestras profesiones. Las charlas frecuentes eran amenas, nutritivas en más de un sentido y propicias para seguir anudando temas, inquietudes, conocimientos que compartíamos y que en varias ocasiones nos llevaron a coincidir en proyectos en los que invariablemente estaba de por medio esta gran metrópoli que él dominaba desde su origen y yo descubría a través de la actuación de los protagonistas de los temas de interés público.

“Sin lugar a dudas, Esteban fue un pionero a nivel nacional de la planeación mesorregional, y decir eso no es poca cosa”, me dijo el martes pasado el secretario de Planeación, Víctor Manuel González Romero, quien se quedó con las ganas de hacer mancuerna con él por la amplitud de los horizontes que dominaba, no sólo desde el ámbito de la planeación urbana, sino desde la construcción de futuro para la sociedad tapatía.

“Él es el que piensa, el que genera y les da forma a los proyectos, a mí me toca abrir las puertas para que se concreten”, me comentó alguna vez Herbert Taylor, el que fuera coordinador de Innovación y Desarrollo, y quien tuvo la fortuna de contar con la plenitud intelectual de Esteban, con la generación de ideas y la capacidad de insertar los proyectos en la realidad jalisciense que tan bien había consolidado.

Desde hace años, Esteban se codeó sin reservas y hablando el mismo idioma con los grandes pensadores del urbanismo internacional. Representó con excelencia a Jalisco y a México en foros de talla mundial en los que se discutieron las nuevas visiones de las grandes metrópolis.

El lunes 13 de diciembre, el arquitecto Esteban Wario Hernández cayó en la cuenta de que también en otros espacios y otras dimensiones trascendentes hacía falta una ordenadita, y lo requirieron para que les echara la mano con la planeación a muy largo plazo. Ya está despachando allá y ahí lo alcanzaremos los que siempre disfrutamos de su sabiduría, su amistad y su infaltable humor laguense. Descansa en paz Esteban.

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