Internacional | El actual presidente y candidato, es favorito Afganos votan bajo amenaza del Talibán Afganistán vive una jornada electoral de tensión por el ultimátum del régimen de atacar las casillas a quienes salgan a sufragar Por: SUN 20 de agosto de 2009 - 01:58 hs KABUL.- Afganistán celebra las segundas elecciones presidenciales desde la invasión estadounidense y la caída --a finales de 2001-- del régimen de los talibanes, que han llamado al boicot y ayer han vuelto a sembrar de violencia la campaña con el asalto a un banco en Kabul y un atentado en Kandahar. Según el Ministerio afgano del Interior, el asalto a la entidad bancaria se resolvió con la muerte de tres insurgentes a manos de la Policía, tres de cuyos agentes que tuvo tres heridos. Además, un jefe de distrito y un líder tribal murieron y otra persona resultó herida por la explosión de una bomba al paso de su vehículo en la provincia sureña de Kandahar, informó una fuente policial. Los comicios pondrán a prueba la incipiente democracia del país, en un contexto de presencia militar extranjera y la amenaza del movimiento fudamentalista Talibán. El favorito para ganar los comicios presidenciales es el actual mandatario Hamid Karzai, quien fue nombrado titular del Gobierno de transición en 2001, y fue elegido presidente en los comicios de 2004. El principal contrincante del presidente es Abdulá Abdulá, un ex canciller de ascendencia tanto pashtún como tayika, pero considerado tayiko. Supuestamente financiado por Irán, Abdulá ha realizado mitines en todo el país, incluyendo el conflictivo Sur. Aunque bajo presión, Karzai sigue siendo un fuerte favorito para ganar la votación, si bien quizá no por mayoría absoluta, en cuyo caso se realizaría una segunda vuelta electoral. Una encuesta reciente dio a Karzai 45% de las intenciones de voto por 25% de Abdulá. La posibilidad de un abstencionismo a gran escala de los pashtunes proyecta una sombra sobre el proceso electoral, que analistas occidentales consideran que debe ser visto como legítimo por parte de los afganos para que el próximo Gobierno pueda ejercer autoridad real. Las perspectivas de una elevada abstención introducen particular incertidumbre respecto a las posibilidades de Karzai, quien hace cinco años logró una amplia victoria electoral en gran medida gracias al apoyo de los pashtunes, que constituyen 40% de la población. Por otro lado, las amenazas rebeldes muestran un cambio de táctica del Talibán. Hace cinco años, los insurgentes permitieron que la votación se realizara en gran medida sin perturbaciones. Eligen presidente por segunda vez Decenas de periodistas participan en una manifestación del Día Nacional de Desagravio a la Prensa en Santo Domingo. EFE, las que se inscribieron previamente en el registro electoral. Cerca de 35% son mujeres. No existe un censo nacional. El último intento de censar a la población data de la época comunista durante la invasión soviética. Para inscribirse en el registro bastó la acreditación del cabeza de familia y su palabra sobre el número de mujeres mayores de edad a su cargo. Nadie puede comprobarlo y menos entre los pastunes. Sólo el marido y quien él decida pueden ver su rostro. Algunos ni siquiera pronuncian el nombre de su esposa en público. La credencial para votar carece de fotografía. Se pueden comprar en el mercado negro por el equivalente a 10 dólares. El ex ministro de Exteriores, Abdulá Abdulá, que aspira a forzar una segunda vuelta con el presidente Hamid Karzai, dice que existen decenas de miles. Ashraf Ghani, ex ministro de Finanzas y también candidato, estima que el sistema ha generado hasta 800 mil votos ficticios para Karzai. Gana el candidato que supere 50% de los votos. Si nadie lo logra, los dos más votados acuden a una segunda vuelta. No hay fecha decidida, pero podría ser a mediados de octubre, un mes después de la proclamación de los resultados oficiales. Para evitar la doble votación se procederá a marcar con tinta el índice. Las acusaciones de fraude en 2004 se centraron en que ésta se borraba con facilidad. Los talibanes han amenazado en algunas provincias del Este, fronterizas con Pakistán, con amputar el dedo a los que desobedezcan su orden de boicot a las urnas. Alrededor de 10 de los 364 distritos del país están bajo control talibán y 156 están amenazados. La ONU cree que no abrirán 600 casillas electorales, 10% del total. La presencia militar extranjera en Afganistán está repartida en dos misiones. La de la Fuerza Internacional de Asistencia y Seguridad (ISAF) dirigida por la OTAN y Libertad Duradera, que depende sólo del Comando Central del Ejército de Estados Unidos. Buscan gobernar Hamid Karzai Actual presidente de Afganistán, busca la reelección. De 51 años, es pastún, la etnia mayoritaria en el país y la que alimenta la insurgencia talibán. Fue viceministro de Exteriores en 1992, tras la caída del Gobierno sostenido por la URSS. En un principio apoyó al poder talibán, para luego intentar derrocarlo desde Pakistán. Regresó al país a finales de 2001 como presidente del Gobierno interino, con el respaldo de Estados Unidos. Le han restado apoyo la corrupción, su alianza con los ex señores de la guerra y las muertes de civiles. Abdulá Abdulá Segundo en las encuestas tras Karzai, Abdulá, de 48 años, fue ministro de Exteriores de 2001 a 2006, cuando el presidente lo destituyó abruptamente. Luchó al lado de los muyahidines contra el Ejército soviético en los años 80. Más tarde fue una figura destacada de la Alianza del Norte, que combatió a los talibanes. De padre pastún y madre tayika, Abdulá es un destacado líder de esta última etnia, que representa 27% de la población del país. Propone la creación del puesto de primer ministro y elecciones a gobernadores y alcaldes. Ashraf Ghani Es el candidato con un mayor bagaje occidental. De 59 años, Ashraf Ghani ha vivido fuera de Afganistán durante más de dos décadas, trabajando para el Banco Mundial y distintas universidades estadounidenses. Entre 2002 y 2004 fue ministro de Economía. En 2005 fundó en Estados Unidos el Instituto para la Efectividad del Estado, una fundación que tiene como objetivo el fomento de un Gobierno efectivo. Cuarto en las encuestas, en campaña ha puesto el énfasis en la necesidad de acabar con la corrupción y de extender la educación con más y mejores escuelas. Ramazan Bashardost Parlamentario y ministro de Planificación entre 2004 y 2005, Ramazan Bashardost, de 43 años, pertenece a la minoría hazara (9% del país), de credo chiíta. Se educó en Francia, donde obtuvo un doctorado en Derecho y una maestría en Ciencias Políticas y Diplomacia. Se ha caracterizado por sus críticas a la corrupción gubernamental y al papel de las organizaciones no gubernamentales en Afganistán. En campaña se ha perfilado como un hombre del pueblo y ha prometido que, si es elegido, no permitirá la permanencia de las tropas extranjeras. Temas Medio Oriente Afganistán Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones