Jueves, 13 de Agosto 2020
Jalisco | Se trata de Tlaquepaque, Tlajomulco y Guadalajara

Tres municipios de Jalisco, entre los 20 con más robos de tráileres

Se trata de Tlaquepaque, Tlajomulco y Guadalajara; se registran 42, 40 y 35 casos, respectivamente

Por: EL INFORMADOR

Las tres localidades jaliscienses ocupan las posiciones 14, 15 y 16 de entre los dos mil 446 municipios en México. EL INFORMADOR / J. López

Las tres localidades jaliscienses ocupan las posiciones 14, 15 y 16 de entre los dos mil 446 municipios en México. EL INFORMADOR / J. López

GUADALAJARA, JALISCO (04/AGO/2017).- Tlaquepaque, Tlajomulco y Guadalajara son tres municipios de Jalisco que entran al listado de los primeros 20 en todo el país por su incidencia en robo a vehículos de carga pesada con violencia, según las cifras del primer semestre de 2017 del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

En ese orden, las tres localidades jaliscienses ocupan las posiciones 14, 15 y 16 de entre los dos mil 446 municipios en México y las 16 delegaciones de la Ciudad de México, por registrar 42, 40 y 35 casos, respectivamente. Todos cometidos con violencia.

Naucalpan, en el Estado de México, es el puntero. Registra 383 casos; es decir, dos al día. Luego están Ecatepec y Tlalnepantla, con 276 y 179, respectivamente.

En suma, hay 11 municipios del Estado de México en el listado de los primeros 20, tres del Estado de Morelos, los tres municipios jaliscienses, dos de Michoacán y la capital de Puebla.

No obstante, las conductas criminales en materia de robo a transportistas se modificaron sustancialmente desde 2007. Y en la última década, Jalisco superó ampliamente a la Ciudad de México en este indicador: la capital del país logró reducir al mínimo su incidencia en robo a estas unidades, en tanto que las cifras de nuestro Estado subieron: durante los primeros seis meses del año, la ciudad capital registra sólo 63 casos, en tanto que Jalisco alcanza 411: seis veces las denuncias de la Ciudad de México.

Según el Sistema Nacional de Seguridad Pública, Estados como Nuevo León, Guerrero, Tamaulipas o Veracruz no tienen una sola denuncia por robo a vehículos de carga desde el 2015. En cambio, el Estado de México es puntero nacional desde ese año, seguido por los Estados de Michoacán y Morelos.

Sin embargo, en el primer semestre de 2017, Jalisco ya es el tercer lugar nacional.

EL ERROR DE PARAR EN LA "CACHIMBA"

A Javier Rodríguez no se le puede olvidar aquella ocasión en la que trasladaba un tráiler rumbo a San Luis Potosí. Estaba cargado con alimentos refrigerados que debía entregar en el Oriente de esa Entidad, cerca de Tangamanga. Y como no tuvo tiempo para descansar tras su último viaje, detuvo la marcha en una “cachimba” (establecimiento a pie de carretera) que estaba en Zapotlanejo, para servirse un café y tomar dos “periquitos”. “Son pastillas para no dormir; no es cocaína”.

Diluyó el contenido de una cápsula en la taza llena de agua caliente, añadió dos cucharadas de café comercial y una más de azúcar. Partió en dos la otra gragea y envolvió el polvo de su interior en un chicle que comenzó a mascar después del último trago. Salió.

Los asaltantes ya habían decidido su objetivo. El de Javier era el único tráiler con el refrigerador de la caja encendido y los seguros colocados. Cualquiera sabría que estaba lleno. Por eso, cuando se dirigió a orinar junto al lado del copiloto, fue más sencillo acercarse a él y tomarlo por sorpresa. “Me golpearon en la cabeza y me agarraron a patadas. Ni siquiera me atreví a ver cuántos eran o si me estaban apuntando con una pistola. Solamente me cubrí y me aventé al suelo”.

Los asaltantes le quitaron las llaves y su teléfono. Él supone que se olvidaron de su cartera, y lo agradece. Tras rendir su declaración ante un agente del Ministerio Público y esperar a que las investigaciones concluyeran que él no tuvo participación en el hecho, decidió renunciar como chofer. Al final, ya no estaba tranquilo al viajar en carretera y sus jefes siempre pensaron que él había participado en el robo, que además ocurrió a plena luz del día, en 2013.

El caso de Javier es apenas una de las tres mil 225 historias de robo a vehículos de carga pesada (con y sin violencia) que la Fiscalía tiene registradas en sus expedientes, desde enero de 2011 a junio pasado. Es un promedio mensual de 41.3 casos, aunque la tendencia en este hecho va hacia arriba.

Dispositivo inhibidor de las frecuencias, instrumento del delito

Con sólo 500 pesos, cualquier persona puede hacerse de un dispositivo inhibidor de frecuencias. Este tipo de artefactos funciona, precisamente, para interrumpir la señal transmitida por radiofrecuencia, como la de los teléfonos celulares, o los sistemas de rastreo satelital integrados a los vehículos de carga.

Su venta es legal y de fácil acceso. Pueden localizarse en páginas de mercado o incluso en redes sociales como Facebook. Estos inhibidores emiten ondas de radio que chocan con las de otros dispositivos y, al estar activados, “tiran” la comunicación. Dentro de la zona de alcance, el usuario permanecerá sin la cobertura.

Es esa tecnología la que bloquea los dispositivos de rastreo satelital y entorpece la labor de las autoridades cuando, por ejemplo, están en un operativo para detectar vehículos que han sido robados. Pueden encontrarse dispositivos de interferencia que se conectan al plug del encendedor en el vehículo, y tienen un alcance de entre dos y cinco metros.

