Domingo, 19 de Octubre 2025
Internacional | Autoridades ratifican el exceso de velocidad como causa principal

Tren español volcó mientras el maquinista hablaba por celular

El conductor Francisco José Garzón Amos reconoció que se despistó y cuando frenó ya era demasiado tarde

Por: EFE

Ofrendas en el sitio del siniestro. Ayer, 66 heridos continuaban hospitalizados, 15 de ellos en estado crítico, incluido un menor. AP /

Ofrendas en el sitio del siniestro. Ayer, 66 heridos continuaban hospitalizados, 15 de ellos en estado crítico, incluido un menor. AP /

MADRID, ESPAÑA (31/JUL/2013).- El tren que descarriló en Santiago de Compostela causando 79 muertos lo hizo a 153 kilómetros por hora en una zona limitada a la mitad, revelaron las cajas negras mostrando que el maquinista hablaba por teléfono con un colega en el momento del accidente.

El pasado 24 de julio a las 20:42 horas, el convoy procedente de Madrid con más de 250 personas a bordo había descarrilado en una curva peligrosa a cuatro kilómetros de la Estación de Santiago, una zona donde la línea, de alta velocidad hasta ese momento, se transforma en vía convencional y la velocidad se limita a 80 kilómetros por hora.

“En el momento de la salida de vía, el tren circulaba a 153 kilómetros por hora”, informó el Tribunal Superior de Justicia de Galicia tras analizar el contenido de las cajas negras.

“En los kilómetros previos al momento del descarrilamiento” el convoy circulaba a 192 kilómetros por hora, precisó, asegurando que “segundos antes del accidente se activó un freno”.

La hipótesis de un exceso de velocidad había sido la privilegiada hasta ahora por los investigadores de esta tragedia que conmocionó al país.

Según la prensa española, el maquinista, Francisco José Garzón Amo, un experimentado profesional de 52 años, ya había reconocido ante el juez el domingo circular a una velocidad muy superior a la permitida.

Imputado de “homicidio por imprudencia”, el conductor habría afirmado que, pese a haber realizado en 60 ocasiones ese recorrido, se había despistado y cuando comenzó a frenar era demasiado tarde.

Los datos extraídos de las cajas negras confirmaron la distracción del maquinista en el momento del accidente.

“Del audio almacenado en las cajas negras se pudo saber que el maquinista hablaba por teléfono con personal de Renfe”, la compañía de  ferrocarril española, aparentemente con un controlador, explicó el tribunal.

Minutos antes del accidente, el maquinista “recibió una llamada en su teléfono profesional para indicarle el camino que tenía que seguir al llegar a Ferrol”, su destino final. “Del contenido de la conversación y por el ruido de  fondo parece que el maquinista consulta un plano o algún documento similar en papel”.

El accidente se produjo en una línea de alta velocidad utilizada también por trenes convencionales que no está equipada con un sistema de frenado  automático en caso de exceso de velocidad.

Según un responsable sindical, el propio Garzón había alertado a sus superiores de la insuficiencia de seguridad en este tramo.        

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