Internacional | Fue insultado durante una referencia a los inmigrantes ilegales Obama defiende ante Congreso reforma sanitaria inmediata El presidente estadounidense, entre fuertes aplausos de los demócratas, procedió a enumerar los detalles de la medida y refutar lo que consideró 'mentiras' en torno a ella Por: EFE 9 de septiembre de 2009 - 21:35 hs ESTADOS UNIDOS.- El presidente de Estados Unidos, Barack Obama, defendió ante el Congreso la necesidad de una reforma sanitaria que representará un profundo cambio, según la describió en una intervención en la que fue insultado durante una referencia a los inmigrantes ilegales. Obama, cuyos índices de aprobación han caído en parte debido a la pérdida de apoyo entre el público a la reforma, buscó retomar la iniciativa con su comparecencia ante el Congreso, en la que, entre fuertes aplausos de los demócratas, procedió a enumerar los detalles de la medida y refutar lo que consideró "mentiras" en torno a ella. Así, afirmó, la reforma dará mejor protección a aquellos que ya cuentan con seguro médico, pues prohibirá que las aseguradoras puedan rechazar a nadie por problemas médicos previos. También hará más barato el acceso a una cobertura médica de calidad, sostuvo Obama, al establecer la creación de una Bolsa de seguros que compitan entre sí en un plazo de cuatro años. A cambio de este abaratamiento, las empresas grandes deberán ofrecer cobertura médica a sus empleados y los individuos tendrán que estar asegurados obligatoriamente, a menos que de veras no se lo puedan permitir. El presidente defendió la posibilidad de una opción pública -un seguro patrocinado por el Estado que competiría con las empresas privadas-, una de los aspectos más controvertidos de la reforma. Obama, que subrayó que esa opción sólo estaría disponible para los más desfavorecidos, también apuntó que esa posibilidad "sólo es un medio para lograr un fin", la cobertura asequible para todos, y "debemos mantenernos abiertos a otras ideas para lograr nuesta meta". Según el presidente estadounidense, existe un "amplio consenso" en torno a la mayor parte del contenido de la reforma, si bien persisten "diferencias significativas", reconoció, entre las risas de los republicanos.No fue la única interrupción, pues también se oyó un grito de "¡Miente!", pronunciado por el representante republicano de Carolina del Sur Joe Wilson, cuando Obama aseguró que la reforma no se aplicaría a los inmigrantes ilegales. El presidente también rechazó otros rumores, como el que se vayan a crear "comités de burócratas con el poder de matar a los ciudadanos ancianos" o se vaya a destinar dinero a costear abortos. "Se ha acabado el momento de las rencillas, se ha acabado el momento del politiqueo. Ha llegado el momento de actuar", consideró Obama, que apuntó no sólo al imperativo moral de reformar un sistema que excluye de la cobertura sanitaria a 47 millones de ciudadanos sino a la necesidad económica pues, según recordó, la sanidad en Estados Unidos gasta 1.5 veces más por persona que cualquier otro país. El costo total de la iniciativa, consideró, rondará los 900 mil millones en diez años, aunque prometió reiteradamente que "el plan no aumentará nuestro déficit presupuestario", una de las grandes críticas de la oposición republicana.El momento más emotivo de la jornada se produjo cuando Obama citó una carta póstuma del senador Ted Kennedy, quizás el mayor partidario de la reforma en el Congreso y fallecido el pasado agosto de cáncer cerebral, en la que el legislador recordaba que se trata "de principios fundamentales de justicia social y el carácter de nuestro país". Mientras Obama hablaba, en la balconada de la Cámara de Representantes le escuchaban dos hispanos incluidos entre los invitados de la primera dama, Michelle Obama, por sus experiencias de primera mano con el sistema sanitario actual. Sergio Olaya, un estudiante de 23 años, se vio obligado a vender la casa familiar para costear las deudas médicas dejadas por su madre tras morir de cáncer, mientras que Yolanda Peña, de Texas, debe hacer frente no sólo a sus propios costes sino a los dejados por su hermano, fallecido el pasado agosto. En su discurso de réplica, ofrecido tras la intervención presidencial, los republicanos se mostraron escépticos sobre las propuestas de Obama. El congresista Lincoln Díaz Balart, que ofreció la réplica en español, aseguró que "podemos llevar a cabo una reforma mejor". "La propuesta presentada por los demócratas costaría aproximadamente un billón de dólares, crearía 53 nuevas burocracias, e impondría nuevos impuestos a pequeñas empresas e individuos por aproximadamente 600 mil millones de dólares", sostuvo Díaz Balart. Temas Norte América Estados Unidos Barack Obama Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones