Internacional | Presidente refuerza lazos con China Republicanos critican impacto del presupuesto Según la oposición, la comunidad hispana será la más afectada por el proyecto fiscal del mandatario estadounidense Por: EL INFORMADOR 15 de febrero de 2012 - 03:12 hs El vicepresidente chino, Xi Jinping (izquierda) se reúne con Barack Obama. REUTERS / WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (15/FEB/2012).- Un día después de que el presidente de Estados Unidos, Barack Obama, diera a conocer el presupuesto del año fiscal 2013. Los republicanos aseguran que el proyecto representa un grave prejuicio a la comunidad hispana en Estados Unidos porque la búsqueda de nuevos impuestos impide que el sector privado inyecte dinero necesario para generar empleos, dijo el Comité Nacional Republicano. El congresista republicano Mario Díaz-Balart dijo que las críticas de su partido al proyecto muestran un desacuerdo entre ambos partidos sobre el rol del Estado en la creación de empleo. Señaló que la tasa de desempleo entre hispanos es superior a 8% de la población general estadounidense. Pero alegó que la propuesta de recaudar 1.5 billones de dólares en impuestos nuevos afectará principalmente a las empresas, cuyo crecimiento enfrentaría más obstáculos. Además de la reacción republicana, México y Colombia aseguraron que los recortes que la Unión Americana piensa hacer a ambos países en materia de terrorismo y lucha contra el narcotráfico no los afecta. Obama busca con estas propuestas atraer a la clase media, un sector que le ha dado la espalda en momentos electorales, ya que encuestas recientes muestran que la mayoría de los estadounidenses consideran que los contribuyentes de más ingresos no pagan suficientes impuestos. Con su proyecto presupuestario de 3.8 billones de dólares para el año fiscal del 2013 —que empieza el primero de octubre de 2012— Obama planea reducir en 10 años el déficit presupuestario en cuatro billones de dólares, aunque no contempla grandes modificaciones a los programas de asistencia social. Las críticas se desatan al mismo tiempo que una encuesta dejaba al descubierto que los aspirantes presidenciales republicanos Mitt Romney y Rick Santorum se encuentran en un virtual empate técnico. El sondeo de CNN y ORC señala que entre los republicanos y los independientes que se inclinan por el Partido Republicano, 34 % apoya a Santorum, ex senador de Pensilvania, y 32 % al ex gobernador de Massachusetts, que ha liderado o estado en los puestos más altos de las encuestas desde el año pasado. Relación con el país asiático El vicepresidente chino, Xi Jinping, expresó su voluntad de “expandir la cooperación” con Estados Unidos y ofreció un diálogo “franco y constructivo” en materia de derechos humanos, en el primer día de su visita oficial a Washington. Xi, del que se da por seguro que se convertirá en el sucesor de Hu Jintao al frente de su país a lo largo de los próximos 12 meses, se reunió en la Casa Blanca con el presidente y con su homólogo estadounidense, Joe Biden, para abordar los distintos aspectos de una relación bilateral tan compleja como importante. El vicepresidente chino defendió el historial de su país de respeto a las libertades pero afirmó que “siempre hay espacio para la mejora en lo que respecta a los derechos humanos”. Previamente, en sus reuniones en la Casa Blanca, el mandatario de la República Popular había asegurado que durante su visita esperaba “establecer consenso, expandir la cooperación y profundizar la amistad”. El Gobierno estadounidense también reclama a China que haga más para combatir la piratería, y Obama anunció el mes pasado la creación de una unidad que tendrá como misión principal precisamente combatir las falsificaciones procedentes de ese país. Análisis Obama alista sus armasEnrique Toussaint, periodista. No va a negarse a sí mismo: Barack Obama enfrentará un polarizado año electoral dando prioridad a los temas que han desgastado y caracterizado a su administración. Seguridad social e impulso al sector sanitario, a través de Medicaid y Medicare, son los ejes presupuestales que más crecen en las cuentas naciones que envió Obama al Congreso (partidas que son seis veces el presupuesto de México). Las estampas de socialista y las acusaciones del cuartel republicano en torno a su deseo de convertir a Estados Unidos en un país europeo, no pesan en la estrategia electoral de Obama. El desempleo estructural pesa más que su aparente vulneración a las raíces meritocráticas de la sociedad americana. Obama sabe que una tasa de desempleo que supere 9% es una losa muy pesada para buscar la reelección. Ningún presidente de Estados Unidos ha podido repetir periodo con un nivel de desocupación que exceda 8.5 por ciento. La austeridad económica y el repliegue del Estado no son alternativas para Obama; la recuperación de la economía norteamericana debe de venir, en un primer momento, desde el históricamente odiado Leviatán. Las promesas de la reducción del déficit serán apuestas para un segundo periodo, imposibles de cumplir cuando el reclamo generalizado se centra en la debilidad de la economía de Estados Unidos y la desconfianza rampante. No es tiempo para castigos, no es tiempo para ajustes o reducciones severas. Ante esta realidad, el gasto en defensa surge como un tópico sacrificable. Las guerras, han contribuido al déficit presupuestal de Estados Unidos, sin embargo la salida de Iraq y el cambio de la estrategia en Afganistán, permiten que Estados Unidos pueda reorientar hacia la recuperación económica y la infraestructura algunas partidas presupuestales. Sin embargo, la apuesta de Obama por impulsar el tema de la desigualdad como eje de campaña, no es solamente una estrategia discursiva. Esta idea de que la desigualdad que ha crecido exponencialmente en los últimos años, atenta contra las libertades que identifican a la sociedad americana, comienza a evidenciar arrastre electoral. Según el New York Times, más de 70% de los ciudadanos de nuestro vecino del norte, consideran que Estados Unidos se ha convertido en un país con altos niveles de inequidad. Ante esto, la retórica republicana de impedir tasas más altas de impuestos a los deciles más ricos de la población, comienza a sonar reaccionaria, o una enfermedad de “severo conservadurismo” como ampliamente explicó en su columna del lunes el economista y ganador del Premio Nobel Paul Krugman. El presupuesto de un país refleja fidedignamente las prioridades de un Gobierno. Obama ha decidido combatir con sus propias armas; ha dejado de lado el pragmatismo que lo caracterizó tras perder la mayoría legislativa en 2010, y ha renunciado a la idea de mandar señales de concordia al electorado republicano que difícilmente apostará por su reelección. Por el contrario, Obama se lanza con un Estado fuerte en los hombros: más inversión pública en infraestructura y la consolidación de una red de seguridad social capaz de atenuar las diferencias económicas en un país que se ha tornado altamente desigual. La fórmula Keynes de “abrir y tapar baches” y el “New Deal” de Franklin D. Roosevelt, son las estrategias presupuestales que sustentan el futuro político de Obama. Temas Norte América Estados Unidos Barack Obama Lee También Lemus responde a Riva Palacio Entra en vigor prohibición a Vector, CIBanco e Intercam Palabras de Trump, “groseras e ignorantes con Colombia”: Gustavo Petro Lugar de Sudamérica prohíbe Halloween por usar símbolos vinculados a la muerte Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones