Economía | Los fondos aprobados, cheque en blanco Suma 10% del gasto público la 'piñata' del presupuesto Las partidas federales aumentaron en 16 años 108 por ciento, destaca estudio del organismo Por: EL INFORMADOR 8 de septiembre de 2014 - 23:50 hs Negociación. Prevalece el interés político. EL FINANCIERO E. Ortiz / CIUDAD DE MÉXICO (09/SEP/2014).- En el contexto de un gobierno dividido, sin mayoría aplastante en el Congreso, cada año la aprobación del presupuesto federal requiere de una mayor negociación política, aunque no va más allá de una “bolsa negociable” o “piñata” presupuestal que representa el 10 por ciento en promedio del monto total. Los partidos fijan su atención sólo en segmentos que dan visibilidad y reconocimiento político, que beneficia a grupos organizados. En los últimos tiempos están reservadas partidas por grupo parlamentario para canalizarlas a sus clientes electorales. De acuerdo con una amplia investigación que coordinó Luis Carlos Ugalde, director del grupo consultor Integralia y expresidente del Instituto Federal Electoral, bajo el título "La negociación política del presupuesto en México 1997-2012", el 90 por ciento del presupuesto público lo avala el Congreso prácticamente sin discusión, pues se considera comprometido, lo que representa un “cheque en blanco” para el gobierno federal. Esto significa ––concluye–– que contiene partidas con obligatoriedad jurídica o política, como son los sueldos y salarios, subsidios, pensiones, programas sociales, proyectos de inversión y transferencias a entidades federativas, entre otras. Términos reales También reconoce que en 16 años (de 1997 a 2012) el presupuesto federal aumentó, en términos reales, 108 por ciento, al pasar de 1 billón 885 mil millones a 3 billones 920 mil millones de pesos, un crecimiento anual promedio del 5 por ciento. Plantea además que la lógica de la negociación es política y los criterios técnicos que la orientan son escasos. Advierte la “falta de un trabajo profesional, integral y cotidiano del Congreso” para aprobar el presupuesto y dar seguimiento al ejercicio del gasto, lo que “ha dado a la Secretaría de Hacienda y Crédito Público un enorme poder para definir el rumbo del gasto e incluso vetar, en la práctica, algunos programas aprobados por el Congreso”. “Zedillo era el secretario de Hacienda”; el desorden prevaleció con Fox En una revisión histórica, el análisis detalla los estilos de negociación y preparación del presupuesto en tiempos del PRI y del PAN. En los años 90, por ejemplo ––explica–– las decisiones eran tomadas, además de por el presidente de la república, por un grupo reducido de funcionarios. En la práctica, dice un entrevistado, el expresidente Ernesto Zedillo “era el secretario de Hacienda”. En cambio, en el gobierno de Vicente Fox hubo dos estilos de negociación: durante los primeros dos o tres años muchos secretarios cabildeaban con los diputados de forma directa con el consentimiento o indiferencia del presidente. “Esa fragmentación causó desorden y era un estímulo a la explosión del gasto público”, según manifiesta un entrevistado: “Fox decía ‘sí’ a todos los que le pedían dinero, y luego era el secretario de Hacienda quien tenía que decir `no´”. Se apunta que el desorden prevaleció en los primeros años del gobierno de Vicente Fox. EL FINANCIERO Víctor Chávez Temas Economía Mexicana SHCP Congreso Partidos políticos Una selección de El Financiero Recibe las últimas noticias en tu e-mail Todo lo que necesitas saber para comenzar tu día Registrarse implica aceptar los Términos y Condiciones