Logo de aviso informador Logo de circulo informador Logo de gente bien
Martes, 19 de Noviembre 2019
Entretenimiento | Retoma los escenarios

Ari Telch quiere un empleo fijo

El actor repone, 17 años después, la obra El contrabajo, en la que cuestiona la satisfacción personal y laboral del espectador

Por: SUN

CIUDAD DE MÉXICO.- “Lo que yo quisiera —dice Ari Telch con esa seriedad en la que a veces es imposible distinguir si habla de una broma o de una verdad existencial— es un trabajo de cinco días a la semana, horario de 10 a seis con dos horas para comer, salario fijo y labores estables”.

Mañana miércoles estrena El contrabajo, espectáculo unipersonal basado en una novela de Patrick Süskind. El texto narra la vida de un músico que tiene un contrato fijo y muy bueno con la Orquesta Sinfónica de su país pero que en realidad, lo que él quisiera es andar tocando con sus cuates en lugares de bohemia.

Telch es al revés: “Como actor, todo el tiempo te lanzas a la aventura, vives como un aventurero porque todo el tiempo estás obligado a comenzar un nuevo proyecto, te lanzas a la incertidumbre de trabajar desde cero; por eso yo lo que quisiera es un trabajo estable”.

Aunque el actor ama su trabajo su personaje añora el convertirse en una suerte de “oficinista”, el polo opuesto de Telch. “¡De eso se trata la obra! Te pregunta: ¿cómo andas en la vida? ¿te gusta tu trabajo o quieres mandar todo al car... y cambiar por algo que realmente quieres? Como actor me he dado cuenta de que no tengo ninguna seguridad; son cuestiones que golpean al público muy especialmente en estos momentos de crisis y yo quiero un trabajo de burócrata”.

—En 1992 montaste una primera versión de “El contrabajo” ¿eres ahora un actor diferente al de esa época?

—¿Fue en 92? Yo soy muy malo con las fechas... o más bien me hago el tonto porque no quiero creer que estoy tan viejo o que ya ha pasado tanto tiempo.

—Eras un actor al que todavía no lo tocaba la fama...

—Empecé a trabajar en El contrabajo con el director Nathán Girnberg muchos meses antes de 1992, incluso sin tener los derechos de la obra. Para ser honesto ya había tenido esos contactos melosos con la fama, ya había hecho La tarea (obra con la que llegamos a las 200 representaciones) y estaba grabando la telenovela Muchachitas que fue un mad... impresionante, la gente en la calle me cantaba la canción.

—¿El actor que eres actualmente ya no lidia con ese alboroto?

—Debo confesar que nunca aprendí a manejarlo, es decir, estoy en constante proceso de asimilarlo. Ya no soy aquel jovencito galán, ahora sólo me quedó cierta apostura; pero el mes pasado que estuvimos en San Cristóbal (Chiapas) para grabar la telenovela Pasión morena, lo viví de nuevo. Te puedo asegurar que los celulares con cámara son una maldición: todo mundo quiere tomarse una foto contigo. En todo caso yo prefiero la vanidad de ver un teatro lleno.

—Tu obra se presentará los lunes ¿crees que el público está preparado para llenar el Telón de Asfalto esos días de la semana?

—Aquel cliché de que es lo mismo actuar para cuatro que para mil personas es cierto, pero en lo personal siempre querré llegar a mucha gente. Ayer tuve un ensayo en el que me fue muy bien aunque se me olvidó la mitad de la obra... no sé cómo lo resolví pero te juró que me quedé en blanco en el segundo acto.

—La obra es un alegato sobre la soledad ¿qué tan cercana la sientes a tu propia vida?

—Este planeta esta atascado de soledad. Somos miles de millones de habitantes y los temas de moda son la depresión, la soledad y la adicción. El personaje de la obra utiliza el contrabajo para hacer una burla de todos estos temas: es un instrumento estorboso, que no cabe en ningún lugar y que siempre ha sido menospreciado por los compositores; pero es su única compañía.

—¿Eres de esos actores que viven atormentados, que requieren del sufrimiento emocional para su trabajo?
—Eso de la depresión en el arte es una estupidez. La depresión es una enfermedad glandular que produce una enorme melancolía. Quienes padecemos la “bilis negra” vivimos un infierno porque no te deja interactuar con la sociedad. Y además, es una enfermedad menospreciada por el sistema de salud en México. Quiero ver que alguien vaya al Seguro a pedir una pastilla para la depresión, o que llegue al hospital y pida una cama porque se siente muy triste.

“Como actor, todo el tiempo te lanzas a la aventura, vives como un aventurero porque todo el tiempo estás obligado a comenzar un nuevo proyecto”
Ari Telch, actor

Temas

Lee También

Comentarios