ALEPO, SIRIA (18/DIC/2016).- Rebeldes y civiles sirios atenazados por el hambre y en medio de un frío glacial, esperaban la reanudación de las evacuaciones en el último reducto rebelde de Alepo, mientras la Cruz Roja llamaba a los beligerantes a alcanzar un acuerdo para “salvar miles de vidas”.El reinicio de las evacuaciones sigue siendo incierta. Podrían reanudarse hoy, según un responsable rebelde, aunque el régimen, que las suspendió el viernes, no lo ha confirmado.Según el emisario de la ONU para Siria, Staffan de Mistura, quedan unos 40 mil civiles en la reducida zona que todavía controlan los insurgentes en Alepo así como entre mil 500 y cinco mil combatientes con sus familias.Una vez terminada la operación de evacuación, el régimen podrá proclamar el control total, lo que supondría su mayor victoria desde el inicio del conflicto en 2011.En el barrio de Al Amiriyah, todavía parcialmente en manos de los rebeldes, miles de personas, incluidos niños, pasaron la gélida noche, con temperaturas de menos 6º C, esperando en medio de las ruinas.