Domingo, 05 de Diciembre 2021
México | Un año de convivir con la influenza humana

El virus A H1N1 va a existir siempre

‘‘Aprendimos a atender mejor las emergencias’’, dice el secretario de Salud. Advierte de un nuevo riesgo latente en el mundo: la gripe aviar

Por: SUN

CIUDAD DE MÉXICO.- “Me avisaron que estábamos enfrentándonos a un virus nuevo, de origen animal. Fue el momento más difícil, de incertidumbre. Sabíamos que era influenza con capacidad de pandemia. El panorama que nos habían presentado era fatal. Podría haber dos millones de enfermos en tres meses, y un millón de muertos”, recuerda el secretario de Salud, José Ángel Córdova Villalobos.

“Lo primero que hice fue informarle al Presidente Felipe Calderón. Me trasladé a Los Pinos. Le dije lo que los libros y los estudios decían que se tenía que hacer. Y me dijo: ´Actúa como tienes que actuar´. De ahí vino la decisión de suspender clases, y después la decisión de avisar a la ciudadanía de las medidas de distanciamiento”.

Son las palabras de Córdova Villalobos, el mismo que hace justo un año, el 23 de abril de 2009, salió en cadena nacional de televisión a informar sobre el nuevo virus y de las medidas que mantuvieron a la mayor parte de los habitantes del país en sus casas.

Iniciaba una etapa de emergencia que hoy, dice, está a punto de terminar.

Si los contagios se mantienen en el nivel de descenso que han registrado en recientes meses, en mayo el Gobierno federal dará por terminada la emergencia, previa consulta con la Organización Mundial de la Salud (OMS).

Una emergencia que se originó por un virus del que todavía no se sabe cómo llegó a México. Porque, aclara, el “caso cero”, como se le llamó al niño Édgar Hernández, en Perote, Veracruz, no detonó el contagio. El caso que prendió la alarma del Sistema Nacional de Vigilancia Epidemiológica fue el de Adela María Gutiérrez Cruz, una mujer de Oaxaca, embarazada, que falleció y a quien se le detectó el virus.

A un año de distancia, sin las ojeras, el cansancio, la preocupación y el estrés de esos días, afirma categórico: “Nunca nos vimos desbordados en la capacidad de respuesta”, aunque reconoce que el aprendizaje sobre cómo manejar el virus fue en la marcha, “porque no es lo mismo realizar simulacros y leer manuales de lo que se había pronosticado, a estarlo viviendo al día”.

Dice que “el virus seguirá existiendo, casos seguirá habiendo, pero no en cantidades importantes”. Pero advierte de un nuevo riesgo latente en todo el mundo: el de la gripe aviar.

El riesgo de que se reaparezca este virus, que azotó hace unos años a China, no se ha desvanecido por la influenza A H1N1. “Estamos mejor preparados, pero si viniera una pandemia brutal del virus H5N1, las consecuencias pudieran ser graves en cualquier país del mundo, no sólo en México”, por ello es necesario mejorar la capacidad de respuesta y planes de preparación.

— ¿A un año de distancia, ya está más tranquilo?

— Sí, por supuesto, fueron momentos complicados, desgastantes, quizá de los más complicados en mi experiencia de vida; ahora estoy más tranquilo, pero siempre con la tensión de lo que pueda venir, si no son inundaciones, son temblores, epidemias o el dengue; siempre estamos “al filo de la navaja”, y en salud siempre hay riesgos.

El turismo aún siente los efectos de la epidemia


A un año del brote del virus de la influenza tipo A H1N1, que se convirtió en epidemia y se propagó por el país, afectando de manera importante al turismo, que cayó 10%, y cuando parecía que comenzaba la recuperación, el embate de la violencia e inseguridad, amenazan con sepultar esta actividad.

Analistas, empresarios y autoridades reconocen cuán difícil es cuantificar los estragos que provocó la influenza sobre el sector turístico nacional, que a pesar de todo se mantiene como el tercer generador de ingresos para el país. Sin embargo, coinciden en que la epidemia aceleró de manera importante el desplome de turistas foráneos al país.

Julio Millán, presidente de Consultores Internacionales SC, consulta sus estadísticas y revela que desde los primeros meses de 2009, las cifras del turismo mostraban una clara tendencia a la baja de 6% y, aunque no es fácil puntualizar la magnitud de los daños provocados por la epidemia, sí es evidente que ésta fue “el tiro de gracia” que aceleró el desplome del sector hasta 10% en 2009.

María de Lourdes Rocha, asesora de la dirección en Estudios Económicos de Banamex, coincide en que la influenza fue un duro golpe, pero que sólo se sumó a otros que ya venían afectando al turismo. Aunque, afirma que actualmente muestra una leve reactivación en algunos destinos, como en la Riviera Maya o Los Cabos, todavía no alcanza los buenos niveles de 2008 ni ha logrado revertir los malos resultados de 2009.

Miguel Torruco Marqués, titular de la Confederación Nacional Turística (CNT), advierte que la recuperación va a tardar mucho tiempo, mientras no se apruebe una política integral de largo plazo que transforme a esta actividad en un auténtico motor para la economía del país.

Una industria enferma

50 a 70%
se desplomó el turismo en la última semana de abril y la primera de mayo de 2009.

90% de pérdidas tuvieron Cozumel y Puerto Vallarta por la cancelación de cruceros.

6.5%
cayó el PIB del país en 2009. 0.9% le pegó directamente a la industria turística.

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