Miércoles, 05 de Noviembre 2025
Internacional | El mandatario difunde el jueves el Plan Nacional de Empleo

Falta de trabajo pone a Obama contra la pared

A 14 meses de las elecciones presidenciales, la tasa de paro en EU supera niveles históricos: 9.1 por ciento

Por: EL INFORMADOR

Casi cuatro de cada 10 norteamericanos creen que el desempleo es el principal problema de Estados Unidos. AP  /

Casi cuatro de cada 10 norteamericanos creen que el desempleo es el principal problema de Estados Unidos. AP /

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS (05/SEP/2011).- “¡Es la economía, estúpido!”, fue la frase que le dio a Bill Clinton la victoria en la elección presidencial contra George Bush padre. En la actualidad, esa frase se podría convertir en: “¡Es el desempleo, estúpido!”, la clave para la reelección de Barack Obama.

Como sostiene Paul Krugman, una de las plumas más leídas por el establishment liberal en los Estados Unidos, el desempleo es un problema mayor que la deuda, ante esto el Estado debe fomentar urgentemente una política económica que favorezca el empleo. “Obama no debe confundir sus objetivos, en una etapa de recuperación económica, la estabilización de la demanda agregada, es fundamental, mucho más que la lucha contra el déficit”.

En la actualidad, la tasa de desempleo en la Unión Americana se ubica en 9.1%, lo que es 30% mayor que la cifra de desocupación con la que se encontró Obama cuando llegó al Despacho Oval. Y esto no es todo, las predicciones de las oficinas de análisis económico a nivel nacional, auguran un futuro poco prometedor. Según el Centro de Estudios sobre Política Económica de la Universidad de Stanford, si el presidente no aplica medidas orientadas a la recuperación del trabajo, la desocupación puede incluso alcanzar 12%, lo que constituiría la peor cifra en casi un siglo.

De cara al anuncio en materia de política laboral que ofrecerá Obama el jueves, las especulaciones son muchas y variadas.

Por un lado, el ala de pensadores económicos que consideran que el Estado juega un papel esencial en esta coyuntura, creen que el Gobierno federal de Estados Unidos debe adquirir un papel protagónico en inversiones en infraestructura, tanto mediante la propia participación de la entidad estatal como fomentando la incorporación de la iniciativa privada, que no ha recuperado sus niveles de inversión desde la crisis económica de 2008-2009.

Por el otro lado, otros economistas, como el mismo Paul Volcker (asesor económico presidencial), creen que la recuperación del mercado laboral tiene que estar acompañada de incentivos fiscales para que las empresas puedan acelerar la contratación y dinamizar la rotación de personal.

Sin embargo, como advierte Jay Indishead, decano de la Universidad de Minnesota, seguramente “el programa de Obama será una variada mezcla de ambas estrategias”.

No empleo, no reelección

Las encuestas de percepción política más extendidas en Estados Unidos sostienen que el empleo se ha convertido en la primera prioridad de la sociedad estadounidense de cara a los comicios presidenciales de noviembre de 2012.

Según la casa encuestadora Gallup, casi cuatro de cada 10 norteamericanos creen que el desempleo es el principal problema de su país, un porcentaje mayor a los dos de cada 10 que identifican en la seguridad el principal reto de Obama.

La cadena de televisión CNN, en su última encuesta, revela que 36% de los estadounidenses admiten una alta preocupación por la situación del empleo en su país; le sigue la inflación que inquieta a uno de cada cinco habitantes del vecino del Norte y 11% se preocupan por los impuestos.

Analistas estadounidenses coinciden que la prueba electoral más importante para el inquilino de la Casa Banca no es Afganistán, Iraq o la misma Libia, sino los asuntos internos, la economía en específico.

Si Obama logra reducir el desempleo a 6% o 7%, que son los niveles históricos del país, tendrá prácticamente la reelección en la bolsa. Por el otro lado, si el mandatario sufre una agudización de esta crisis laboral, su futuro político está en riesgo.

Republicanos en alerta


Con un ojo puesto en las encuestas abiertas a la población en general y con el otro en las primarias republicanas, los más importantes precandidatos de este partido se han lanzado a culpar a Obama por la crisis del empleo.

Mediante el uso de analogías ligadas al rescate de los gigantes financieros en 2008-2009, los republicanos le cargan contra el presidente por los millones de desempleados que dejó la crisis.

De la misma manera, como sostuvo Rick Perry, el abuso del seguro de desempleo también ha hecho que muchos tomen ventajas de sus beneficios, y dejen de buscar inserción en el mercado laboral.

