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Lunes, 24 de Septiembre 2018
Entretenimiento | Teatro independiente

Labor en comunidad y constancia, claves de Inverso Teatro

La compañía teatral fundada en 2005 ha presentado hasta hoy las obras Qué hay después de la lluvia, Dakota y El matadero

Por: EL INFORMADOR

GUADALAJARA, JALISCO.- Dentro del panorama de la cultura en Jalisco, pocos son los proyectos que en una etapa inicial salen avante sin el estricto apego a una institución que les proporcione los recursos económicos para su despunte. El caso de Inverso Teatro, sin embargo, resulta particular no solo por este hecho. También lo es por el modelo de trabajo que hoy, a tres años de su fundación como tal y con tres puestas en escena realizadas desde entonces (Qué hay después de la lluvia, Dakota y El matadero), han implementado sus elementos con el fin de demostrar que, si bien se trata de un grupo teatral independiente, tienen la capacidad de adquirir la solidez y la calidad escénica de cualquier gran compañía a través de la perseverancia, la labor en comunidad y la constancia.

"Inverso Teatro es una fuerza trabajadora inquietante", deduce Sofía Olmos, actriz y miembro del grupo desde 2006. "No nos podemos quedar en paz porque de lo contrario nos pasaría como el agua estancada de un río: nos pudriríamos. Debemos de fluir".

El grupo, por ahora ocupado en cerrar la temporada de El matadero en el recinto que ellos mismos financian (Casa Inverso, ubicada en Santa Mónica 256), ha tenido una prolífica evolución ocurrida con base en las necesidades propias. Sus miembros, además de técnicas escénicas aprendidas por fuera en estos tres años, se han cultivado en las artes de las estrategias publicitarias y hasta de las relaciones públicas para lograr el autofinanciamiento que actualmente les permite seguir adelante.

"No nos podemos abocar solamente a una idea, tenemos que ser analistas de todo, tanto de políticas culturales como del trabajo escénico", señala la actriz. El propósito, básicamente, es "buscar los medios para que se nos reconozca como una compañía independiente que está surgiendo y que rompe con los esquemas de lo que comúnmente se conoce como una agrupación teatral", advierte.

El rompimiento y la comunidad
Aunque su integración a Inverso Teatro ocurrió un año más tarde de la fundación, Sofía Olmos cuenta que el nacimiento del grupo se dio a partir de un taller de actuación realizado en el año 2005. Ahí se conocieron algunos de los integrantes de la primera etapa y, al comprobar afinidades en lo concerniente a expectativas escénicas, decidieron probar qué otras cosas podían hacer en conjunto.

PerVersus Teatro, el paso inicial de la agrupación, estuvo encabezado por Carlos Vázquez como director y se complementaba con Gabriela Escatell, Manuel Parra, Alberto Eller, Araceli Flores y Mariana Villalpando. Olmos llegó un año más tarde junto con la primera puesta en escena de la agrupación, Qué hay después de la lluvia, dirigida por Vázquez, obra que formaba parte de un proyecto llamado "Sinergia a la décima potencia" y que contemplaba la realización de dos producciones más, tres en total.

Pero después de que terminó la temporada de Qué hay después de la lluvia, no se quisieron basar "en lo que solamente uno de nosotros podía decidir", pues la intención, agrega Olmos, "era hacer un teatro de comunidad, idea de organización que surgió por las necesidades de cada uno de los miembros. Después de que sucedió el rompimiento con Carlos (Vázquez) empezamos a trazar lo que sería el futuro de nosotros como grupo, así que trabajamos con nuestras propias inquietudes. Como no hay un maestro ni una autoridad máxima, procuramos brindarnos a nosotros mismos las herramientas para seguir", dice.

Los recursos y el futuro
Dakota, la puesta en escena que presentaron el año pasado en el Teatro Experimental de Jalisco, fue el parteaguas en lo que se refiere a la adquisición de recursos para producción de Inverso Teatro. Cultura UDG y el Fondo de Cultura Económica fueron algunos de los órganos que participaron económicamente para la realización de la obra. En esta fecha se añadieron Saúl Polino, Rodrigo Becerril y Eduardo González al proyecto.

A partir de Dakota, también, "empezamos a ver estrategias de publicidad y lo que significa la figura de un promotor, alguien que no es muy reconocido en la dinámica teatral". Esto debido a que, para el equipo escénico, continúa Olmos, "lo artístico debe de ser lo primordial. No hemos querido dejar ese aspecto en segundo plano porque si no, nos volveríamos una casa productora y no personas dedicadas al arte".

Para la realización de El Matadero, sin embargo, notaron que no solo con el apoyo de Cultura UDG les iba a bastar. Recurrieron a las becas y resultaron beneficiados con la de Desarrollo de Estímulos a la Creación (en el periodo 2007-2008), más otra de coinversión del Fonca para llevar a cabo la una nueva temporada el año entrante.

Lo que sigue, concluye Olmos, es "que 2009 sea, más que un año sabático, de entrenamiento para los futuros proyectos".

Los inversos

Manuel Parra
Gabriela Escatell
Araceli Flores
Eduardo González
Rodrigo Becerril
Saúl Polino
Mariana Villalpando
Claudia Resinos
Sofía Olmos

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