“Por eso, si de repente vas en la Carretera a Chapala y ves que tu celular se bloquea por unos segundos, lo más seguro es que a tu lado pasó un carro con inhibidor activado. Es similar a los que usan en (el penal de) Puente Grande para que no se realicen llamadas”, dice un Policía de Tlaquepaque, municipio que este año se encuentra en la primera posición en el delito de robo a vehículos de carga.

Los inhibidores o “jammers” regularmente son usados en labores de inteligencia policial, pero su acceso es tan común que puede adquirirlos cualquier persona.

La página www.contraespionaje.com explica que hay bloqueadores de banda ancha para uso gubernamental o custodia de personalidades. “Uno de los usos más frecuentes (…) en países en guerra y lucha contra el narcotráfico, es la protección durante trayectos de personalidades VIP o funcionarios de gobierno contra la activación de bombas en forma remota”. Tecnología como esa tiene un costo en el mercado de hasta 1.5 millones de pesos.

“Eso es lo que nos pega”, dice el oficial, quien prefiere no revelar su nombre. “Los ladrones saben que esa tecnología existe. Entonces llegan, cometen el robo, activan el bloqueador y se llevan la carga. La víctima debe reportarnos las características (físicas) del vehículo para dar con él”.

En marzo pasado, por ejemplo, la Policía de Tlaquepaque interceptó un vehículo con un millón de pesos en equipo electrónico, que minutos antes había sido robado. El conductor fue obligado a entrar al camarote. La corporación aseguró un aparato inhibidor. Dos meses atrás, los policías de ese municipio ya se habían enfrentado a tiros con un grupo de ladrones que descargaban un camión en la Colonia La Nogalera.

Se solicitó información a la Comisaría de Tlaquepaque para conocer por qué razón ese municipio es el que más delitos de este tipo registra en el Estado. La dependencia responde que se debe a sus principales corredores: la Carretera a Chapala y la Libre a Zapotlanejo, y a la proximidad de empresas grandes en el ramo electrónico.

El modus operandi

El modus operandi más utilizado por la delincuencia organizada para el robo de transporte de carga es la privación de la libertad del conductor. De acuerdo con el “Reporte de Inteligencia Robo de Carga México” de FreightWatch International esta forma de operar es utilizada en el 67.8% de los casos.

CLAVES

Alimentos y bebidas, lo más robado

Según FreightWatch, empresa de servicios de seguridad, la mercancía más buscada por los amantes de los ajeno en el transporte de carga son los alimentos y bebidas, pues el 23% de los robos afectan a camiones de esa industria, aún más que aquellos que llevan productos más valiosos, como electrónicos, combustibles y autopartes.

LA POSTUERA DE LOS INDUSTRIALES DE JALISCO

Carreteras cercanas a la ZMG, las más peligrosas

Al indicar que cada mes se presentan entre 90 y 100 robos a transporte de carga en el Estado, el coordinador del Consejo de Cámaras Industriales de Jalisco (CCIJ), Daniel Curiel, señaló que las carreteras más peligrosas son aquellas cercanas a la Zona Metropolitana de Guadalajara (ZMG). “Como la carretera a Chapala, López Mateos y la carretera que viene de México. En concreto todos los alrededores de la metrópoli”.

Acentuó que la industria alimenticia, textil, automotriz y electrónica son las que más se han visto afectadas por el robo de transporte de carga al señalar que algunos empresarios inclusive han optado por contratar seguridad privada para escoltar los vehículos.

“Lo que más se roban son productos de alimentos y los textiles. La industria automotriz y la electrónica también han sido afectadas… se han registrado robos a camiones que transportan agave por el precio para la producción del tequila. También hemos tenido robo de maquinaria de construcción, es algo que se ha visto afectado porque la maquinaria no puede circular por las calles, necesita transporte de carga”.

Indicó que algunas de las medidas que ya se están tomando es el desarrollo de las tecnologías para el rastreo de mercancías y de camiones. “Hay dispositivos que ya avisan si el camión cambia de ruta, baja la velocidad o se para en un punto donde no debe. Estos dispositivos empiezan a alertar a los dueños y las compañías transportistas para hacer sus verificaciones”.

Por su parte, aunque reconoce que es una problemática que se ha incrementado en los últimos años, Pedro Ornelas, vocal ejecutivo de la Unión de Comerciantes del Mercado de Abastos, señaló que los robos al transporte de carga en el centro de comercio son mínimos: apenas de uno o dos por mes.

Explicó que ellos solamente tienen contabilizados los robos a los vehículos que ya están en el mercado y no mientras se trasladan, pues señaló que los productores no se los reportan.

LA VOZ DEL EXPERTO

Hay impunidad y complicidad

Guillermo Zepeda Lecuona (investigador del Colegio de Jalisco)

Sólo hay dos formas de explicar por qué un delito se duplicó en los últimos seis años: impunidad o corrupción.

En la opinión del experto, el incremento atípico del robo a vehículos de carga pesada significa que las bandas pueden aprovechar una escasez de vigilancia, o bien, que exista permisividad por parte de las autoridades.

“Es similar a lo que ocurre con el robo a vehículos particulares: bandas que operan en la impunidad, con algún tipo de complicidad o al menos aprovechando poca vigilancia en la zona”.

Sin embargo, otra condición que puede cumplirse es la diversificación y la multiplicación de los delincuentes, pues al tener un combate directo en otros rubros, como los homicidios o el trasiego de droga, se “emprende” en otros crímenes.

“El crimen organizado (…) tiene emprendedores que ya están diversificándose en un vacío, en contubernio con la autoridad. Sabemos casos como el robo de un contenedor con localización. Los afectados contrataron a un agente ministerial, porque le pagaron, éstos lo rastrearon y el agente dijo: ‘Ni te metas con esa gente, que no sobrevives a la denuncia’”.

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