Viernes, 17 de Octubre 2025
Internacional | No por una cuestión de amores

Dos mujeres arrebatan la tranquilidad de Lula da Silva

El pasado parece ajustarse cuentas al mandatario brasileño a través de dos de sus mujeres políticas que más lo conocen

Por: EL INFORMADOR

BUENOS AIRES, Argentina.- A Luiz Inacio Lula da Silva hay dos mujeres que ya le quitan el sueño. No por una cuestión de amores, pero sí alteran su otro “amor”, su pasión más grande, la política.

El futuro de Lula. La ministra jefa de la Casa Civil, Dilma Rouseff y la carismática ex ministra de Medio Ambiente, Marina Silva, quien se desmarcó del Partido de los Trabajadores (PT), para intentar con una candidatura alternativa y entorpecer todavía más los planes presidenciales.

Rouseff, una ex líder guerrillera de 62 años, es desde hace casi un año la candidata oficial del PT y del presidente. Un cáncer linfático, del que se recupera mediante radioterapia, fue el primer escollo de su candidatura. Su intención de voto está lejos, muy lejos (21 puntos abajo) de la del gobernador paulista y candidato por el Partido Socialdemócrata Brasileño (PSDB), José Serra, aunque la campaña —y por ende el poderío de la maquinaria estatal y PT aún no fue puesta en marcha— aún no arrancó y la postulante divide aún su tiempo entre despachos oficiales y médicos.

Pero la reciente renuncia de Silva, de 51 años, al partido y su anuncio de ingreso al Partido Verde, primer paso para una candidatura ecologista y alternativa, podrían complicar y mucho los planes de Lula y de Rouseff.

Hija de “garimpeiros” (recolectores de caucho) en el empobrecido Acre amazónico, Silva es una de las defensoras del medio ambiente y del Amazonas más reconocida de Brasil. Militante petista desde su juventud, fue la mano derecha del asesinado ecologista Chico Méndes, y ministra estrella del Gobierno de Lula hasta que en 2008, por desavenencias por los planes del presidente para permitir la producción agraria en el Amazonas, renunció, denunciando que la deforestación en uno de los pulmones más importantes del planeta, “asciende a 96 mil kilómetros cuadrados”.

Su dimisión fue vista como una muestra más del viraje ideológico que el Gobierno de Lula le imprimió al PT. Desde entonces Silva se mantuvo en silencio, hasta que el escándalo que envuelve al presidente del Senado y ex mandatario (1985-1990), José Sarney, por irregularidades con las finanzas de la Cámara, la llevó a renunciar al PT, de la que fue fundadora, como Lula.
“Se dejaron de lado las banderas de transparencia y ética. No tiene sentido seguir”.

Silva prepara para los próximos días su ingreso al Partido Verde, que lidera otro disidente del PT, el ex diputado y ex guerrillero Fernando Gabeira. En tanto, en declaraciones al matutino La Folha de Sao Paulo, ya vislumbra los problemas que tendrá su carrera al Palacio del Planalto en las elecciones de octubre de 2010: “Será como una pelea entre David y Goliat. Si comparemos el tiempo de publicidad en televisión que tendrá por ley la candidatura del PT, más todos los planes sociales del Gobierno con actos en cinco mil municipios y una militancia de 1.6 millones de afiliados, con la de un partido chico, con menos de dos minutos de televisión, sin actos”.

“La Dama de Hierro” brasileña

Menos carismática, pero efectiva a la hora de gestionar Rousseff, se ganó el mote de “La Dama de Hierro” brasileña. Fue la responsable de enderezar el rumbo del Gobierno después de los cimbronazos que le llevaron a la renuncias de varios ministros como su antecesor, José Dirceu o el de Hacienda, Antonio Palocci, por presunta corrupción y es la persona en la que Lula deposita la confianza de su Gobierno.

Incluso el presidente resistió a las presiones de reemplazarla como candidata cuando trascendió su enfermedad. “Tengo un sueño. Después de un obrero presidente es hora de que una mujer gobierne en Brasil y esa mujer es Dilma”, dijo Lula el día que lanzó como candidata a su sucesión.

El jefe de Estado guardó silencio ante la salida de Silva y su posible candidatura. Pero cerca del mandatario aseguran que lo que lo inquieta es la posibilidad de “que la candidatura de Marina le reste votos a Dilma ante un Serra que está cerca de su techo electoral y que la propia Dilma no termine de estar lista para abocarse de lleno a la campaña”.
Lula se negó a la idea de un tercer mandato, pero no renunció a convertirse en el “gran elector” de su sucesor. Tal vez atesorando el proyecto que alguna vez le dijo su amigo Frai Betto a un periodista. (El Universal)

FRASE
Lula intentará volver a la presidencia en 2014. Su dilema pasa por dos mujeres candidatas: Dilma y Marina. Frai Betto, amigo del presidente Luiz Inacio Lula da Silva.

Temas

Lee También

Recibe las últimas noticias en tu e-mail

Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día

Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones