Viernes, 24 de Octubre 2025
Jalisco | En la Entidad existe un registro de 143 menores con capacidades sobresalientes

Niños ''genio'' jaliscienses que fueron detectados a tiempo

Saltan niveles escolares y demandan ayuda que sus padres no pueden ofrecerles, por lo que los tutores buscan asesoría de especialistas

Por: EL INFORMADOR

DEPORTE E INTELECTO. Sergio, Selene y Eduardo, distinguidos por la SEJ debido a sus capacidades. EL INFORMADOR /

DEPORTE E INTELECTO. Sergio, Selene y Eduardo, distinguidos por la SEJ debido a sus capacidades. EL INFORMADOR /

GUADALAJARA, JALISCO (05/AGO/2013).- Infancia es destino y en Jalisco existen diversas infancias que podrían ser, en un futuro, un mejor destino para ellos y para sus familias. Ésta es la historia de tres menores que fueron detectados a tiempo por la Secretaría de Educación y que hoy son apoyados para que, próximamente, puedan ser el orgullo del Estado. Si, como dice el dicho, lo que sucede en la infancia repercute directamente en el futuro del individuo, las apuestas están abiertas para darles a estos menores un futuro de ensueño.

Un nuevo concepto de policía

Cuando Eduardo tenía tres años, aprendió a leer. Mientras sus compañeros de la escuela dibujaban castillos y árboles frutales en una hoja de papel, Eduardo maquetaba en lienzos las máquinas que quería construir, ideas locas que después entendería que eran circuitos eléctricos y más tarde, cuando tuvo fuerza para hacerlo, descomponía los electrodomésticos de su casa, para ver qué tenían dentro, y volver a construirlos. Sus padres lo sabían: habían procreado un niño con capacidades especiales.

Eduardo aparenta tener 18 años, pero tiene 14. Está por ingresar al nivel bachillerato, dos años antes. La Secretaría de Educación Jalisco dio su aval para que fuera adelantado, porque como dice su madre: “Siempre estaba distrayendo a los demás cuando estaba en clase”.

Sofía Carmona, una mujer de 50 años, dice que es una bendición tener un hijo con las actitudes que Eduardo desarrolla: un especialista en sistemas computacionales y en seguridad informática. “Tuve que romper paradigmas en la educación, porque al principio fue muy sencillo enseñarle las cosas, pero llegó la edad en que necesitas apoyo, porque lo que le ibas a enseñar, él ya lo sabe”.

Eduardo tiene en sus héroes a Julian Assange, programador y activista australiano que reveló los cables secretos de Estados Unidos, y Edward Snowden, quien descubrió las prácticas de espionaje del Gobierno estadounidense a través de las redes sociales: los dos hombres cuyos rostros aparecen en los diarios como los más perseguidos por Estados Unidos.

“Sé que lo que ellos hicieron está mal, pero me sorprende que hayan roto la seguridad del país más seguro del mundo. Demuestran la vulnerabilidad de los sistemas”. Steve Jobs, Bill Gates y Linus Torvalds, creadores de Apple, IBM y Linux respectivamente, son otros hombres cuyas vidas son admiradas por Eduardo.

—¿Dónde te gustaría trabajar cuando tengas edad para hacerlo?

—En la Policía Cibernética, sería mi sueño.

—¿Pero qué vas a hacer para no ser sólo un crackero (persona que rompe contraseñas) y ser uno de los mejores hackers del país?

—Literatura y disciplina. Leer mucho y acercarme a las personas que sean buenas en lo que hacen, para aprender.

Ficción en páginas

Selene es coqueta, dicharachera, con 15 años y muchas palabras en la boca. Su área de especialidad es la lingüística y una de las cosas que más ama en su corta vida es leer. Por eso suelta la carcajada cuando se le pide que diga tres libros que le recomendaría leer a Enrique Peña Nieto en su próxima visita a la Feria Internacional del Libro.

“Pedro Páramo, de Juan Rulfo, es uno de los libros que más me marcaron en el inicio de mi adolescencia. Los libros de Amparo Dávila y los cuentos de Laura Gallegos son lecturas que se tienen que hacer. A mí me gustan mucho los libros de ficción, yo soy admiradora de Harry Potter”.

Selene Flores Camacho es el nombre completo de esta adolescente de la Secundaria 58. Cuando sea mayor, quiere estar frente a una cámara de televisión o detrás de un micrófono radiofónico. Lee, y lee mucho. En promedio uno por semana o tres al mes, depende las obligaciones que tenga que hacer. Por ejemplo, escribir sus capsulas ecológicas que se transmiten en Canal 44 o hace promoción de su programa televisivo palomitas por la paz, del Canal 7 local.

“Creo que cuando a una persona le gusta leer, no importa de qué sea el tema. Puede ser de maquillaje, y leer todo lo que puedas sobre maquillaje. Porque si eso es lo que te gusta y si vas a sacar algo de provecho de eso, no sé, poner un negocio, pues lee y sé el mejor”.

Matemáticas y triatlón

Al igual que Selene, Sergio David Loza Rodríguez estudia en una escuela pública y forma parte del programa de estudiantes con aptitudes sobresalientes, de la dirección de educación especial. Sólo que a Sergio no le gustan las Ciencias Naturales pero el español y las matemáticas son pan comido. Pero en lo que se enfoca es en el deporte de alto rendimiento: hace triatlón en mar abierto.

Su padre, un ex bracero y beisbolista, cuenta que a veces es muy pesado tener a un niño en esta situación. Y él tiene a dos. Los dos deportistas. Los dos excelentes alumnos. Los dos medallistas. “La satisfacción es muy grande, pero el sacrificio también. Para nosotros no existen los fines de semana, porque hay que estarlos llevando a competencia dentro y fuera del Estado. Pero vale la pena”.

PRESIÓN, ENEMIGA DEL TALENTO

Un niño genio mal encauzado será un desperdicio. Un niño con aptitudes sobresalientes, que es presionado por sus padres, maestros o la sociedad, también será un desperdicio. Eso piensa el psicólogo Guillermo Dellamary Toral, quien cuenta que los padres deben evitar, a toda costa, pensar que sus hijos serán adultos y producto de su ingenio, podrán ser multimillonarios.

“Lo único que ocasiona es que los menores tengan presiones, y eso a la larga tiene consecuencias: hay casos de depresiones emocionales, porque en la mayoría de las ocasiones este tipo de niños con talento son estigmatizados. Se convierten en niños problemas o niños complicados o raros. Y entre sus amigos son los llamados tetos, nerdos… y eso les hace mucho daño”.

Para el especialista, quien durante cerca de 20 años se ha dedicado a estudiar los procesos mentales y la conducta humana, especialmente sus motivaciones, los niños genio o con capacidades sobresalientes nacen, no se hacen. “Sin embargo, su entorno cuenta mucho, en el nivel que puedan desarrollar”.

Después de contarle que una de las políticas públicas que implementan en la Secretaría de Educación es “brincar” a los alumnos de grado, sin cursarlo, para aprovechar los conocimientos y que no se pierda el talento, el especialista se dice sorprendido: “Un niño genio no es genio en todo. Será genio en las artes, en el deporte o en el área académico-educativo. Eso es muy malo, porque le están quitando experiencias a un niño que no es experto en todo”.

Dellamary Toral afirma que es muy común que las autoridades educativas no tengan o no sepan implementar programas adecuados. “No hay recepción de las particularidades que necesita un niño con estas características. Apenas saben de minusvalía, menos sabrán de mayor valía, de esos talentos que se pueden desperdiciar”.

ENTUSIASMO EN LA SEJ
Aprenden rápido y son inquietos

En Jalisco, los niños con aptitudes sobresalientes no son pocos: 143 en educación prescolar, primaria y secundaria. Víctor Manuel Sandoval Aranda, coordinador de educación básica de la Secretaría de Educación Jalisco (SEJ), admite que este programa de detección temprana de talento infantil tiene a la dependencia muy entusiasmada.

“Hacemos evaluaciones psicopedagógicas cuando el maestro detecta que un niño aprende muy rápido y se pone muy inquieto. Y tenemos tres tipos de variables, que son niños con aptitudes altas académicas, artísticas o educativas. Dependiendo del nivel de avance, es que nosotros podemos determinar apoyos, que van desde becas, si son canalizados al Code (Consejo Estatal para el Fomento Deportivo y el Apoyo a la Juventud) o hacemos los egresos tempranos, para que un alumno pase de primero a tercero de secundaria, por ejemplo”.

Los 143 pequeños identificados se localizan en 66 escuelas, tanto en el sector público como en el privado. “Son niños que tiene el apoyo de sus padres, que los llevan a sus cursos extras, porque sí, son como atletas a los que hay que estar entrenando para que no se pierdan”.

—¿Los niños genio, nacen o se hacen?, se le cuestiona al funcionario.

“Yo creo que muy difícil contestar, porque depende de cada circunstancia. Pero sí creo que un pequeño, bien identificado, es como un diamante. Nosotros en las joyerías conocemos los diamantes ya que están pulidos, lo que hacemos es detectar los carbones potenciales y son ellos mismos, junto con sus padres, los que van puliendo. Y creo que en Jalisco que tenemos muchos diamantes hermosos”.

CONSEJOS
Cómo descubrir a un “genio”

Corroborar el talento con un especialista.

Tratarlo con normalidad y buscar educación especial.

No presionarlo.

No tratar de explotar comercialmente las ventajas del pequeño.

No ser promotores de sus hijos, sino acompañantes.

Los maestros deben ser cuidadosos de no exhibirlos.

Ayudar a reforzar su autoestima, porque genéticamente son más sensibles.

Reforzar la seguridad personal de los pequeños.

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones