Lunes, 20 de Octubre 2025

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Los conciertos para piano de Gonzalo Curiel

Por: El Informador

Por Eduardo Escoto

Se cumplen 110 años del nacimiento del compositor tapatío Gonzalo Curiel Barba (1904-1958), que pese a ser ampliamente conocido por sus canciones de corte popular, dejó entre su legado algunas obras orquestales que desafortunadamente suelen recordarse en un plan casi anecdótico. Sus primeros estudios musicales los hizo con con el profesor Félix Peredo (1866-1934), violinista y compositor, alumno de Diego Altamirano y Francisco Godínez. Debido a la Revolución, su familia se trasladó en 1917 al estado de California (E.U.), donde Curiel estudió piano y teoría musical durante cuatro años con Zez Confrey, (1895-1971), quien se hiciera enormemente famoso en la década de los años veinte con su música ragtime. De regreso en Guadalajara decide dedicarse por completo a la música. Abandona los estudios de medicina y forma parte de varios tríos y cuartetos vocales. En 1931 parte hacia la capital del país, donde su carrera despegó de la mano de la radiodifusión. En la década de los años cuarenta fundó una gran orquesta de baile que el mismo dirigía, con la que viajó por todo el continente. Se integró a la entonces pujante industria cinematográfica nacional, componiendo música para más de 50 películas y creando la Orquesta de la Unión Filarmónica de México. Esta actividad le haría ganar soltura en la escritura musical y en las labores propias de la orquestación, interesándose por la composición formal. Como resultado escribió sus tres conciertos para piano, compuestos entre 1948 y 1952, que musicalmente se desarrollan en un lenguaje post-romántico que sin embargo no renuncia a sonoridades más contemporáneas, incorporando elementos armónicos y melódicos cercanos al modernismo francés. Posteriormente escribió la Minuta Sinfónica Española y un Estudio Sinfónico (1956), su última obra dentro de este género, que abordó con suficiencia aunque fuese brevemente, dada su inesperada muerte. Lamentablemente, la última vez que se interpretó completo en Guadalajara alguno de los conciertos para piano de Curiel fue en 1961 cuando Consuelo Velázquez interpretó el tercero. Y no podrá objetarse que dado el ámbito musical en el que su autor alcanzó la fama se trate de trabajos de menor valía, cabría recordar que recientemente la pianista Silvia Navarrete acompañada por la Orquesta Filarmónica de la UNAM ejecutó el primero de estos conciertos en el Distrito Federal.

Es necesario que ésta como muchas otras obras de compositores locales puedan salir nuevamente a la luz, a buscar su lugar en el entramado del entorno cultural al que se deben.

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