Sábado, 01 de Noviembre 2025
Jalisco | Trifulca de ambulantes se suma a congestionamiento vial por obras

El Centro Histórico vive jueves caótico

Comerciantes bloquean de nuevo avenidas; el Ayuntamiento de Guadalajara cede espacio para que vendan artesanías en el primer cuadro

Por: EL INFORMADOR

Tras provocar caos vial en el Centro, el Ayuntamiento permitió que los artesanos se instalen en parques. E. BARRERA  /

Tras provocar caos vial en el Centro, el Ayuntamiento permitió que los artesanos se instalen en parques. E. BARRERA /

GUADALAJARA, JALISCO (29/JUL/2011).- Alrededor de 60 comerciantes ambulantes que acostumbran vender sus productos en el Callejón del Diablo, en la Plaza Tapatía, fueron desalojados ayer por policías mientras comercializaban artesanías a las afueras del Teatro Degollado.

El hecho provocó una trifulca entre comerciantes y elementos de seguridad, con saldo de seis personas adultas y un menor de edad detenidos.

Los ambulantes (que denunciaron agresiones físicas por parte de la autoridad) se encaminaron hasta la Presidencia Municipal para exigirle al alcalde Aristóteles Sandoval que los dejara trabajar y liberara a sus compañeros. Hasta personal de la Comisión Estatal de Derechos Humanos Jalisco (CEDHJ) se presentó en el lugar, mientras los quejosos bloquearon durante una hora la Avenida 16 de Septiembre, desde Juárez hasta Reforma, exigiendo la liberación  de sus compañeros.

A las 15:15 horas, en medio de un caos vial en el Centro Histórico, visitantes de la CEDHJ entraron a la Presidencia a dialogar con el secretario del Ayuntamiento, Roberto López Lara. Media hora más tarde se anunció que acordaron la liberación de las siete personas detenidas y la reubicación de los artesanos a los parques San Francisco y Revolución.


Crónica
Entre la risa y el desquicio

Hay una línea muy delgada entre el mal humor y el desquicio. Ante las obras de pavimentación y las últimas manifestaciones de ambulantes en el Centro, miles de historias se adhieren cada día a un expediente de quejas sin resolver a causa de la falta de medidas de prevención y señalamientos que guíen a los automovilistas hacia las rutas alternas, con el propósito de evitar la pérdida de tiempo.

Las siguientes son crónicas de casos de tedio y embotellamientos, congestionamientos y llegadas tarde, cláxones insistentes y conflictos viales, de ansiedad, penurias, nostalgias. ¿Sonrisas?, para algunos, quizá…


No pase por López Cotilla



No hay señalamientos en López Cotilla y eso es mala idea porque alguien tiene que avisarle a los automovilistas que, pasando Chapultepec con rumbo a Enrique Díaz de León, la cosa es un desastre. Está cerrado el paso desde la calle Prado porque las obras públicas inutilizan la vía, así que todos los autos deben dar vuelta en Prado a la izquierda, cruzar Vallarta e ir a ver si Pedro Moreno o Hidalgo, o ya de plano Juan Manuel, están más desahogadas. Pero por Prado cabe un auto a la vez. Y en Vallarta no hay semáforo.

La fila de carros y camiones empieza en Chapultepec. Cualquier peatón avanza más rápido, salvo en los casos en que un chofer desespera y se sale de López Cotilla. La diferencia entre desesperar y perseverar es seria.

Ayer, a las 14:00 horas, el conductor de una pick-up blanca decidió perseverar. Tardó 10 minutos en llegar a la esquina de Robles Gil. Sigue Argentina, que topa en López Cotilla, y luego Prado. Sobre la banqueta derecha de López Cotilla hay autos estacionados, así que sólo quedan dos carriles. Hay que dar vuelta a la izquierda para salir por Prado, pero sobre la banqueta izquierda de Prado hay autos estacionados, así que sólo queda un carril. Igual que otras varias decenas de autos, la pick-up tarda nueve asoleados minutos desde Robles Gil hasta que puede cruzar Vallarta. A tres minutos por cuadra.

El conductor era un hombre de lentes oscuros, pero no hacía falta mirarle los ojos: se estaba riendo solo. Quizá por desesperación.


Ciudad “imposible”



La meta es llegar a las 10:00 horas al Centro. El punto de origen, la Zona Industrial. Un trayecto que no debería durar más de 25 minutos ahora se convierte en una misión imposible.

Las largas filas que se forman sobre 8 de Julio, cuadras antes de Washington, por las obras de repavimentación que realiza el Ayuntamiento, son “interminables”. Tan sólo cruzar el paso a desnivel de 8 de Julio lleva más de 15 minutos. Gente desconcertada y desesperada, en medio de un verdadero caos vial.

Trabajadores de la obra intentan poner orden ante la falta de señalización, agentes de tránsito y cultura vial de los automovilistas. Por fin se puede ver el semáforo, tan sólo cinco vehículos para cruzar Washington y, sin embargo, hay que esperar dos luces verdes más.

Cruzar fue sólo la primera fase. Del otro lado las cosas no son mejores. El carril de ida está cerrado y el de vuelta se habilitó para circular de Sur a Norte. De pronto, decenas de vehículos distribuidos en dos carriles que intentan cruzar, en lo que dura la luz verde,  deben integrarse en un solo carril.

La anarquía explota. Unidades del transporte público, automovilistas y hasta motociclistas brincan el camellón. Quieren alejarse del caos. Pero sigue otro frente de obra.

Al final, no se logró la misión. 17 minutos tarde y pocas ganas de volver a circular en esta “ciudad imposible”.

Temas

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones