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Viernes, 15 de Diciembre 2017
Internacional | Continúa el cómputo en varios estados

Demócratas controlan Congreso pero buscan gobernar desde el centro

Es la primera vez desde el 92, que los demócratas lideran el Congreso

WASHINGTON, ESTADOS UNIDOS.- La oposición demócrata regresa al Congreso de EU más fortalecida que nunca para promover sus proyectos de corte "progresista" y la eventual retirada de Irak, aunque insiste en que quiere gobernar "desde el centro".

Mientras continúa el cómputo de votos en varios estados, los demócratas han abultado su mayoría en el Congreso (sumaron al menos 20 escaños en la Cámara de Representantes y otros cinco en el Senado), en lo que califican como un "mandato histórico" para su ambiciosa agenda legislativa.

Es la primera vez desde 1992 que los demócratas tendrán el control del Congreso y de la Casa Blanca simultáneamente, pero, en esta ocasión, quieren evitar a toda costa los errores que le costaron la hegemonía en el Legislativo dos años después.

Con eso en mente, el "consenso" parece ser el nuevo eslogan demócrata, pese a la tentación de aprovechar su hegemonía para promover una agenda progresista que tiene pocos amigos entre los republicanos más conservadores.

Pero la jerarquía demócrata del Congreso dejó en claro hoy que buscará gobernar "desde el centro".

"El país, un país, tiene que ser gobernado desde el centro. Y lo digo como una orgullosa demócrata progresista en el Congreso de Estados Unidos y como presidenta de la Cámara de Representantes", dijo en rueda de prensa la líder máxima en esa Cámara, Nancy Pelosi.

Según Pelosi, en los últimos dos años se trabajó de forma consensuada con los republicanos en iniciativas demócratas, como el aumento del salario mínimo, un plan para aminorar los costos universitarios y beneficios para veteranos, entre otros.

Tales propuestas salieron a flote "porque tenían amplio apoyo bipartidista y respondían a las necesidades del pueblo estadounidense, ya sea de izquierda o de derecha", opinó.

Asimismo, delineó las prioridades demócratas en los primeros 100 días de la próxima sesión legislativa que son, por lo demás, similares a las de la campaña de Obama: el estímulo de la economía, la educación de los niños, la cobertura médica, poner fin a la dependencia del petróleo extranjero y la guerra en Irak.

En entrevista con la cadena de radio NPR, Pelosi consideró que esa victoria electoral "marca una enorme diferencia a la hora de gobernar y lleva a seguir la pauta marcada por el presidente (electo) Barack Obama".

La lectura del líder de la mayoría demócrata del Senado, Harry Reid, es que se trata de "un mandato histórico (...) para efectuar un cambio".

Ese mandato logrado con un amplio apoyo popular, dicta que "dejemos de pelear por las cosas que nos dividen y comencemos a trabajar en lo que podemos lograr", enfatizó Reid.

En ese sentido, el presidente del Comité Nacional Republicano, Mike Duncan, advirtió de que los demócratas arriesgarían una derrota en los comicios legislativos de 2010 si se giran a la izquierda.

En la Cámara Baja los demócratas sumaron al menos 20 a los 30 escaños que ya habían arrebatado a los republicanos en 2006, y podrían sumar otros tres cuando se complete el cómputo de votos. En el Senado ya tienen 56, cuatro menos de los que se requieren para una "súper mayoría" a prueba de obstrucciones republicanas.

Un aspecto clave para las soluciones consensuadas será, según observadores, el papel que adopte el senador republicano de Arizona, John McCain, derrotado en las urnas pero con 26 años de experiencia en el Senado.

Al aceptar su derrota la noche del martes en Phoenix (Arizona), McCain manifestó su compromiso de "hacer todo lo que esté" en su poder para que Obama pueda hacer frente a los múltiples retos que afronta Estados Unidos dentro y fuera del país.

Algunos observadores leen entre líneas que McCain podría ser clave entonces para tender puentes de uno y otro lado del espectro político en el Congreso, tomando en cuenta su larga trayectoria de trabajo bipartidista.

McCain, que en su carrera política se ha preciado de su sello de "Maverick", o independiente dispuesto a enfrentarse a su propio partido, podría ser de nueva cuenta el árbitro en temas radiactivos, tal como ocurrió con el proceso de confirmación de jueces en 2005.

En privado, varios republicanos esperan que McCain, el miembro de su partido de mayor rango en el Comité de las Fuerzas Armadas, pueda ayudar a acercar posiciones entre republicanos y demócratas sobre el plan de Obama de imponer un cronograma para la salida de las tropas de Irak.

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