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Martes, 19 de Noviembre 2019
Entretenimiento | Parker no ha vuelto a dirigir, aunque no por falta de proyectos

Parker: El único planeta que salvará Hollywood es el de Universal Pictures

El cineasta británico Alan Parker, artífice de clásicos populares como Midnight Express o Fame, se desmarca del aparente compromiso del séptimo arte

Por: EFE

MANAOS.- El cineasta británico Alan Parker, artífice de clásicos populares como "Midnight Express" o "Fame", se desmarca del aparente compromiso del séptimo arte con el medioambiente asegurando a Efe que "el único planeta que salvará Hollywood es el de Universal Pictures".

En una entrevista en Manaos (noroeste de Brasil), donde ejerce de presidente del jurado de ficción del Festival de Cine del Amazonas, Parker no disimuló su desconfianza en el séptimo arte para cambiar la mentalidad de su público, a pesar de la implicación medioambiental del certamen que ahora le ocupa.

"¿De verdad te imaginas a alguien en Hollywood pensando en salvar el planeta?", pregunta con sorna. "Allí sólo importa el dinero". Y aun habiendo intención, Parker también duda de su eficiencia.

"Los directores de cine no somos políticos, ni siquiera cuando tratamos temas de política. Por desgracia, habría que hacer veinte películas seguidas sobre el mismo tema", para ofrecer una visión completa de las cosas en la gran pantalla, y así explica su sorpresa al no encontrarse en Manaos el retrato que Werner Herzog hizo de ella en "Fitzcarraldo" (1982).

Esta posición, aparentemente desencantada, contrasta con una filmografía en la que ha abordado temas como las cárceles de Turquía, en "Midnight Express" (1978); el racismo en Estados Unidos ("Mississippi Burning" (1988)), o la pena de muerte ("The Life of David Gale" (2003).

Tras la decepción comercial y la fría acogida por parte de la crítica de esta última, Parker no ha vuelto a dirigir, aunque no por falta de proyectos.

"Para los que están muy comprometidos con el tema, que hagas un thriller sobre la pena de muerte les hace sentir que te has vendido. Creo, en cambio, que fue meritorio y atrevido. Dediqué 40 millones de dólares a algo profundamente importante y político, con actores como Kevin Spacey y Kate Winslet. Estoy orgulloso de mi trabajo", se defiende.

Por ello, explica su parón profesional como una cuestión de problema financiero: "hago películas de un perfil que no es lo suficientemente caro como para ser entendido como un producto comercial ni lo suficientemente barato como para ser considerado cine independiente", asegura.

Una de las constantes en el cine de Parker -que en los últimos años se ha dedicado a labores institucionales en el British Film Institute y el British Film Council- ha sido el género musical, aunque insiste: "No hago musicales, sólo películas con música".

En cualquier caso, comenzó su carrera en 1975 con "Bugsy Malone" y entre sus títulos más populares se encuentran "Fame" (1979), "The Wall" (1982), "The Commitments" (1991) y "Evita" (1996). Ahora, con el resurgimiento del género, advierte que no es su intención volver al género.

"Yo empecé muy joven y cada vez que haces una película, la incorporas a tu vida y creces con ella. Reaccionas ante cosas que nunca has hecho, y las buscas, porque es lo que te mantienen fresco", asegura.

"Ahora que el presidente de Estados Unidos es negro, no creo que hiciera una película sobre el racismo. Tampoco digo que haya desaparecido, pero desde luego no es un tema candente".

Parker también fluctúa en los repartos de sus películas y aporta una curiosa razón para explicar este hecho: "El otro día me encontré a John Hurt, con el que tuve muy buena relación en 'Midnight Express' y me dijo: '¡Nunca me volviste a contratar!' Veo a los actores con los que he trabajado como el personaje que interpretaron, por eso luego no pienso en ellos para ningún otro".

La gran excepción, apunta, sería Madonna. No porque quiera volver a contar con ella como actriz, "no es una experiencia que me gustaría volver a vivir", reconoce, sino porque sería imposible pensar en ella siempre como Evita Perón.

"En realidad, fue eso lo que me atrajo para darle el papel. Despojar a la mujer más famosa del mundo de su propio mito", asegura.

Sí ha mantenido en cambio, y desde el comienzo de su carrera, a su equipo técnico. "Mi iluminador, mi cámara, mi director de fotografía... son los mismos de siempre. Ellos son la verdadera familia del director, los que están contigo en los momentos difíciles en medio de la nada. Allí es cuando importa tener a un amigo cerca", asegura.

Por ello y por mucho más, Parker aspira a volver a poner una película en pie. "Si no hiciera películas, no sentiría que mi vida es especial. Mi estómago se encoge cada vez que ruedo y me siento vivo. Pero también una película supone mucho tiempo. Si eliges mal tu proyecto, ese error formará parte de tu vida durante los próximos dos años", concluye. EFE

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