México | ¡Mi general: tierra a la vista! Entre ángeles y demonios ¡Mi Generala: tierra a la vista! Por: EL INFORMADOR 17 de octubre de 2008 - 05:07 hs FRANCISCO JAVIER BESSON O. Noche bella y mar tranquilo. Son las dos en una madrugada en la que las lunas de octubre son hermosas. Después de una ardua travesía hay enfado, cansancio y desaliento. Un grupo de personas en busca de nuevos derroteros no encuentra la salida. De pronto Rodrigo, quien por cierto no se llama así, desde su puesto de vigía en la carabela La Pinta grita a voz en cuello: ¡Tierra a la vista! No es lo que se busca, no son las Indias Orientales, pero sí un mundo nuevo y diferente. Se hacen los caminos al andar y los individuos siempre, ayer, hoy y mañana, emprenden diferentes viajes, unos largos y otros cortos, para encontrar nuevas y mejores formas de vida. Tal vez sea ésta la razón por la que muchos años después y desde estas tierras benditas por nuestra Generala y Pacificadora, otro grupo de personas se suben a un avión para también buscar en Nueva Zelanda, según su leal saber y entender, nuevos derroteros. Cuentan las malas lenguas que en la comitiva fueron personas importantes, unas cercanas y otras no tan cercanas entre sí, parece que hasta algún representante popular que no conoce cuál es el real sentido de este viaje, pero que sí tiene otros intereses muy particulares qué ventilar. No sé si será cierto, pero se comenta que alguno de los turistas cuando a través de la ventanilla vio el continente gritó a voz en cuello: ¡Tierra a la vista! En estas andanzas nos encontramos, cuando la lluvia nos sorprende la madrugada del domingo pasado en las afueras de Catedral. Fe cristiana y religiosa, fervor mariano. En este recorrido de unos cuantos kilómetros no sólo un grupo de personas, sino que cientos de miles de individuos también buscamos un mundo nuevo y diferente. Coincidimos en la romería. Desde luego que Rodrigo, el de La Pinta, no. Él ya murió hace muchos años… Vamos a manifestar a la Virgen de Zapopan cuál es la realidad del mundo que descubrimos día con día. Unos descubren un mundo en donde el cambio de hoy propicia progreso y bienestar. Otros ven con desencanto que el cambio al ser sólo publicidad organizada, se constituye en fracaso y espejismo. Unos descubren un mundo en donde el poder se ejerce de manera abierta, cercano y al servicio de la gente. Otros ven que la sensibilidad no es atributo de nuestros gobernantes, que la arrogancia los lleva a embriagarse de poder y a ejercerlo en la lejanía con vulgaridad y pobreza en las ideas. Unos descubren un mundo en donde por ser muy eficaces, tenemos paz, seguridad y tranquilidad. Otros ven armas, granadas, sangre, muerte, inseguridad, incompetencia. Unos descubren un mundo en donde existe plena autonomía de las instituciones que organizan elecciones. Otros ven opacidad e intereses mezquinos para manipular procesos al antojo de grupos y personas. Unos descubren un mundo en donde cabalgan caballos negros en el campo y se dan oportunidades para fomentar la producción de cárnicos, lácteos y cereales. Otros ven un agro por el que transitan puros burros pardos y en el que se tiene que tirar la leche. Unos descubren un mundo en donde florecen ciudades con un desarrollo inmobiliario en armonía y expansión. Otros ven sólo promotores con apetitos desmedidos, que atentan contra la calidad de vida y la cultura y que no entienden que nuestras ciudades además de crecer hacia arriba en lo material, también lo tienen que hacer en lo espiritual. ¡Mi Generala: tierra a la vista! Unos y otros hemos descubierto un mundo nuevo y diferente. Tal vez el próximo año nos volvamos a encontrar en la romería. Mientras tanto, seguiremos todos los días haciendo camino al andar, transitando entre ángeles y demonios. Temas Estados Lee También El efecto Donald Trump Mundial Sub-20: EU golea a Italia y enfrentará a Marruecos ALERTA en Jalisco por formación de ciclón "Raymond" Esta es la última guerra que Trump resolvió, según él mismo Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones