Jueves, 09 de Octubre 2025
Internacional | Rajoy critica protesta en momento de crisis económica

Gritan: ¡Cataluña libre!

Con cifras que señalan hasta dos millones de asistentes, las calles de Barcelona fueron tomadas por quienes desean que la región se independice de España

Por: EL INFORMADOR

BARCELONA, ESPAÑA (12/SEP/2012).- Miles de personas marcharon por las calles de Barcelona para pedir la independencia de Cataluña, con motivo de la celebración del día de esa comunidad en el Noreste de España.

La manifestación, convocada por la Asamblea Nacional de Cataluña, tuvo el apoyo del Gobierno regional y de dirigentes de la coalición Convergencia i Unió (CiU), Esquerra Republicana de Cataluña (ERC), Iniciativa Cataluña Verdes, y de líderes del Partido Socialista.

Coincidiendo con la Diada, la fiesta nacional catalana, la marcha de este  año se ve impulsada por una situación económica que obligó a esta región a pedir un rescate de cinco mil 023 millones de euros al gobierno  central, por cuyo sistema fiscal se siente perjudicada.

Según los organizadores, a la manifestación habrían asistido unos dos millones de personas, mientras que la Policía local indicó que fueron un millón y medio, pero la Delegación del Gobierno reportó unos 600 mil.

Durante la manifestación se mostraron miles de banderas de la comunidad catalana a las que se añade un elemento que distingue su sentido de independencia, así como pancartas en las que se expresó el reclamo de la desvinculación con España.

La protesta independentista fue criticada por el presidente del Gobierno español, Mariano Rajoy, quien aseguró que no es momento para este tipo de reivindicaciones cuando la economía nacional y la regional tienen graves problemas.

“Si en algún momento de la historia reciente de España es importante que  trabajemos juntos para mejorar la prosperidad y el bienestar  de los ciudadanos, crear empleo, afrontar esta crisis y darle solución, me  parece que ese momento es ahora”.

Según Cataluña, el Estado español, que recauda los impuestos, no devuelve  lo suficiente a esta región, que con cerca de 200 mil millones de euros  representa una quinta parte del Producto Interior Bruto (PIB) del país.

Artur Mas, presidente de Cataluña, tiene prevista una reunión con Mariano Rajoy para el 20 de septiembre, en Madrid.

Hecho excepcional desde la marcha histórica de 1977 a favor de la autonomía  de la región, la Asamblea Nacional Catalana logró reunir, pese a las disensiones, a casi todas las otras  organizaciones soberanistas; aunque Mas anunció que no participaría por su  papel como “presidente de todos los catalanes”, llamó a salir a las calles.

LA CIFRA

51% de los catalanes votarían por la independencia de la región

Análisis
Entre el chantaje y la reivindicación


Jaume Mor (editor)

La ideología no admite matices. Y en la crisis económica más fuerte que ha impactado a España desde la consolidación de la democracia, los números no mienten: más de la mitad de los catalanes estaría  a favor de la independencia, cifra que se ha duplicado sostenidamente desde 2004 cuando los socialistas alcanzaron el poder en la Generalitat.

Más de millón y medio de personas se manifestaron en la Diada, día que se conmemora la caída de Barcelona en manos de las tropas borbónicas, lo que significó la pérdida de la independencia de Catalunya. Socialistas, autonomistas e independistas inyectaron de pluralidad a una celebración que solía incluir a los grupos políticos más vinculados al independentismo: Esquerra Republicana, Solidaritat Catalana  y algunas alas de Convergencia I Unió (CiU, el partido gobernante).

El festejo del 11 de septiembre en Catalunya se enmarca en un contexto propicio para el incremento de los impulsos nacionalistas: una crisis económica que tiene a Catalunya en altos niveles de déficit fiscal y con posibilidades de impago; un Gobierno emanado del Partido Popular que se niega a renegociar el estatuto y el pacto fiscal catalán; y una serie de declaraciones de altos mandos del Partido Popular que han condenado las manifestaciones catalanistas. Sin embargo, en el seno de las manifestaciones coexisten distintas tendencias para resolver la “cuestión catalana”: desde aquellos que no ven una puerta más que el independentismo; los que apuestan por una salida federalista, y los que quieren otro pacto fiscal que mejore las condiciones de Catalunya.

Detrás de las protestas hay una realidad innegable: el pacto fiscal que regula la relación entre Madrid y Catalunya es simplemente injusto y regresivo. Catalunya aporta más de una cuarta parte del PIB de España, y recibe presupuestalmente muy poco, lo que provoca déficit y precariedad de servicios públicos.

Parece que lejos quedaron los años pactistas del CiU (los de la presidencia de Jordi Pujol), y ahora la Generalitat está dispuesta a radicalizar su discurso hasta poner contra la pared al Estado español.

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