El anuncio del jueves es, quizá, la última estrategia para tratar de recuperarse de la lucha por el acuerdo del techo de la deuda, que lo dejó en condiciones de debilidad política y con poca interlocución con el Partido Republicano, que controla la Cámara Baja en Estados Unidos.

Análisis
En busca de la reelección, en un ambiente difícil


Por Charles Babington

El presidente Barack Obama enfrenta una larga campaña de reelección en medio de un ambiente económico difícil en el que su propio gobierno reconoce hay pocas posibilidades de una recuperación importante antes de los comicios de noviembre de 2012.

La propia oficina presupuestaria de Obama ha pronosticado que la tasa de desempleo permanecerá en 9%, una cifra escalofriante para cualquier presidente que busca un segundo periodo.

El futuro, no obstante, no es del todo desalentador para Obama. Los republicanos, quienes están bajo la fuerte influencia del movimiento conservador del Partido del Té, podrían nominar a un candidato tan problemático o derechista que —según esperan los demócratas— Obama podrá convencer a los estadounidenses para darle otra oportunidad en lugar de arriesgarse a la alternativa.

Los demócratas reconocen que Obama, quien ganó las elecciones presidenciales de 2008 con un mensaje de esperanza y cambio, tendrá que luchar por un segundo periodo con una campaña agudamente negativa.

Son evidentes las fortalezas y debilidades de sus posibilidades.

La tasa de desempleo el año próximo probablemente será la más alta durante una elección presidencial desde 1940. Los precandidatos republicanos favoritos, sin embargo, han desestimado la Seguridad Social, han modificado sus posiciones acerca de asuntos claves y hecho otras cosas que los pueden volver blancos fáciles para la campaña bien financiada de Obama.

El estratega demócrata Doug Hattaway dijo que los precandidatos republicanos, incluidos el gobernador de Texas Rick Perry y el ex gobernador de Massachusetts Mitt Romney, podrían ahuyentar a los votantes independientes con su apoyo a las políticas del Partido del Té en torno a los impuestos, el gasto público y recortes de programas sociales.

Obama “debería agruparlos a todos como similares y obligarlos a explicar sus políticas de destrucción de todo lo construido anteriormente”, sostuvo Hattaway, un ex asesor de Hillary Rodham Clinton, la rival de Obama para la nominación demócrata en 2008 y ahora secretaria de Estado.

Para lograr eso, Hattaway dijo que Obama deberá vincular a los candidatos con los republicanos del Congreso, a quienes los demócratas culpan por el estancamiento de la tasa de desempleo y la reciente reducción en la calificación de calidad crediticia de Estados Unidos.

Pero podría ser difícil hacer ese vínculo.

Los precandidatos republicanos han evitado inmiscuirse en los detalles de las acres batallas en Washington en torno al déficit fiscal. Por ahora, pueden criticar al presidente sin ofrecer alternativas específicas y concretas.

“El presidente Obama estuvo a cargo de una economía que no creó ningún empleo el mes pasado, y eso es inaceptable”, afirmó Romney el viernes.

Sin embargo, la influencia del Partido del Té y otros grupos conservadores podría abrirle algunas posibilidades a Obama, al colocar a los republicanos en un campo tan derechista que la elección de los candidatos genere el riesgo de ahuyentar a los votantes independientes.

Durante un debate el mes pasado, los principales precandidatos republicanos prometieron oponerse a un plan de recorte del déficit incluso si elimina 10 dólares de gasto por cada dólar que recauda con nuevos impuestos. Perry, quien lanzó su campaña después del debate, también ha sostenido una postura dura en torno al incremento de impuestos.

Charles Babington, articulista de la agencia Associated Press

GUÍA
El laberinto

¿Por qué el desempleo está tan alto en Estados Unidos?


Según especialistas de distintas universidades en la Unión Americana, el problema del desempleo surge de la desconfianza de los patrones, que ante un panorama económico incierto prefieren, en el mejor de los casos, recortar personal y en el peor, despedir trabajadores.

¿Qué medidas se pueden implementar para reavivar el mercado laboral?

Analistas recomiendan incentivar a la empresa con disminuciones fiscales que los incite a arriesgar en la contratación de personal; también, instan a fomentar el crédito para instalar micro, pequeñas y medianas empresas; y por último, desarrollar infraestructura, tanto dirigida desde el Gobierno como por la iniciativa privada.

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