Miércoles, 10 de Junio 2026
Internacional | El presidente estadounidense repitió que sería inapropiado juzgar a los agentes que aplicaron las torturas

Obama abre la puerta al enjuiciamiento de ideólogos de la tortura

La unión ACLU pidió a la justicia norteamericana que investigue la práctica de torturas en la lucha antiterrorista, durante el gobierno del presidente George W. Bush

Por: AFP

WASHINGTON,ESTADOS UNIDOS.- El presidente estadounidense, Barack Obama,  abrió el martes una puerta para el enjuiciamiento a los autores de la doctrina  jurídica que respaldó el uso de torturas en la lucha antiterrorista, mientras  que una organización de derechos humanos pidió que la justicia investigue las  torturas.

La Unión Estadounidense por las Libertades Civiles (ACLU) pidió a la  justicia norteamericana que investigue la práctica de torturas en la lucha  antiterrorista, durante el gobierno del presidente George W. Bush.

Obama hizo una distinción entre los agentes que llevaron a cabo  interrogatorios severos permitidos por la Casa Blanca tras los ataques del 11  de setiembre de 2001 y los funcionarios jurídicos que justificaron esos  métodos.

El presidente estadounidense repitió que sería "inapropiado" juzgar a los  agentes que aplicaron las torturas, pero justificó una acción legal sobre los  ideólogos que respaldaron estas prácticas por parte de la CIA en los  interrogatorios a acusados de terrorismo durante el gobierno de Bush.

"Con respeto a aquellos que tomaron esas decisiones legales, diría que esto  correspondía más a una decisión del fiscal general", precisó el mandatario.

El gobierno estadounidense difundió el jueves cuatro documentos redactados  por Jay Bybee y Steven Bradbury, abogados del departamento de Justicia durante  el gobierno de Bush, que daban el marco legal al programa de interrogatorios a  los detenidos en la "guerra contra el terrorismo".

Dichos interrogatorios incluían técnicas ampliamente consideradas como  tortura, como el caso del "submarino", en el cual al detenido se le impide  respirar hasta estar cerca de la asfixia.

Los textos hechos públicos incluyen una larga lista de cosas que se le  podía hacer a un prisionero. Se menciona, por ejemplo, obligarlos a estar  desnudos, golpearlos en la cara y el abdomen, impedirles dormir, someterlos a  "posiciones estresantes" y manipular su alimentación, todo lo cual -según los  funcionarios- no podía ser considerado tortura.

En cuanto a la ACLU, en 2007 denunció a una empresa aérea sospechosa de  participar en los vuelos secretos de la CIA. La demanda fue contra una filial  del grupo Boeing, Jeppesen Dataplan, sospechosa de haber sido uno de los  principales proveedores logísticos de los aviones usados por el servicio de  inteligencia estadounidense.

Uno de los demandantes, Binyam Mohamed, de nacionalidad etíope, afirmaba  haber sido transportado secretamente de esta manera a Marruecos para ser  torturado en 2002, y a Kabul, en Afganistán, en 2004, donde fue igualmente  torturado antes de ser transferido a Guantánamo, donde sigue preso, sostiene la  ACLU.

Pero la denuncia fue rechazada sin ni siquiera ser examinada, a petición  del gobierno de Bush, aduciendo que concernía actividades secretas que no  podían ser confirmadas ni desmentidas.

"Esta lógica ya no es válida porque los métodos (de interrogatorio) son  ahora públicos y porque fueron expresamente prohibidos", indica Ben Wizner,  abogado de la ACLU.

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