MORELIA, MICHOACÁN (03/OCT/2016).- El procurador de Michoacán, José Martín Godoy, reportó la detención de los dos presuntos homicidas del párroco de Janamuato, municipio de Puruándiro, José Alfredo López Guillén, y aseguró que el crimen no está relacionado con la delincuencia organizada.El fiscal michoacano aseveró que la muerte del religioso, cuyo cadáver fue encontrado el pasado 25 de septiembre, se debió a un asunto de “convivencia”, pues señaló que el hecho se registró luego de desacuerdos entre el sacerdote y los presuntos asesinos.Se trata de dos jóvenes identificados como Vicente “N” y Francisco “N”, quienes ya fueron recluidos en el Centro de Reinserción Social del municipio de Zamora.Según Godoy Castro, ambos implicados robaron algunas pertenencias de valor y los vehículos del cura.El párroco José Alfredo López Guillén fue encontrado sin vida en un paraje de la comunidad de Janamuato conocido como Las Guayabas, donde, a decir de la Procuraduría estatal, ya tenía al menos cinco días de hacer sido asesinado a tiros; hecho que fue confirmado por el cardenal Alberto Suárez Inda.Fue precisamente Suárez Inda quien denunció la desaparición de su párroco; que a decir de habitantes, pudo haberse perpetrado por integrantes de la delincuencia organizada que ronda ese pueblo ubicado a no más de siete kilómetros de la cabecera municipal.El cuerpo del religioso fue encontrado maniatado, envuelto y en avanzado estado de descomposición, según la dependencia estatal.Al conocer la noticia, pobladores de Janamuato aseguraron que José Alfredo López Guillén era una persona íntegra, seria, entregada a su labor sacerdotal y comprometida con los jóvenes de su comunidad para inhibir el alcoholismo y la drogadicción e incluso la venta y compra de estupefacientes.